Una pareja interesa en la galería mexicana OMR
Una pareja interesa en la galería mexicana OMR - LORENA LÓPEZ

ARCOmadrid 2016«Madrid se merece esta feria»

«Imaginando otros futuros» reúne a los galeristas más destacados de la historia de ARCO

MADRIDActualizado:

Los 35 años que cumple ARCOmadrid no podían pasar desapercibidos. Para celebrarlo se ha desarrollado «Imaginando otros futuros»: un programa especial en el que participan las galerías más importantes a lo largo del desarrollo de la feria. «Al principio iban a ser 35, pero finalmente fueron 33», comentaron días atrás María de Corral y Lorena Martínez de Corral a ABC de ARCO. En lugar de un país invitado, estas comisarias, junto con Catalina Lozano y Aaron Moulton, han creado un diálogo entre dos artistas de distintas generaciones en cada galería para apreciar lo que ha sido pasado y será futuro en relación a esta veterana feria.

Solo una española está entre las 33 seleccionadas, Juana de Aizpuru, la ideóloga de ARCOmadrid y una de las galeristas más longevas, a la que el salón ha querido dedicarle un guiño merecido por hacer posible una feria de la que ella sigue estando orgullosa. «ARCO lleva muy buen camino. El director, Carlos Urroz, está dándole un aire muy parecido al mío. Ha hecho que la feria sea un lugar acogedor, una de las mejores ferias del panorama internacional. Cada vez ocupa un lugar más importante en el ámbito del arte. Tiene un público increíble, entregado, alegre. Hay buen humor, se respira optimismo y eso no lo tiene ninguna otra cita similar. ARCO es la fiesta del arte», cuenta De Aizpuru.

Con esta iniciativa de 2016 se ha conseguido reenganchar a galerías que vieron los primeros pasos de la feria. «Estuve el primer año de ARCO hasta 1992, pero, desafortunadamente, paramos. Entramos en crisis por la guerra entre Kuwait e Irak. Todo el mundo estaba en crisis, incluso España», cuenta Chantal Crousel, la galerista parisina con más de treinta años de experiencia. «Me ha encantado volver a ARCO. Es una gran iniciativa y los visitantes lo aprecian bastante. Se puede sentir la alegría de todas las galerías. Hay algo que celebrar y es un gran momento para estar aquí porque Madrid lo merece».

También se ha querido reconocer a galerías fieles como Lelong. «Hemos estado los 35 años con ARCO. Es maravilloso ver la evolución de la feria, han trabajado durísimo para mejorarla, traer a artistas de todos los rincones del mundo y ampliar su audiencia más allá de España. Este año representamos a dos artistas más atrevidas, una de India, Nalini Malani, y otra de Líbano, Etel Adnan», comenta la galerista Mary Sabbatino.

Unos pocos menos lleva Christopher Grimes. «Llevamos ya 20 años, sin descanso, y esperamos seguir aquí», asegura su asistente Stace Martínez. En su caso, los artistas seleccionados han sido Kota Ezawa y Allan Sekula. «Ambos trabajan con la fotografía, aunque tienen conceptos totalmente distintos. Mientras que Allan es más documental, Kota utiliza la imagen solo como base para su obra. Las curadoras de esta sección han conseguido un fantástico diálogo entre los dos».

Los comisarios no han podido dejar de lado el nexo de unión que es Madrid entre Latinoamérica y Europa. Un reflejo de ello es la repesca de OMR, una de las galerías mexicanas más influyentes que llevaba sin venir desde 2009 y una de las que mejor reflejan el propósito de unión entre el pasado y el presente. Pese a que Gabriel de la Mora y Artur Lescher tengan más o menos la misma edad, el hecho de que el primero empezara su carrera de forma tardía, a los 26 años, los distancia. «Puede que por eso tengan dos formas distintas de ver las posibilidades de la materia», comenta Carsten Nicolai, responsable de la galería.

La brasileña Fortes Vilaça muestra la relación entre sus artistas, Erika Verzutti y Jac Leirner, a través de la madurez institucional. «Son dos artistas de generaciones diferentes. Jac está muy establecida, mientras que Erika es más joven, aunque tiene presencia institucional en EE.UU. y Brasil. Creemos que puede enriquecerse con esta situación», cuenta su responsable.

Visitantes se fotografían con una obra de Lisson
Visitantes se fotografían con una obra de Lisson- Lorena López

La galería Lisson siempre ha tenido mucha sensibilidad con los artistas españoles, proyectándolos al extranjero, y conoce profundamente nuestro mercado. «Es una feria difícil, necesita más el trato personal. A la gente le gusta que le digan qué puede comprar. Es otro tipo de relación de la que tienes cuando vas a Estados Unidos y vendes cosas casi sin saber el nombre de la persona». Aunque la galería llevaba siete años sin venir por otras circunstancias: «Las ventas no iban tan fenomenal y las ferias, al final, o te compensan o no te compensan. Después de este tiempo la calidad de ARCO es inmejorable; además, la elección de los artistas ha sido genial. No hay un link tan directo, pero una vez que lo percibes se entiende bien. Son dos creadores muy visuales», comenta Salomé Prada, galerista.

Incluso la galería Marian Goodman ve como un honor poder estar presente en la feria. «Estamos muy agradecidos de que nos hayan invitado, aun cuando llevábamos casi diez años sin venir». Este distanciamiento se ha debido a la explosión de ferias en el ámbito internacional. «Son muchas los salones que se celebran a lo largo del año y nos ha sido muy difícil encontrar el material y el tiempo para estar presente en todas. Hacer una feria parece bastante fácil, pero hay mucho más trabajo del que parece», comenta el galerista Nicolas Nahab.

Todas las galerías se muestran muy contentas por formar parte de este programa, aunque aún es pronto para determinar si ha sido o no un buen reenganche para aquellas que llevaban un tiempo sin venir. «Será mejor esperar hasta el domingo para decirlo, pero estamos muy a gusto aquí», añade Nahab. De momento, la crítica les da un sobresaliente.