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accidente en santiago

«Me cago en diez, pobres viajeros... ¡Ay Dios mío! Fue en la curva que me despisté»

ABC ofrece la declaración judicial íntegra de Francisco Javier Garzón Amo, el maquinista del Alvia siniestrado, que confirma las informaciones publicadas por este periódico todos estos días

ABC - Actualizado: Guardado en: España

La declaración judicial de Francisco Javier Garzón Amo, el maquinista del Alvia siniestrado, confirma las informaciones publicadas por ABC todos estos días. Nada más volcar, en su comunicación con el puesto de control, se lamentaba: «Me cago en diez, pobres viajeros... ¡Ay, Dios mío! Fue en la curva que me despiste». A continuación ofrecemos la transcripción íntegra de esta declaración.

–JUEZ (J): Francisco José, ¿nos quiere contar algo de lo que ocurrió en ese viaje? ¿Quiere especificar algo hasta que ocurre el siniestro?

–IMPUTADO (I): Iba todo muy tranquilo y yo solamente recuerdo ya cuando pensé: «¡Dios mío, Dios mío, Dios mío! La curva, que no la tomo...».

–J: ¿Usted había hecho ese viaje en más ocasiones?

I: Todas las semanas, varias veces.

–J: ¿Con ese conocimiento y su experiencia viajando por esa vía y por el libro de velocidades, sabía a qué velocidad debía circular?

–I: Creo recordar, que donde está la señal en el punto 83,400 tenía que tener una velocidad de 80 km. por hora.

–J: ¿Ese punto a qué distancia está del lugar en el que se produjo el siniestro?

–I: No, no, ahí fue el siniestro.

–J: Entonces, en el punto en el que ocurrió el siniestro debía circular a 80 kilómetros hora, ¿no?

–I: Sí.

–J: ¿Pero empieza ahí dónde hay que hacer la reducción de la velocidad o es antes?

–I: La reducción de la velocidad cada uno la toma más o menos donde considera que puede llegar a esa velocidad objetivo. Algunos lo toman en el primer túnel, que hay dos, porque el segundo ya desemboca al punto ese. Pero yo la suelo tomar en la avanzada, que es bastante antes, que está a unos cuatro kilómetros antes.

–J: ¿Antes de entrar en los túneles que dice?

–I: Sí. Por norma general suelo hacerlo así porque la frenada es más suave y casi casi no tienes que entrar con neumático y vas freno eléctrico.

–J: ¿Recuerda a qué velocidad circulaba cuando ocurrió el accidente?

–I: Cuando fue el accidente, cuando fue el golpe andaría sobre 180-190. No me dio tiempo a nada. La velocidad a la que se circula por ahí es de 200 kilómetros/ hora.

–J: Bien, pero usted acaba de decirnos que suele reducirla para llegar a los 80 km./hora antes de llegar, a 4 kilómetros. Mi pregunta es sencilla, ¿Por qué no redujo?

–I: Es que no encuentro explicación. Todavía no lo entiendo como no lo vi... Es que no sé...

–J: Una cosa es que sea en un instante, pero me está hablando de que circuló durante cuatro kilómetros a una velocidad muy superior a la que suele hacerlo.

–I: Pero cuatro kilómetros a 200 kilómetros /hora van muy deprisa.

–J: ¿Pero usted al adentrarse en los túneles no advirtió en ningún momento que no redujo la velocidad?

–I: Hay más túneles y yo voy tranquilamente por ahí. No me di cuenta...

–J: ¿Dispone la máquina que usted pilotaba de algún tipo de frenado automático para hacer esas reducciones cuando no las hace el maquinista?

–I: ¿Cómo?

–J: Que si la máquina dispone de algún freno automático cuando no lo hace el maquinista.

–I: Hombre, la máquina dispone de señales que están en la vía. Si la señal está en verde no te impide ningún límite de velocidad.

–J: Me está diciendo que el sistema automático de frenado, en definitiva, solo salta cuando supera el límite de la vía.

–I: El límite que te marca la vía y la señal. No sé si me explico...

