La espectacular lluvia de estrellas de mayo nunca antes vista
Lluvia meteórica sobre Oslo en 1913 - Archivo

La espectacular lluvia de estrellas de mayo nunca antes vista

Caerá por primera vez la noche del 23 al 24, será visible desde España y puede convertirse en una tormenta meteórica, con más de mil fogonazos por hora

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Una nueva lluvia de meteoros o de estrellas fugaces se va a sumar este mes de mayo a las más 150 ya conocidas y que caen a lo largo de cada año, y es muy probable que lo haga de forma espectacular. La predicción de esta lluvia fue deducida por los científicos de la NASA Esko Lyytinen y Peter Jenniskens en 2012.

¿Por qué una nueva lluvia? Se debe a los restos que ha dejado en el espacio el cometa 209P/lineal, descubierto el 3 de febrero de 2004 por el Lincoln Near-Earth Asteroid Research (LINEAR), empleando un telescopio de 1 m de diámetro. Por lo tanto, es un cometa descubierto recientemente y ahora sabemos que las partículas de polvo, hielo y rocas que deja en el espacio se cruzan con la órbita de la Tierra. Lo hará la noche del 23 al 24 de mayo. Concretamente, estas partículas se deben a las expulsiones que hizo el cometa en 1803 y 1924. Ahora nos toca cruzarlas.

El 6 de mayo el cometa llegará al punto más próximo al Sol, llamado perihelio. El día 29 pasará a 8.290.000 km de la Tierra, aunque no se hará visible a simple vista ni con prismáticos, tendremos que utilizar un telescopio. El cometa en su punto más alejado al Sol alcanza una distancia de 740.819.000 km -la Tierra está a 149,6 millones de km del Sol-, mientras que su punto de máxima aproximación al Sol se encuentra a 144.962.400 km, es decir, a prácticamente la misma distancia que separa la Tierra del Sol, por lo que el cometa pasa muy lejos de nuestra estrella.

Este cometa es de baja actividad y algunos astrónomos lo consideran extinto, es decir, que ha consumido prácticamente todo el hielo que tenía en la superficie y apenas reacciona creando una cola cuando se acerca al Sol. La órbita del cometa es además alterada por la gravedad del planeta Júpiter, pues en el momento de máximo alejamiento se acerca a su órbita.

El cometa es periódico, es decir, que tiene una órbita establecida alrededor del Sol, con un período de poco más de 5 años (5,09). La órbita está inclinada con respecto a la nuestra 21,24º. Otros cometas no periódicos pasan solo una vez por las proximidades del Sol y son lanzados al espacio interestelar para no volver jamás. Sus órbitas son hiperbólicas. Existe alguna lluvia de estrellas fugaces que la causa un cometa que ha venido de otras estrellas. Lo mismo ocurre con los cometas que el Sol lanza a otras estrellas, pueden provocar allá donde lleguen lluvias de estrellas fugaces.

Pero la visión del cometa es lo de menos. Los astrónomos han calculado que el número de meteoros que dejará la lluvia será espectacular.

Algunos cálculos pesimistas hablan de 100 a 400 meteoros visibles a simple vista por hora, lo que la hace una lluvia intensa, pero otros astrónomos hablan de una verdadera tormenta meteórica. Las tormentas meteóricas se dan cuando el número de meteoros por hora alcanzan cifras superiores a los 1.000. Hay que ser muy cautos con estas cifras, ya que la lluvia es nueva y no tenemos precedentes de años anteriores. En cualquier caso, todos los expertos coinciden que será una magnífica lluvia, tal vez y todo apunta a ello, y puede ser la más importante del año.

Tenga siempre en cuenta que estas son previsiones y es extremadamente difícil conocer el número aproximado de meteoros que podremos ver. Muchos cálculos que daban intensas lluvias de estrellas se vinieron abajo el día del acontecimiento, pero en otras ocasiones pasó lo contrario, de ahí que debemos estar atentos a estas nuevas lluvias.

Las tormentas meteóricas son acontecimientos muy raros. La última ocurrió hace 10 años. No obstante, es todo un espectáculo celeste, de los más bellos que podemos contemplar a simple vista, y la ocasión, aunque se dé la cifra más pesimista, merece la pena, tomando las recomendaciones que más abajo damos.

Estudios recientes han confirmado que las partículas que ha dejado el cometa en el espacio llevan flotando desde hace unos 100 años, aunque esta será la primera vez que nos topemos con ellas, o al menos antes no ha habido evidencias de una lluvia de meteoros en la fecha de 24 de mayo.

Se ha calculado que las partículas con las que nos topemos tienen un diámetro de un milímetro, que aunque puede parecer poco son lo suficientemente grandes para dejar estrellas fugaces muy brillantes en el cielo, lo cual acentúa más el espectáculo de la lluvia.

El momento álgido de la lluvia lo podrán contemplar mejor los habitantes de Norteamérica, especialmente Estados Unidos, Canadá y México. No será visible desde Sudamérica. En España, el máximo de la lluvia se producirá entre las 9 y las 10 de la mañana por lo que nos cogerá un poco pasada, pero es previsible que veamos un espectáculo de igual modo grandioso. La lluvia se verá mejor mientras más al norte del planeta nos encontremos.

El radiante de la lluvia o lugar de donde parecen proceder la mayoría delas estrellas fugaces, se sitúa en la constelación de Jirafa (Camelopardalis), que se encuentra muy al norte, próxima a la estrella Polar, es por ello por lo que los habitantes del hemisferio sur no podrán ver la lluvia.

Consejos para verlas:

1.- Las cifras de meteoros por hora que se dan aquí serán visibles en lugares extremadamente oscuros. No intente ver la lluvia desde una gran capital o un pueblo.

2.- De igual forma, suponiendo que la lluvia, por ejemplo, tenga un máximo de actividad de 400 meteoros por hora, usted no verá esta cantidad nunca ni en las mejores condiciones de oscuridad, ya que la visión abarca un espacio limitado de cielo y las estrellas fugaces podrán aparecer desde cualquier punto, principalmente desde el norte. Este número está calculado abarcando todo el cielo y para ello necesitamos al menos 4 ó 5 personas observando un trozo de cielo cada una, o varias cámaras fotográficas que verán mayor número de meteoros al ser más sensibles a la luz.

3.- La lluvia solo es visible a simple vista, no utilice ningún tipo de ayuda óptica, pues limitaría aún más nuestra visión del cielo.

4.- Vaya a un lugar con un horizonte despejado.

Miguel Gilarte Fernández es director del Observatorio Astronómico de Almadén de la Plata (Sevilla) y presidente de la Asociación Astronómica de España.