Antón Damborenea, Nerea Llanos y Borja Sémper
Antón Damborenea, Nerea Llanos y Borja Sémper - EFE

Las diferencias entre PNV y PP respecto al artículo 155 enturbian el debate presupuestario vasco

La parlamentaria Nerea Llanos afirma que los nacionalistas aún no se han puesto en contacto con su grupo para negociar

BilbaoActualizado:

El Gobierno vasco se encuentra inmerso en un escenario muy semejante al que hizo frente hace algo menos de un año. Inhibida por su minoría en el Parlamento, la coalición de PNV y PSE requirió el apoyo de un tercer partido para sacar adelante su proyecto de Presupuestos. El socio puntual que permitió aprobar las Cuentas fue finalmente el PP, cuyos representantes se abstuvieron en la votación. La crisis catalana y la polémica surgida en torno al artículo 155, sin embargo, han enturbiado la relación entre populares y nacionalistas, que no cierran la puerta a un hipotético pacto con la izquierda radical.

Por el momento, el PNV no se ha puesto en contacto con el PP para iniciar la negociación presupuestaria. Así lo afirmó ayer a este periódico la parlamentaria popular Nerea Llanos, que hizo hincapié en que el lendakari, Íñigo Urkullu, ha de volver a elegir entre el «camino de la estabilidad» por el que ha transitado a lo largo de este último ejercicio o «apostar por el populismo y la radicalidad» de Podemos y EH Bildu. Dos partidos que, subrayó, defienden posturas semejantes a las que han llevado a Cataluña a la crisis «social y económica».

En este sentido, Llanos aseguró que las desavenencias entre Madrid y Vitoria respecto al artículo 155 no tienen por qué influir en la negociación de los Presupuestos vascos: «El PSE también está a favor de su aplicación y, sin embargo, está dentro del equipo de Gobierno», alegó.

En lo que respecta al proyecto de Presupuestos, la parlamentaria popular advirtió al Ejecutivo autonómico de que hay que poner en marcha iniciativas que hagan más «atractivo» para las empresas al País Vasco, un territorio que, recordó, no está siendo elegido por las compañías que se están marchando de Cataluña: «La estabilidad es ahora más importante que nunca -manifestó-. Al final, es una garantía de crecimiento económico y de creación de empleo». Asimismo, hizo hincapié en que el aumento de la recaudación y de los ingresos que ha tenido lugar en 2017 no se ha traducido en mayor inversión, que es «lo que da impulso al empleo».

«Tenemos que ver cómo tienen que cambiar esos Presupuestos para que nosotros los apoyemos», aseveró Llanos, que añadió que es el Gobierno vasco el que tiene la «responsabilidad» de mantener el modelo actual y evitar caminos «absolutamente perjudiciales» para los ciudadanos vascos.

«Las Cuentas del 155»

El debate catalán va a estar muy presente a lo largo de las próximas semanas en la Cámara vasca, e incluso podría tener capacidad para influir en la negociación presupuestaria. Muestra de ello fueron las declaraciones que realizó ayer la portavoz parlamentaria de EH Bildu, Maddalen Iriarte, que aseguró que Urkullu deberá elegir si las Cuentas de 2018 serán «las de 155». En un encuentro con la prensa, la mandataria radical manifestó que el proyecto que presentó el pasado martes el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, es «insuficiente» tanto en materia de Educación como en Salud y Políticas Sociales.

Por su parte, el parlamentario de Podemos Julen Bollain expresó su temor ante la posibilidad de que el Gobierno vasco pacte de nuevo los Presupuestos con el PP: «Todavía ni siquiera hemos visto el proyecto entero, pero los precedentes, sinceramente, no ayudan», afirmó. El dirigente de la formación morada consideró «evidente» que sus modelos económicos son «muy diferentes» a los del PNV, aunque avanzó que tratarán de influir lo máximo posible en las Cuentas.