Cuando dejamos de ser sólo monos
Cráneo del Saadanius hijazensis, tal y como fue encontrado en febrero de 2009 en Arabia Saudí - Iyad S. Zalmout

Cuando dejamos de ser sólo monos

Aparece en Arabia Saudí el cráneo de un primate desconocido hasta ahora que puede ayudar a entender la evolución humana

EFE
londres Actualizado:

El descubrimiento de los restos fosilizados de un primate de Arabia Saudí desconocido hasta ahora podría ayudar a datar la divergencia evolutiva entre los hominoides, la gran familia que incluye a humanos y a simios estrechamente emparentados, y los llamados «monos del Viejo mundo», según publica esta semana la revista Nature. La fecha en que se produjo la divergencia entre nuestros parientes y los cercopitécidos -de los cuales evolucionaron babuinos y macacos, entre otras especies- a partir de un antecesor común, es un asunto clave en la historia de la evolución humana.

Las estimaciones basadas en el genoma calculan que la separación entre ambas ramas evolutivas se produjo aproximadamente hace unos 30 ó 35 millones de años, a principios del Oligoceno. Sin embargo, los registros fósiles de mediados y finales del Oligoceno (entre 30 y 23 millones de años atrás) aportaban pocas pistas acerca de las características del último antecesor común o que apoyaran que la divergencia se produjo a principios de ese periodo.

El reciente hallazgo en Arabia Saudí de los restos fósiles de una especie de mono desconocida hasta ahora, bautizada como Saadanius hijazenis, ha permitido a un grupo de investigadores de la Universidad de Michigan (EE.UU.) describir, a partir del cráneo, las características de esta especie de primate de tamaño mediano (de unos 15 ó 20 kilos). Los restos de este animal que vivió hace 28 ó 29 millones de años muestran que compartía algunas características con los catarrinos, considerados como el antecesor común de hominoides y «monos del Viejo Mundo», lo que indicaría que la divergencia se produjo más tarde de lo que se pensaba, entre 29 y 24 millones de años atrás.

Los autores consideran que este hallazgo puede aportar una información crucial para entender la naturaleza y las fechas de importantes eventos relativos a la historia evolutiva de nuestra especie.