–J: No le entiendo bien... Si tenía que reducir esa velocidad y usted no lo hace. El sistema de frenado automático no actuó ¿Por qué?

–I: Porque el frenado en ese tramo lo hago yo. No lo hace la máquina.

–J: Porque el automático ¿Cuándo funciona?

–I: Si hubiera pasado la señal en verde a 204 km./h. (el límite está en 200) me hubiera provocado urgencia y frenado automático.

–J: Lo que me dice es que salta el frenado automático a partir de los 200 km./ h.

–I: Sí, te da una serie de señales.

–J: Le da una serie de avisos previos y si no entra en funcionamiento.

–I: A 204 te frena el tren, con frenado de emergencia.

–J: Presuponemos, entonces, que usted por ahí no superaba los 200 km./h. Si no funcionó el sistema de frenado es que iba por debajo de los 200.

–I: Sí.

–J: ¿La empresa le da algún tipo de incentivo o le sanciona por cumplir los horarios?

–I: Eso es la profesionalidad de cada uno.

–J: Bien, pero mi pregunta es sencilla, ¿si usted cumple con los horarios la empresa le incentiva de alguna manera y si no los cumple lo sanciona de algún modo?

–I: Me incentiva todos los meses y si no cumplo con las normas de seguridad, entonces es cuando me sanciona. Lo único que me puede decir la empresa es «usted llegó tarde, ¿por qué llegó tarde?». Y yo lo justifico y punto. No pasa nada.

–J: ¿Sabe usted si la empresa tiene que devolver el precio del billete a los viajeros si ustedes se exceden en algún límite horario?

–I: Eso lo sé yo y...

–J: Pues yo se lo pregunto a usted, dígamelo...

–I: Sí.

–J: Vale, ¿el tren iba con retraso?

–I: ¿Eh?

–J: ¿El tren iba con retraso?

–I: El tren debía de ir con dos o tres minutos de retraso.

–J: Y esas devoluciones del billete que le digo yo, ¿cuándo se producen?

–I: A partir de 21 minutos.

–J: ¿Cuánto?

–I: No estoy seguro, pero creo que un 25 por ciento.

–J: El retraso ese no se cuenta en Santiago, se cuenta en el destino final, ¿no?

–I: No, no. Por ejemplo si el tren va con retraso en Coruña con 21 minutos, cuenta en Coruña.

–J: Si el tren iba con retraso de 21 minutos en Coruña, ¿ya contaría?

–I: Sí. Si en Ferrol no llega a los 21 minutos no cuenta. Es solo a los viajeros que se bajan con retraso.

–J: Entendido. Me hablaba usted de que los expedientan o los amonestan de algún modo. Mi pregunta es ¿ha sido usted amonestado por la empresa porque ha recibido algún tipo de queja de particulares o por la propia empresa porque usted excedía el límite de velocidad con frecuencia?

–I: Para nada, para nada.

–J: ¿Usted nunca ha sido amonestado? Ni llegó a tener ningún expediente abierto, ¿no?

–I: No. Bueno, tuve una incidencia en Madrid porque me iba a ir de una estación sin parada. Pero era una incidencia comercial, pero nada por exceso, era comercial.

–J: ¿Existe algún control sobre la empresa en esos extremos?

–I: La empresa controla hace barridos de todos los trenes y de excesos y de todo.

–J: ¿Conoce usted el caso de algún compañero al que le hubieran sancionado por exceso de velocidad?

–I: No. A lo mejor le dan un toque, pero normalmente, no.

–J: Usted subió al tren en Orense, ¿no?

–I: Yo había subido en otro tren similar en Pontevedra. Hice Pontevedra-Vigo-Orense.

–J: ¿Manejaba usted la máquina?

–I: Sí.

–J: ¿Otro tren igual?

–I: Sí, sí, otro igual.

–J: ¿El mismo día?

–I: Sí, ese día y descansé mis horas.

–J: ¿En qué horario hizo ese viaje que comenta?

–I: A las dos de la tarde... No le quiero mentir. Hasta las cinco me parece que es... No, fue hasta las 16.30 h. El otro fue sobre las ocho de la tarde.

