Se considera que al menos 640 000 toneladas de aparejos de pesca se pierden o se abandonan en los océanos cada año
Se considera que al menos 640 000 toneladas de aparejos de pesca se pierden o se abandonan en los océanos cada año - FAO
PESCA FANTASMA

Hacia el marcado de las artes de pesca

Para conseguir mares más limpios y una navegación más segura

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Los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) han consensuado un borrador de «Directrices voluntarias sobre el marcado de las artes de pesca». Se trata, remarcan desde la institución, de «un importante e histórico paso para conseguir mares más limpios y una navegación más segura», de modo que puedan rastrearse hasta su propietario original. Se espera que estas directrices reciban el respaldo definitivo del Comité de Pesca de la FAO (COFI) en julio de 2018, cuando está programada su próxima reunión.

Elaboradas principalmente con plástico, las artes de pesca, cuando se abandonan, pierden o descartan en el mar, se convierten en un componente importante de los residuos marinos. Cada año terminan en los océanos cerca de ocho millones de toneladas de basura plástica, de las cuales se calcula que un diez por ciento provienen del sector pesquero, asegura la ONU.

Las nuevas directrices también permitirá a las autoridades locales vigilar cómo se utilizan las artes de pesca en sus aguas y quién las está usando, convirtiéndose en una eficaz herramienta en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (pesca INDNR). A menudo los aparejos se pierden debido a circunstancias incontrolables, como tormentas o accidentes, o porque no hay instalaciones adecuadas en los puertos donde pueda entregarse este material, reconoce la FAO. Sin embargo, los buques que practican la pesca INDNR a veces abandonan sus artes de pesca con la esperanza de evitar ser detectados.

Con el tiempo, las redes de pesca abandonadas en el océano pueden descomponerse en partículas más pequeñas (<1 mm), que son difíciles de detectar a simple vista. Estos microplásticos pueden afectar a una amplia gama de organismos -incluidos peces pequeños y el plancton-, y causar graves daños toxicológicos no solo a la fauna marina sino también a las personas si logran finalmente introducirse en la cadena alimentaria humana.

Vigilar cómo se utilizan las artes de pesca para combatir ilegalidades

Las redes abandonadas, perdidas o desechadas continúan realizando «pesca fantasma» incluso cuando ya no está bajo control. Esto puede tener graves consecuencias para las poblaciones de peces, que junto a otros organismos marinos quedan atrapados en ellas, a menudo sin poder escapar. Los aparejos fantasma plantean, además, un grave problema de seguridad para la navegación (las hélices de los barcos se enredan en artes de pesca abandonadas).

Las Directrices son de alcance mundial, pero los países han manifestado ya que lograr que funcionen para la pesca a pequeña escala en los países en desarrollo requerirá apoyo adicional, dado que, por ejemplo, los puertos en muchos países aún no cuentan con instalaciones para deshacerse de las artes de pesca. En otros casos, donde existen este tipo de instalaciones portuarias, no son gratuitas.

Las tecnologías modernas, por su parte, como boyas satélite o receptores GPS, facilitan la detección de aparejos perdidos, pero eliminarlos puede ser demasiado costoso para la mayoría de los pescadores artesanales.

Las directrices dejan claro que «el nivel de complejidad del marcado de las artes de pesca debe basarse en las condiciones y necesidades locales». La FAO, de todas formas, ya ha iniciado una serie de proyectos piloto para abordar esta cuestión.