Recreación del módulo Philae sobre 67P/Churyumov-Gerasimenko - afp
sonda philae

Llegó el Día D para el histórico aterrizaje sobre un cometa

Luz verde al módulo de Rosetta para posarse en 67/Churyumov-Gerasimenko

A.C.
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Sobre las 10:30 de la mañana de hoy miércoles, Philae, el módulo de investigación de la sonda espacial Rosetta, se ha desprendido y ha iniciado una compleja caída hacia el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, a cuyo lado navega desde el pasado mes de agosto la nave de la Agencia Espacial Europea. Desde que Philae ha abandonado Rosetta hasta que se pose sobre la rocosa superficie de 67/PChuruymov-Gerasimenko, pasarán siete horas llamadas a escribir un capítulo inédito en la historia de la investigación espacial, puesto que, de conseguirse, será el primer aterrizaje jamás visto sobre la superficie de un cometa.

El punto elegido por la Agencia Espacial Europea para Philae tiene un kilómetro cuadrado y está situado cerca de una depresión llena de rocas –algunas del tamaño de una casa– y de pronunciadas pendientes, fosas profundas y grandes acantilados. Se trata, con todo, de una de las áreas menos accidentadas del abrupto cometa. En ese punto, llamado «Agilkia», el módulo de investigación clavará sus arpones y comenzará una investigación en la que los científicos tienen puestas enormes esperanzas.

Problemas en la operación de aterrizaje

La ESA está ahora preocupada por la operación de aterrizaje, después de que este martes la sonda presentara un problema en el sistema de descenso. La agencia espacial ha explicado en un comunicado que el sistema que proporciona un empuje para evitar un rebote en el momento de toma de contacto con el cometa, no se puede activar. «El propulsor de gas frío en la parte superior del módulo de aterrizaje no parece estar funcionando, así que tendremos que confiar plenamente en los arpones que se aferrarán a la superficie» de 67P, ha explicado uno de los responsables de la misión, Stephan Ulamec. «Vamos a necesitar un poco de suerte, que no haya una roca o una pendiente pronunciada en el lugar de aterrizaje», ha reconocido.

La compleja operación comenzó ayer sobre las 20:35 horas, cuando se realizaron las verificaciones previas al visto bueno definitivo a la misión. Superados los test, Rosetta se colocó en posición para que la trayectoria de Philae hacia el cometa sea la óptima.

La luz verde final a esta proeza técnica que se va a desarrollar a 511 millones de kilómetros de la Tierra, se recibió hoy poco después de las 8 de la mañana hora española por los responsables de la navegación de la sonda al Centro europeo de operaciones espaciales (ESOC) de la ESA en Darmstadt (Alemania), según informa AFP.

El módulo cuenta con una autonomía de unos dos días y medio, tras los cuales su supervivencia estará ligada a la capacidad de recarga de sus paneles solares. Cada hora de más que Philae aguante sobre el cometa, será un regalo para la ciencia.

El cometa «canta»

Uno de los objetivos de Philae es analizar la composición del agua de 67P/Churyumov-Gerasimenko –de 4.700 millones de antigüedad– y comprobar si la teoría de que el agua de la Tierra procede de un «bombardeo de cometas», es cierta. Pero incluso antes de que Philae haya aterrizado, los hallazgos sorprendentes ya han comenzado.

Los científicos han descubierto gracias a Rosetta que 67P/Churyumov-Gerasimenko está emitiendo una «canción» en forma de oscilaciones en el campo magnético de su entorno. Esta «melodía» está muy por debajo del umbral de audición humana y se piensa que es producida por la liberación de partículas neutras en el espacio que se cargan de electricidad debido a un proceso llamado ionización. Pero el mecanismo físico exacto detrás de las oscilaciones, sigue siendo un misterio. «Esto es emocionante porque es completamente nuevo para nosotros. No esperábamos esto y todavía estamos trabajando para comprender la física de lo que está pasando», reconoce emocionado Karl-Heinz Glasmeier, investigador de la Universidad Técnica de Braunschweig, Alemania.