–J: ¿Cuando usted sube, baja el compañero anterior que venía manejando?

–I: Bueno, él venía en la rama de cabeza. Se separan las dos composiciones y me hago yo cargo de una.

–J: ¿El compañero no bajó me dice?

–I: No, no bajó.

–J: ¿Ustedes tienen obligación de tener algún tipo de comunicación para comentar incidencias, eso lo hacen de forma verbal o lo tienen que documentar?

–I: Nosotros nos informamos verbalmente si hay alguna cosa o documentalmente. La única incidencia ocurrió antes de salir, por eso lo del retraso de los dos o tres minutos. Alguien debió de bajar a fumar dejo la puerta bloqueada y no teníamos tracción por no poder cerrar la puerta. Entonces tuvimos que solucionarlo y por eso los minutos de retraso.

–J: ¿No le comentó ninguna incidencia, entonces?

–I: No, nada.

–J: Cuando usted llega a la cabina ¿ya dispone del control de velocidades y del libro horario?

–I: Eso lo lleva cada uno.

–J: ¿Lo lleva usted personalmente?

–I: Sí. Esa es documentación que tiene todo maquinista.

–J: ¿Eso cuándo se lo dan el día que va a hacer el viaje o cuándo?

–I: No, no no... Por ejemplo, hay cambio de horario de trenes a nivel de viajeros. Para que usted me entienda, a usted le salen los horarios de salida y de llegada y a mi me viene eso más ampliado con la lista de velocidades.

–J: ¿Pero cuándo se lo dan?

–I: Cuando se implanta el cambio en los horarios de los trenes y yo me lo llevo para casa.

–J: Si hay obras ese día en la vía, ¿se le actualiza a usted ese documento que le dan o no?

–I: Bueno, en la línea de Alta Velocidad te dan un documento de tren a parte a los 45 minutos antes de la salida del tren, lo que llaman «documento de tren». Sale reflejado los viajeros que van, si hay precauciones en esa vía o si hay alguna anomalía en esa vía. Pero el libro horario es siempre igual, a veces se actualiza. No sé explicarlo mejor.

–J: ¿Ese libro horario es un documento escrito o digital?

–I: Una de las cosas que perdí es el libro que yo lo llevo en el iPad. Pero a la vez llevo el escrito porque el iPad no está homologado, aunque me lo he descargado de las páginas oficiales de Renfe. Vale igual, me obligan a llevar el del papel.

–J: ¿Antes de subir al tren usted bebió alcohol o algún tipo de sustancia?

–I: No, yo ni nadie. No, lo único, cafés.

–J: Señor Fiscal, cuando desee.

–FISCAL (F): Con la venia, señoría. ¿Se encuentra mejor del golpe de la cabeza?

–I: Sí, ahora solo me duelen las costillas.

–F: Normalmente, usted tiene que pasar unos controles anuales.

–I: Sí, depende de la edad. Ahora no le sé decir, pero ahora creo que me toca cada dos años.

–F: ¿Le han detectado algún tipo de problema que hayan visto en el orden físico o de orden mental?

–I: No. Cuando hice el reconocimiento médico me dijeron que estaba demasiado delgado.

–F: Antes ha dicho que lleva el libro de horarios en el iPad. ¿Es posible llevar ese libro dentro de la cabina?

–I: Sí.

–F: Por orientarnos un poco. Usted sube en el tren en Orense y su compañero no le hizo ninguna manifestación de que algo estuviera desordenado o de que hubiera ningún problema. ¿Usted estaba al corriente de la última revisión de la máquina?

–I: ¿Cómo?

–F: ¿Usted estaba pendiente de todas las revisiones que tiene que pasar? ¿A usted le tienen que dar esa información?

–I: No, no. Esa información cuando tomas el vehículo en origen, en Madrid, tiene que salir en perfecto orden. Durante el recorrido es prácticamente imposible. En cinco minutos que es lo que tienes para configurar la máquina a veces te vas de tiempo y tardas diez y coges retraso. No te da tiempo a mirar si hizo las revisiones el vehículo o no.

