El asteroide apodado «La Gran Calabaza» tiene forma de calavera - NAIC-ARECIBO / NSF

Astrónomos ven el hallazgo de «La Gran Calabaza» una muestra de nuestra vulnerabilidad

Los observatorios españoles están atentos a este asteroide, que se asemeja a una calavera

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Pocas horas antes de la Noche de los Muertos o Halloween, el asteroide apodado «Gran Calabaza» pasará cerca de la Tierra, una aproximación que será seguida con atención por casi todos los observatorios del mundo, también los españoles. El asteroide, descubierto el pasado 10 de octubre por un telescopio en Hawaii (Estados Unidos)y bautizado como 2015 TB145, pasará cerca de la Tierra a las 18.05 (hora continental europea).

El objeto ha despertado un enorme interés científico porque, según los expertos podría tratarse de un cometa extinto, ya que en su fase final, los cometas se fragmentan y generan objetos sin actividad que se comportan como asteroides.

«La Gran Calabaza» pasará a unos 480.000 kilómetros de la Tierra -1,3 veces la distancia que hay hasta la Luna-, lo que, además de evitar cualquier posibilidad de impacto sobre nuestro planeta, permitirá que su paso sea observable con telescopios pequeños.

El TB145 tiene un diámetro de unos 400 metros y rozará la órbita terrestre a unos 126.000 kilómetros por hora, siguiendo una trayectoria que ha sido muy estudiada por los expertos del Centro de Objetos Cercanos a la Tierra del laboratorio JPL de la NASA de Pasadena (California). «La influencia gravitacional del asteroide es tan pequeña que no tendrá efectos detectables en la Luna o las placas tectónicas o las mareas de la Tierra», afirmó la NASA en un comunicado. En España, los observatorios de Canarias siguen la trayectoria desde varias noches antes a su máximo acercamiento a la Tierra.

De hecho, desde el Observatorio del Teide (OT) se están obteniendo imágenes de este objeto en el rango del visible con los telescopios IAC80 y TAD (Telescopio Abierto Divulgación) con la intención de calcular su periodo de rotación a partir del estudio de la variación del brillo del objeto.

Desde el Observatorio del Roque de los Muchachos (ORM), en La Palma, se intentarán conseguir espectros en el visible y en el infrarrojo utilizando los instrumentos del Telescopio William Herschel (WHT) y del Telescopio Nacional Galileo (TNG), con el objetivo de obtener información sobre la composición superficial de 2015 TB145. Un quinto telescopio, el Isaac Newton (INT), se encarga también del seguimiento fotométrico en el visible.

De hecho, en las primeras imágenes del INT, ya se ve al asteroide en su marcha hacia el perigeo y se observa una variación del brillo que indica que tiene un período de rotación de cuatro horas.

El Observatori Astronòmic del Montsec (OAdM) del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC) ya tiene preparado a su telescopio robótico Joan Oró.

Este telescopio, integrado en el consorcio internacional de seguimiento de estos objetos conocido como EURONEAR, registrará al asteroide cada pocos segundos a fin de determinar con gran precisión su trayectoria respecto a las estrellas de fondo y así contribuir a mejorar el conocimiento de su órbita.

Además, a partir de las variaciones que se registren de su luminosidad en la secuencia de imágenes, se obtendrá una curva de luz que permitirá calcular con precisión el período de rotación del objeto.

Además, un equipo de investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) tiene previsto hacer un seguimiento desde Chile para determinar el tamaño de la roca con la mayor precisión posible, así como las propiedades térmicas de la superficie.

Para ello, contarán con sofisticados instrumentos infrarrojos y, en colaboración con un grupo de astrofísicos alemán, también intentarán hacer medidas desde los observatorios de Sierra Nevada y Calar Alto, ha explicado a Efe el astrónomo del IAA, José Luis Ortiz.

Para observarlo será necesario contar con un telescopio modesto, ya que no será visible a simple vista, y durante la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre se le podrá ver atravesando la Osa Mayor.

Para el astrónomo español Miquel Serra el hecho de que hasta hace dos semanas no se conociese la existencia del asteroide 2015 TB145, conocido como la «Gran Calabaza» y que hoy pasará cerca de la Tierra, muestra que «somos muy vulnerables», según uno de los astrónomos españoles que participa en su seguimiento.

Para el astrónomo, miembro del grupo de investigación del Sistema Solar del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), es «increíble» que un objeto celeste como este, con un diámetro de casi un kilómetro, se descubriese hace apenas dos semanas. Miguel Serra señaló que si bien se conocen todos los asteroides cercanos a la Tierra y que tienen más de un kilómetro de diámetro y aproximadamente el 40 por ciento de los que tiene medio kilómetro de diámetro, «se nos escapan» la mayor parte de los objetos celestes que tienen un diámetro inferior.

El astrónomo del IAC Javier Licandro recordó, por su parte, que objetos celestes con algo más de treinta metros de diámetro podrían ocasionar una catástrofe y uno de más de un kilómetro casi destruir la vida de la Tierra. A juicio de Miquel Serra se necesitan proyectos de alerta temprana para descubrir con antelación este tipo de objetos, y por ello en breve comenzará a operar en el Observatorio del Teide, en la isla canaria de Tenerife, un telescopio robótico para localizar asteroides que podrían destruir una ciudad. Javier Licandro, del grupo de investigación del Sistema Solar del IAC, es muy importante seguir la trayectoria de 2015 TB145 porque es bastante grande y en siglos podría colisionar con la Tierra.

Además, se mueve en órbita cometaria, por lo que desde telescopios del IAC se hará un seguimiento para determinar si es un asteroide o un cometa inactivo.