Momento del traslado de la cápsula del Hyperloop - AIRTIFICIAL

El impresionante traslado de la cápsula del Hyperloop desde Cádiz hacia Toulouse

Dos grúas de precisión y más de 50 operarios han trabajado en la preparación y carga de esta estructura de 32 metros de longitud; casi 3 de altura y 5.500 kilos de peso, en un camión especialmente revestido y acondicionado para este viaje

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Airtificial ya ha cumplido con parte de su trabajo. Y no ha sido fácil. La compañía española ya ha enviado la cápsula del Hyperloop, el tren supersónico del futuro, a Toulouse. Es en la ciudad francesa donde Hyperloop Transportation Technologies posee su centro de investigación y desarrollo para las pruebas finales del prototipo, antes de poner en marcha el proyecto piloto que la compañía americana realizará en Abu Dhabi.

El traslado de esta cápsula «inteligente» ha sido una auténtica operación de traslado de ingeniería quirúrgica. Airtificial ha tenido que emplear, en su planta de El Puerto de Santa María (Cádiz), dos grúas de alta precisión para cargar los 32 metros de longitud, casi tres de alto y 5.500 kilos de peso de la estructura inteligente, que llegará a su destino en tres días.

La cápsula, capaz de albergar a un número pequeño de pasajeros, está dotada de 72 sensores, conectados entre sí mediante fibra óptica, que transmiten información en tiempo real a un ordenador central sobre el comportamiento de la estructura. Asimismo, para el traslado se han incorporado acelerómetros y sensores de vibración para garantizar la buena manipulación en todo el traslado.

Airtificial, después de más de un mes de riguroso estudio y trabajo, dotó a su planta de El Puerto de dos grúas de alta precisión para traslados de estructuras complejas y más de medio centenar de operarios para preparar todo el proceso y encajar la cápsula de Hyperloop en un camión de transporte especial y acondicionado para este complicado traslado. Las dos grandes dificultades de este envío radican en el tamaño y el peso de la estructura así como el transporte en sí y la manipulación de la cápsula, fabricada en fibra de carbono y dotada de sensores inteligentes.

Un trabajo minucioso

La compañía ha empleado más de 30.000 horas de trabajo en desarrollar, fabricar y ensamblar una cápsula capaz de viajar a más de 1.200 kilómetros por hora en un tubo de vacío mediante la técnica de la levitación magnética e impulsado inductores magnéticos.

Los sensores de la cápsula transmiten, en tiempo real, toda la información a una central de datos del sistema. Así, se puede monitorizar el comportamiento dinámico y estructural de la estructura, de manera que se puede saber al momento si las tensiones que sufre están dentro de los parámetros normales de funcionamiento.

Airtificial lleva casi dos años trabajando para hacer realidad este proyecto. De hecho, el pasado mes de octubre presentaron la primera cápsula para el Hyperloop, un hito mundial «made in Spain», ya que se trataba la primera cápsula para pasajeros a tamaño real del tren supersónico.

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