–F: ¿Usted recuerda cuando recogió el tren en Orense si venía con retraso desde Madrid o iba a su hora?

–I: No sé si llegaría con uno o dos minutos de retraso. No estoy seguro, me parece que llegó a la hora.

–F: ¿Recuerda cuánto tiempo esperó el tren en la estación de Orense?

–I: Ahí me parece que el tren tiene de parada diez minutos porque antes se tiene que ir la composición de delante. Cuando se desengancha hay que configurarla.

–F: Por lo que he podido ver solo puede ir un conductor en la máquina.

–I: Sí. Va un conductor, la otra persona puede estar autorizada a seguir en el vehículo, en la misma máquina.

–F: ¿El interventor le dio alguna instrucción que tuviese que saber como conductor del tren?

–I: El interventor me da por terminadas las operaciones y cierro puertas.

–F: ¿Recuerda usted que mantuviera una conversación durante el trayecto con la torre de control de León?

–I: No, normalmente, no.

–F: ¿Lleva usted el iPad encendido o apagado?

–I: Va permanentemente encendido para verlo frontalmente porque voy mirando las vías y el iPad.

–F: Todos sabemos que el iPad permite otras opciones además del visionado de PDF. ¿Usted lo utilizó con otra finalidad distinta como mirar el correo electrónico?

–I: No, no, no. Cuando voy trabajando y llevo el iPad lo llevo para trabajar. Y cuando voy a trabajar no lo saco de esa fase.

–F: Usted tiene un perfil en Facebook, ¿no es así?

–I: Sí. Aunque por cierto hace muchísimo tiempo que no me meto en él, pero bueno.

–F: ¿Usted recuerda haber enviado algún mensaje de Facebook en el que anunciase que usted iba a 200 kilómetros por hora?

–I: Sí, se lo quiero aclarar. Nosotros cuando fuimos a hacer las pruebas del cambiador de Medina del Campo y al cambiador de Valladolid para el vehículo 120, estuvimos probando los pasos de los cambiadores y los distintos anchos. Estuvimos probando para manejarnos nosotros. Fuimos a Madrid y a una serie de sitios y por esas líneas el tren va a 250 km./h.

–F: ¿Es una línea especial?

–I: Sí, es una línea AVE y ahí va a 250. Como cualquier simpatía, gracia o como quiera llamarlo pues a otro compañero le hago la foto de que voy a 250.

–F: ¿Pero es la típica foto que se está produciendo cuando usted está circulando?

–I: No, es a otro compañero. Yo estaba autorizado en cabina e íbamos una serie de compañeros para mirar cómo se hacen los cambios y de alguna forma tenemos que aprender y fijarnos en nuestros compañeros.

–F: ¿Tienen ustedes que superar distintos procesos de formación continua?

–I: Demasiados.

–F: ¿Usted tiene licencia de conductor, es así?

–I: Sí.

–F: Corríjame si me equivoco, ¿usted tiene que tener licencia pero también dos autorizaciones tanto para la vía como para el vehículo?

–I: Sí.

–F: Entonces, ¿usted tiene una única licencia y varias autorizaciones para las distintas vías y en distintos vehículos?

–I: Tengo autorizaciones para todas las vías por las que circulo y para los vehículos que llevo.

–F: ¿Pero con una única licencia, porque usted tiene además la licencia de conductor?

–I: No, me parece que yo tengo el B. No sé, yo tengo un tipo de carnet y con ese estás autorizado a circular por esas vías y con los trenes con los que te de el cursillo la empresa.

–F: Vamos a ponernos en los últimos kilómetros, ¿en qué estaba pensando antes de entrar en ese segundo túnel?

–I: Si lo supiera... La lacra que me va a acarrear en la carrera para toda la vida es tremenda...

–F: Pero verá, míreme a la cara, estamos aquí para meternos dentro de su cabeza y saber exactamente lo que estaba pasando. Yo le pido ese esfuerzo de saber si estaba centrado o qué estaba pensando.

