El actor Clive Arrindell, durante uno de los anuncios de Lotería de Navidad
El actor Clive Arrindell, durante uno de los anuncios de Lotería de Navidad - ABC

El hombre tras el mito: Clive Arrindell, el «calvo de la Lotería de Navidad»

A sus 67 años, el actor intenta no perpetuar aún más su imagen de «hombre anuncio»

MADRIDActualizado:

En 1998, el espíritu navideño inundó a millones de españoles gracias al actor Clive Arrindell (Trinidad y Tobago, 1950). A pocos les suena este nombre, pero si se habla del «calvo de la Lotería de Navidad», la cosa cambia. Ese año, un extraño personaje oscuro, con pinta de tener poderes mágicos, se colaba en todos los hogares para repartir suerte al compás de la que para muchos se ha convertido en la banda sonora de estas fechas «Café de estudiantes», compuesta en 1965 por Maurice Jarre para el clásico largometraje «Doctor Zhivago».

Desde entonces, los anuncios de la Lotería de Navidad ya no fueron los mismos. Hasta 2005, el intérprete se convirtió en el depositario de las ilusiones con el lema «que la suerte te acompañe». Con tan solo un gesto, aquel soplo sobre la palma de su mano mientras los números de la suerte parecían salirse de las pantallas de televisión buscando a la persona agraciada, pasó a formar parte de la historia colectiva de todo un país. Y con él, la venta de décimos para el Sorteo Extraordinario de Navidad crecía como la espuma.

Fue tal el éxito que Loterías y Apuestas del Estado decidió que el encargado de encarnar los valores de la Navidad en 2006 fuese otro. «Me dijeron que mi personaje ensombrecía la marca», le comunicaron en su momento a Arrindell, que aún así siguió cobrando por contrato cuatro años más los aproximadamente 120 millones que se embolsaba por cada anuncio, aunque por no hacer nada. Cuanta más notoriedad adquiría el personaje, más eficacia perdía el mensaje que se quería trasmitir. El «calvo de la Lotería de Navidad» murió de éxito.

Una situación muy similar a la que le pasó al propio Arrindell. Sus ocho años como protagonista de los anuncios eclipsaron su trabajo como actor. De poco le sirvieron sus éxitos subido a las tablas de decenas de teatros, su verdadera pasión, interpretando a diversos personajes de William Shakespeare -«Otelo», «Enrique V» y «Trabajos de amor perdidos», entre otros- o sus exitosas participaciones en varias películas y series de televisión posteriores, como «The Crown». Su nombre ya estaba asociado a la Lotería de Navidad.

Años después, España, país del que guarda muy buen recuerdo, se volvía a cruzar en su camino. Arrindell presentó en 2013 una campaña de Acción contra el Hambre, titulada «Otros números», en favor de «los otros números que están en juego por estas fechas y las vidas aniquiladas por el hambre cada año». Ahora, a sus 67 años, continúa su vida en Londres, ciudad en la que reside desde los nueve años, intentando no perpetuar su imagen de «hombre anuncio». Pero, aunque le pese, cada año por estas fechas, los españoles seguirán recordando con ilusión y esperanza al «calvo de la Lotería de Navidad».