El juez permite salir de prisión todos los días a un etarra «arrepentido» a cambio de que colabore con la justicia
Aitor Bores, el ex etarra que saldrá todos los días de la prisión de Zaballa (Álava) - abc

El juez permite salir de prisión todos los días a un etarra «arrepentido» a cambio de que colabore con la justicia

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El preso de ETA Aitor Bores podrá salir de la prisión de Zaballa (Álava) todos los días menos los fines de semana al igual que ya lo hacen otros internos disidentes de la banda acogidos a la denominada '«vía Nanclares». La novedad en este caso es que la Audiencia Nacional establece por primera vez la obligatoriedad de colaborar con la Justicia en caso de que se le requiriese en el futuro. De negarse, se le revocaría este beneficio penitenciario tal y como especifica el auto del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional al que ha tenido acceso Europa Press.

«El Juzgado no puede entrar a concretar en qué puede o debe consistir esta colaboración, pero no pone en duda la voluntad del interno ratificado en varios escritos y, en todo caso, el hecho de que ante un requerimiento puntual el interno se negare sin justa causa y pudiendo hacerlo a prestar la colaboración, cabría dejar si efecto la clasificación», dice el auto en el que se le aplica el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario en contra del criterio de Instituciones Penitenciarias y la Fiscalía, que se opusieron a ello.

La Audiencia Nacional considera que Aitor Bores cumple todos los requisitos legales para salir varias horas a diario y tiene en cuenta su evolución positiva, que le llevó a ser expulsado de ETA y ser trasladado a la cárcel de Nanclares de Oca (Álava) en el marco de la denominada «vía Nanclares». De hecho, según un informe elaborado por la prisión en octubre de 2010, se reflejaba que Bores había encajado su expulsión del Colectivo de Presos de ETA con un «tono jocoso».

Este preso ha firmado ya dos escritos -en 2010 y en abril de 2013-en los que daba «por finalizada» su militancia en ETA, reconocía «el daño causado» y se comprometía a pagar su responsabilidad civil «en la medida de lo posible». Además «en lo personal» pedía «perdón a todas las personas» a las que hizo «daño» y «en lo general como militante de ETA, solicitar el perdón de todas las víctimas que durante años han sufrido esta barbarie y deseando que termine para siempre». «Si en algún momento tuviese algún tipo de información que pudiera impedir la comisión de delitos, no dude en que los pondría en conocimiento de las autoridades pertinentes», añadía Bores.

Según el auto, «ya facilitó en declaraciones ante la Guardia Civil todos aquellos datos de los que era conocedor y que constan ya en diversas causas». Asimismo, desde el propio Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional visitaron al preso y éste garantizó que «colaboraría voluntariamente cuando fuera requerido en todo aquello que fuera necesario por la Administración de Justicia y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado». Detenido el 19 de marzo de 1998, fue condenado por atentado contra la autoridad, integración en ETA, robo, matrícula falsa y asesinato. Del máximo de 30 años de cárcel, cumplió los 2/3 en 2011 y terminaría de cumplir su pena el 19 de agosto de 2021.

Otro histórico de ETA que ahora representa al sector disidente, Iñaki Recarte, también ratificó el pasado 6 de agosto «su voluntad de colaborar cuando sea requerido para ello», según otro auto del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria en el que se le autoriza a salir también los fines de semana para trabajar en un bar que regenta en Navarra y poder así seguir pagando la responsabilidad civil derivada de sus atentados.

Se trata de una ampliación de otro artículo 100.2 que ya venía disfrutando pese a que el preso había solicitado la concesión de un tercer grado. La Audiencia Nacional adopta esta decisión argumentando que Recarte venía pagando 100 euros al mes en concepto de indemnizaciones gracias a su negocio que ha tenido «problemas económicos» y por tanto necesitaba salir a trabajar tambien los fines de semana «ya que eso evitaría contratar personal en esos días de más trabajo y por tanto cubriría mejor las responsabilidades civiles».

El juez pone como requisito para salir los fines de semana que se acredite esta actividad laboral, según el auto recogido por Europa Press. Recarte fue condenado a 179 años de cárcel por diversos delitos terroristas incluyendo dos asesinatos. Detenido en 1992, cumplió los 2/3 de su condena en marzo de 2012. El 14 de noviembre de 2010 escribió lo siguiente: «Considero totalmente ilegítimo, cuando menos, la utilización y justificación de la violencia para la obtención de un fin político y no político. La violencia en si misma es un error, máxime en una sociedad pacífica y democrática como es la nuestra. No existe razón alguna que justifique las barbaridades que en nombre de ETA muchos ciudadanos henos cometido durante décadas. Pido perdón a las familias de las víctimas que causé, entiendo lo duro y casi imposible que tiene que resultar convivir con ello y perdonar a quien te ha destrozado la vida para siempre (...) Jamás volveré a utilizar la violencia contra otro ser humano. Tampoco justificaré ésta ni callaré frente a quien persiste en ella, mi otro gran error en la vida», añadía.