–I: Señoría, sinceramente, le digo que no lo sé. No estoy tan loco como para no frenar.

–F: ¿En otras ocasiones había cogido esos últimos túneles?

–I: La única vez que me pasó, por desgracia.

–F: Vamos a ponernos en ese tramo final, ¿usted activó el freno en algún momento?

–I: Hombre, pero era inevitable ya.

–F: ¿Qué freno activó?

–I: El eléctrico, el neumático y el Z. Todo.

–F: ¿En algún momento usted levantó el pedal de hombre muerto?

–I: No lo sé. Le digo que lo del pedal del hombre muerto lo tenemos como inercia. Muchas veces ni nos enteramos de que hacemos la secuencia. Son secuencias muy cortas de seis o siete segundos.

–F: ¿Cuándo nota usted que el tren le vence?

–I: Joder, es que eso en la curva ya lo veo que no la paso, no la paso, no la paso.

–F: ¿Pero activa todos los sistemas de frenado ya al entrar al túnel?

–I: No, pero es que antes de que se venza el tren ya llevo todo activado pero veo que no, que no paso.

–F: ¿Ha visto la imagen del tren en ese momento?

–I: No. No vi ni prensa, ni radio ni televisión...

–F: ¿Hay un comunicación con el centro de control de León? ¿Usted se comunica a alguien que si ha habido problema?

–I: eh...

–F: ¿Tiene un sistema de comunicaciones, no?

–I: Sí.

–F: ¿Y con quién se comunica usted?

–I: Con el de Madrid.

–F: Entonces, disculpe el error. ¿Usted tuvo una conversación con ese centro?

–I: Sí, al volcar y eso es lo primero que debe que hacer cualquier trabajador y un maquinista sobre todo. Yo le dije una información que ahora pensándolo bien es errónea. Le dije en el kilómetro 80 que había muchísimos muertos.

–F: ¿Cómo sabía usted que había muchísimos muertos? ¿Salió usted de la máquina?

–I: Es que para la velocidad a la que iba y el castañazo y eso, aunque no pudiera ver para atrás yo sé lo que llevo entre manos. Era inevitable que iba a haber una desgracia y tenía que activar el protocolo de emergencia.

–F: No sé si podemos poner ahora la grabación... Le voy preguntando mientras otra cosa. ¿Salió usted por su propio pie del tren?

–I: Yo tenía, bueno, tengo tres costillas rotas y un neumotorax. Lo de la cabeza no es nada. Pero bueno, no podía abrir las puertas del dolor intenso que tenía. Pero después, claro, prefería ir por mi propio pie.

(Escuchan la grabación entre el maquinista y la central, que puedes leer aquí)

(…) Me cago en diez, pobres viajeros, joder. ¡Ay dios mío! Fue en la curva que me despisté y tenía que ir a 80 y pasé a 200 o a 190... He volcado.

(...)Todos los muertos caerán sobre mi conciencia.

–F: La conversación es la que usted tuvo. ¿Usted recuerda tener conversaciones parecidas cuando le asisten para salir del vehículo? ¿Tuvo conversaciones parecidas cuando salió usted del vehículo? Eh.. ¿Usted cuándo sale del vehículo? ¿Cómo sale del vehículo?

–I: Me asiste un policía nacional.

–F: Un policía nacional. ¿Cuánto tiempo tardó? ¿Recuerda usted?

–I: ¿Eh?

–F: ¿Cuánto tiempo tardó? ¿Mucho, poco? Mire, ¿usted recuerda haber tenido conversaciones parecidas respecto de su velocidad con el policía nacional o con otros pasajeros del vehículo?

–I: Ehhh, según... ehh, con el gobernador civil.

–F: Mire, cuando dice usted que es inhumano, ¿a qué se refiere?

–I: Ehh, todo es mejorable. Que.. ehhh... ir todo supeditado al libro horario al mirarlo a 80 podía haber algo recordado, eh..., recordando en la vía físicamente.

–F: Que la señalización no era suficiente.

–I: Para mí, sí.

