Cráter de Barringer, en Arizona, Estados Unidos
Cráter de Barringer, en Arizona, Estados Unidos - Mike Beauregard (FLICKR)

Los cráteres de meteorito más increíbles de la Tierra

Hace 2.000 millones de años una roca de nueve kilómetros chocó contra la Tierra y formó un cráter de 300 kilómetros de ancho. Hoy en día, otras cicatrices recuerdan el peligroso pasado del planeta

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  1. La ira de los dioses

    Cráter de Kaali (Estonia). Se cree que el impacto fue presenciado por humanos
    Cráter de Kaali (Estonia). Se cree que el impacto fue presenciado por humanos - Bernt Rostad (FLICKR)

    La NASA y el resto de agencias espaciales considera que es cuestión de tiempo que un NEO (Nearth Earth Object), un asteroide que pasa por las proximidades de la Tierra, choque contra el planeta. En 2008 así ocurrió al noreste de Sudán, cuando un asteroide estalló en la atmósfera y se partió en fragmentos que chocaron contra la Tierra: los llamados meteoritos. Al margen de lo que está por venir, el museo Smithsonian ha considerado que era un buen momento para recordarle a la humanidad que la Tierra puede ser el blanco de los meteoritos. Para ello ha publicado una lista de los que pueden ser los cráteres de impacto de meteoritos más espectaculares. El que esto se convierta en la elección de un destino veraniego o en un sombrío recordatorio del peligro que se cierne sobre la Tierra, es cosa del lector.

    Kaali, cuando el cielo se partió

    ¿Qué habría pasado si los ancestros prehistóricos del ser humano hubieran visto la explosión de una bomba atómica? Seguramente algo parecido a lo que ocurrió en la isla Saaremaa, en la actual Estonia, hace unos 750.000 años.

    De repente, la tranquilidad de la naturaleza fue interrumpida por unas fuerzas colosales. Primero comenzó con un potente destello de luz y con un trueno ensordecedor que desgarró el cielo. Un asteroide de entre 20 y 80 toneladas acababa de estallar en la atmósfera a causa de la fricción y las altas temperaturas. Como si los dioses hubieran decidido castigar la vanidad de los hombres, el cielo lanzaba contra el suelo al menos nueve grandes rocas incandescentes.

    Las nueve dejaron cráteres visibles hoy en día. Varios son pequeños, uno mide apenas 11 metros de diámetro y apenas tiene un metro de profundidad, pero el mayor de ellos llega a los 110 metros, y hoy en día está relleno de agua.

    El poder desatado en aquella zona y lo peculiar de los cráteres llevó a que el lugar se conviertiera en lugar de antiguos cultos, que incluyeron sacrificios de animales. ¿Qué pasaría si un evento así ocurriera hoy en día en una zona poblada?

  2. Cráter Barringer, Arizona

    El impacto liberó energía equivalente a la de diez millones de toneladas de dinamita
    El impacto liberó energía equivalente a la de diez millones de toneladas de dinamita - WIKIPEDIA COMMONS

    Hace unos 50.00 años, una bola de fuego impactó contra la Tierra, al norte del estado de Arizona, Estados Unidos. La explosión tuvo una potencia de cerca de 10 megatones, tan solo 10 veces menos potente que la bomba atómica más destructiva, y causó la vaporización del enorme cuerpo.

    El cráter, llamado con anterioridad el Cráter del Cañón del Diablo, fue reabautizado en honor a Daniel Barringer, quien sugirió que la riquea de mineral de hierro en la zona y la posición de los estratos se debía al impacto de un meteorito. Actualmente, la familia Barringer ha levantado un museo y una tienda de regalos, y se encarga de preservar el lugar del impacto.

  3. El cráter del fin del mundo

    Un meteorito de 9 kilómetros de largo chocó contra el planeta en el actual cráter Vredefort, Sudáfrica
    Un meteorito de 9 kilómetros de largo chocó contra el planeta en el actual cráter Vredefort, Sudáfrica - WIKIPEDIA COMMONS

    Para ver el cráter de Vredefort, en Sudáfrica, lo mejor es usar una imagen por satélite. Fue causado por un coloso del tamaño de una ciudad, con más de nueve kilómetros de largo, que se estaba moviendo por el espacio a una velocidad de 20,11 kilómetros por segundo.

    El encuentro no fue amigable. Se cree que el impacto fue dos veces superior al que causó la extinción de los dinosaurios. Por suerte para la vida, cuando esto ocurrió, hace 2.000 millones de años, los seres vivos eran tan solo microbios. Aún así, el cataclismo revolucionó la geología y la vida de la Tierra, y se convirtió en la explosión más gigantesca sufrida en el planeta, de la que queden pruebas hoy en día. Y lo hace en forma de un cráter de 300 kilómetros de diámetro.

  4. Un pueblo dentro de un cráter

    El pueblo de Middleboro, Kentucky, está construido sobre un cráter de seis kilómetros de largo
    El pueblo de Middleboro, Kentucky, está construido sobre un cráter de seis kilómetros de largo - K smith8907

    Cuando el hombre urbaniza, urbaniza a lo grande. Tanto que puede construir una buena colección de adosados incluso en la cicatriz dejada en la Tierra por un meteorito de medio kilómetro de diámetro.

    Esto ocurrió hace 200 millones de años, en un lugar donde hoy se levanta un pueblo, Middleboro, Kentucky, con su ayuntamiento y tiendas incluidos.

    En origen, el cráter alcanzó una longitud de seis kilómetros, pero la vegetación y la erosión lo ocultaron, hasta que los geólogos se dieron cuenta de que aquel amigable y circular valle era en realidad resultado de un cataclismo.

  5. Kandimalal, 50.000 toneladas de roca

    Según los Djaru, una serpiente gigante del color del arcoiris formó este cráter
    Según los Djaru, una serpiente gigante del color del arcoiris formó este cráter - WIKIPEDIA COMMONS

    «Kandimalal» es un lugar tan opresivo como cualquier otro en Australia Occidental cuando llega el verano. Pero es también un lugar, donde la desolación oculta un desastre pasado: el del impacto de un meteorito hace 300.000 años que fue capaz de crear un cráter de unos 800 metros de diámetro.

    Los Djaru le dieron su nombre, en honor a una historia relacionada con una serpientes del color del arcoiris que salió de la Tierra. Pero según los científicos, fue formado por algo mucho más prosaico: por un pedazo de Sistema Solar de 50.000 toneladas de peso.