El voto dirigido de paquistaníes mancha las primarias del PSC en Barcelona
Collboni, junto a sus colaboradores - efe

El voto dirigido de paquistaníes mancha las primarias del PSC en Barcelona

El candidato Jordi Martí impugna algunos resultados, pero no se lo aceptan

janot guil
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En plena crisis por las deserciones del sector soberanista del partido, el PSC que lidera Pere Navarro presentó las elecciones primarias a la alcaldía de Barcelona como un ejercicio, pionero en España, de transparencia. Pero las denuncias por irregularidades, con imágenes de ciudadanos paquistaníes haciendo cola anteayer para votar (presumiblemente con la papeleta del candidato oficial Jaume Collboni), confesando ante las cámaras de TV3 que no sabían qué votaban, y la poca participación, han convertido el invento en desastre.

Uno de los candidatos que perdió en primera vuelta, Jordi Martí, el más crítico con Navarro y soberanista, pidió ayer por carta a la Autoridad Electoral del partido en la que pide la impugnación de los resultados de la mesa del distrito de Ciutat Vella, donde se vio a los paquistaníes, así como las de otros dos colegios, Ciutat Meridiana y Poble Sec. A última hora de ayer, la Autoridad Electoral desestimó sus impugnaciones, defendió la legalidad de los comicios y afirmó en una nota que las prácticas denunciadas «corresponden a «prácticas de movilización de voto propias de primarias abiertas».

En las primarias del PSC no solo pueden votar militantes o simpatizantes, sino también cualquier barcelonés mayor de 16 años y extranjeros que llevaran más de dos años empadronados. Bastaba solo que pagaran un euro y firmaran un compromiso de fidelidad al ideario del partido.

Martí denunció que el hecho de que hubiera «grupos de personas en la calle recogiendo la papeleta y el euro que entraban al colegio sin ser capaces de expresar lo que estaban haciendo hace pensar que se trataba de una iniciativa organizada» para aprovecharse de la vulnerabilidad de estos colectivos. A saber a cambio de qué.

Las miradas apuntan a Collboni, que pasó a la segunda vuelta como más votado junto a Carmen Andrés, segunda. Él lo niega. Martí -como Laia Bonet y Rocío Martínez-Sampere- quedó apeado. Con apenas 200 votos menos que Andrés. Con todo, desde su candidatura señalaron que acata el resultado y no se presentará a la segunda vuelta.

Escasa participación

Otro pero de las primarias fue la participación. Arrancaron con un censo electoral de 21.000 personas, entre militantes (3.000), simpatizantes (7.000) y los no vinculados al partido, 11.000 de los cuales avalaron a los candidatos. Sin embargo, solo votaron 7.463 personas y, en su mayoría, 5.204, no eran ni militantes ni simpatizantes.