Reunión del Consejo de Seguridad Nacional
Reunión del Consejo de Seguridad Nacional - EFE

Las mayores amenazas para España: Daesh, la desinformación, el espionaje en internet y la sequía

El documento recoge «un incremento de las agresiones procedentes de servicios de inteligencia extranjeros»

MadridActualizado:

La demografía, el cambio climático, problemas de cohesión territorial o las denominadas amenazas híbridas («una combinación de amenazas convencionales y no convencionales orientadas a la desestabilización de nuestra forma de vida») son algunos de los desafíos España tiene por delante y que pueden afectar a su seguridad según recoge la nueva Estrategia de Seguridad Nacional aprobada este viernes por el Consejo de Ministros y cuyo texto ha sido consensuado con PSOE y Ciudadanos.

Esta nueva Estrategia sustituye a la anterior de 2013. Se trata de un documento político-estratégico, de 128 páginas, que sirve de «marco de referencia para la política de Seguridad Nacional» y que, con vocación a largo plazo, tiene el objetivo de establecer una política de estado «en un entorno más complejo y volátil».

Es decir, este documento marcará las línea maestras de actuación de todos los ministerios (Defensa, Interior, Fomento, Economía...), CNI, Departamento de Seguridad Nacional, Policía Nacional, Guardia Civil y demás organismos involucrados en la seguridad de España.

El terrorismo yihadista se sitúa en el centro de las preocupaciones con especial mención en el apartado de las amenazas tras los atentados del pasado verano en Cataluña. Otras de las amenazas tradicionales reconocidas por la Estrategia de Seguridad Nacional son los conflictos armados, aunque el texto añade en esta ocasión «formas adicionales de agresión e influencia», esto es, «sofisticados sistemas de armas de alta precisión se combinan con la letalidad funcional de ciberataques y acciones de influencia y desinformación».

En el capítulo de amenazas se da cuenta explícitamente de posibles operaciones de desinformación o divulgación de noticias falsas en internet con el objetivo de desestabilizar el modo de vida en España. El incremento del espionaje en nuestro país también es una amenaza creciente «ya que se ha adaptado rápidamente a las posibilidades que ofrece la tecnología moderna». En este sentido, se menciona al «ciberespacio» como el lugar «más relevante a nivel de espionaje y es utilizado por Estados, grupos o individuos que usan sofisticados programas que proporcionan acceso a ingentes volúmenes de información y datos sensibles».

Los flujos migratorios procedentes del norte de África, «con trágicas consecuencias humanitarias», es otra cuestión mencionada para «reafirmar la importancia estratégica esencial del espacio marítimo, prioritario para España, y refuerzan la necesidad de su protección».

Entre los desafíos a los que deberá enfrentarse España se citan seis: la inestabilidad económica y financiera; la vulnerabilidad energética; los citados flujos migratorios irregulares; emergencias y catástrofes; epidemias y pandemias; y los efectos derivados del cambio climático.