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La NASA retrasa a mañana el lanzamiento de prueba de su «platillo volante»

La mala situación del Océano Pacífico obliga a posponer el vuelo de prueba del desacelerador supersónico de baja intensidad (LDSD,en inglés), según informa la propia agencia

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La NASA ha anunciado a través de su blog oficial que el lanzamiento de prueba de su desacelerador supersónico de baja intensidad (LDSD, por sus siglas en inglés) se vuelve a posponer hasta mañana, no antes de la una y media de la tarde, hora del este de Estados Unidos (siete y media de la tarde, en España). La agencia espacial estadounidense justifica este segundo retraso por las malas condiciones del Océano Pacífico, ya que el lanzamiento tendrá lugar en Kaua‘i (Hawai).

Como añade este organismo estadounidense, la altura de las olas es «clave para que los ingenieros puedan recuperar el vehículo y sus datos después del amerizaje». En concreto, explican desde la NASA, los test del LDSD son «complejos» e incluyen el uso de globos a gran altura, motores de cohetes o múltiples desaceleradores supersónicos y aéreos.

Este lanzamiento, en palabras de la agencia estadounidense, «pondrá a prueba el avance en las tecnologías, que permitirán transportar grandes cargamentospara poder ser conducidas con seguridad hasta la superficie de Marte u otros planetas, incluyendo la Tierra». El proyecto está impulsado desde el Laboratorio de Propulsión de la NASA en Pasadena (California), asi como por el Centro de Vuelo de Alabama.

Vuelo de prueba

La web de información científica Gizmodo.com explica que el desacelerador supersónico de baja densidad (LDSD) de la NASA es un vehículo, con forma de platillo volante, que permitirá depositar grandes cargamentos de material sobre planetas como Marte.

El lanzamiento de prueba comienza elevando al DSBD mediante globos de helio. Después de unas dos horas, la nave deberá haber alcanzado una altura de unos 37 kilómetros, donde se aprovechará para revisar todos sus sistemas. Si no se detecta algo fuera de lo común, el desacelerador supesrsónico se soltará del globo y sus propulsores impulsarán hasta los 55 kilómetros de altura.

Una vez allí, la NASA dejará caer a su particular platillo volante y, de esta forma, desplegar el colchón hinchable y el paracaídas supersónico con el fin de certificar que funcionan para acompañar a la nave en su descenso y protegerla. Esta prueba permitirá a los técnicos sopesar si los técnicos de la LDSD puede llevar una mayor carga. Un tema crucial ya que este vehículo no tripulado, informan desde Gizmodo. como, podría jugar un rol esencial en una futura misión a Marte.

The ocean wave height continues to be an issue for the crew that would recover the vehicle and its data after splashdown.

LDSD test success requires an intricate set of events, including use of a high-altitude balloon, rocket engines, an aeroshell and multiple supersonic decelerators. The LDSD crosscutting technology demonstration mission will test breakthrough technologies that will enable larger payloads to be landed safely on the surface of Mars or other planetary bodies with atmospheres, including Earth.

The project is led by NASA’s Jet Propulsion Laboratory in Pasadena, California. It’s supported by NASA’s Marshall Space Flight Center in Huntsville, Alabama, which manages the project as part of the Technology Demonstration Missions program for NASA’s Space Technology Mission Directorate in Washington.