India rechaza el registro de la patente de «Sovaldi» para la hepatitis C

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La Oficina de Patentes india ha rechazado la petición de la farmacéutica Gilead para patentar el medicamento sofosbuvir, comercializado en España como «Sovaldi», para el tratamiento de hepatitis C. Esta decisión abre la puerta a que empresas de genéricos puedan producir libremente el fármaco.

El fármaco oral, que ha recibido la aprobación por parte de la Agencia Norteamericana del Medicamento (FDA, por sus siglas en ingles) y de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en ingles), ha provocado un debate mundial por su precio.

En Estados Unidos el tratamiento completo es de 84.000 dólares (más de 71.000 euros), mientras que Francia son 41.000 euros y en España 43.500 euros - aunque el precio incluye el tratamiento combinado con otro antiviral-. Sin embargo, un reciente estudio de la Universidad de Liverpool (Reino Unido) ha demostrado que el sofosbuvir podría ser producido por 101 dólares (85 euros) para un tratamiento de tres meses.

«Sofosbuvir ha demostrado ser un medicamento superventas y esperamos que la decisión del regulador de patentes indio abra las puertas para una competencia más abierta que podría reducir rápidamente el precio del fármaco. Este medicamento hace que el tratamiento de la hepatitis C sea más efectivo y fácil para los pacientes y los médicos, por lo que un amplio acceso a versiones asequibles permitiría ampliar el tratamiento de forma espectacular», ha señalado el doctor Andrew Hill, investigador en la Universidad de Liverpool tras conocer las recusaciones.

El alto precio ha motivado que las organizaciones Iniciativa de Medicamentos, Acceso y Conocimiento (I-MAK) y la Red de Delhi de Personas Positivas (DNP +) recusaran la patente en la India entre noviembre de 2013 y marzo de 2014, pese a que Gilead había firmado acuerdos voluntarios de licencia con varios productores de genéricos del país.

Según informa Médicos Sin Fronteras, estos acuerdos imponen muchas restricciones a las compañías de genéricos, incluyendo qué países pueden tener acceso a los medicamentos producidos bajo estas licencias, así como restricciones agresivas para los proveedores de servicios médicos y pacientes con respecto a la distribución y el uso de los medicamentos. Ahora, con el rechazo a la patente, otras empresas que no han firmado la licencia ahora son libres de producir el fármaco.

Para MSF la entrada de nuevos fabricantes de genéricos debería acrecentar la competencia necesaria para reducir «drásticamente» los precios sobre todo en aquellos países que han sido excluidos del acuerdo de licencia voluntaria y, por lo tanto, aumentar el acceso al medicamento.

La organización señala que está trabajando para extender el tratamiento para las personas con hepatitis C en nueve países y se encuentra en negociaciones para acceder al fármaco del que se espera sea la columna vertebral de cualquier régimen para el tratamiento del virus de la hepatitis C (VHC) en los próximos años.