–F: Al margen de la ausencia de señalización en la vía, ¿había algún otro elemento tanto en lo que es el trazado como es en la vía como es en el vehículo que piensa usted que le pudiera haber perjudicado para la conducción o que hubiese podido determinar este accidente?

–I: No...

–F: ¿Nada?

–I: ¿Que si me obstaculizó la vista algo para ...?

–F: No, cualquier aspecto que pudiera derivarse del estado de la vía debido a su trazado, o del estado de la máquina o de las condiciones en las que debe funcionar el aparato, del sistema ERTS, del sistema ASFA, de cualquier sistema...

–I: No, no, no.

–F: El hecho de que hubiese sistema ASFA o sistema ERTS como sistemas de control de frenado.

–I: Era, era.. eh, ¿cómo se llama? Era el sistema ASFA de alta velocidad.

–F: El sistema ASFA de alta velocidad.

–I: El que llevamos, con BSR, con lo que es señalización lateral.

–F: El hecho de que hubiese ese y no otro ¿pudo trascender en la dinámica del accidente o en su propia existencia?

–I: Es que todo va que yo tengo que saber que en ese punto tengo que ponerme a esa velocidad. Nada más.

(El juez pregunta si hay cuestiones por parte de Adif, Renfe, Allianz o QBE)

–QBE: A preguntas de su señoría, usted decía que si el tren hubiera circulado a más de 204 km/hora se hubiese frenado. ¿Hasta que velocidad hubiera reducido...?

–I: Inmediatamente, freno de emergencia.

–QBE: ¿Hasta qué velocidad?

–I: A cero.

–QBE: Muchas gracias señoría, no hay más preguntas.

–ABOGADA (A): Con la venia su señoría. Buenas tardes Francisco José. Mire, ¿nos puede usted contar cuántos años lleva trabajando para la compañía Renfe?

–I: Pues desde el año 82.

–A: Desde el año 82, 31 años aproximadamente.

–I: Del 7? de noviembre del 82 sería.

–A: Y dentro de esos 31 años, ¿qué puestos ha ido desempeñando usted en la compañía?

–I: Pues peón, eh... ¿cómo se llama esto de...? «retrospección», de esto de... de auxiliar, de esto de... de ayudante, de ayudante autorizado, de maquinista, maquinista principal, ehh...

–A: Francisco José, y cuando ya usted dice que llega ya a la categoría de maquinista, emm, ¿siempre ha sido maquinista de trenes de viajeros o antes era maquinista?

–I: Ehh... Era maquinista de... antiguamente, por lo general, la formación se nos daba mejor por mercancías, o sea, de mercancías, y yo la considero que es la mejor formación.

–A: Es decir usted estaba trabajando como maquinista de trenes que transportaba mercancías. ¿Hasta qué año?

–I: Ehh... Estuve hasta el año 2011.

–A: ¿Y a partir del 2008?

–I: Ehhh... me trasladé a Madrid para trenes de cercanías en Madrid hasta el año 2011.

–A: Bien, ¿y en el 2011?

–I: Trenes de largo recorrido en Galicia.

–A: Con trenes de largo recorrido en Galicia. ¿Y en línea de alta velocidad cuándo comienza usted?

–I: Cuando empecé en Galicia. ¿Cuándo se inauguró la línea de la alta velocidad en Galicia? No me acuerdo pero en 2011, poco más.

–A: Cuando a preguntas del fiscal le ha preguntado antes acerca de unas fotografías en el Facebook, usted ha referido que en ese momento era otro compañero de usted el que iba conduciendo la máquina. Es que me ha parecido oír que usted ha dicho antes «no, pero para aprender teníamos que ir con un compañero que supiera hacerlo» o algo así ha dicho. Es decir, ¿es que eso era un curso?

–I: Era un curso porque estábamos haciendo el curso para ehhh cambiando de la ehh de Valladolid y de Medina del Campo.

–A: Quiere decirse que usted antes de hacer ese curso probablemente nunca habría circulado...

–I: Es que nunca circulé. Nunca circulé a esa velocidad.

–A: Vale.

–I: Nunca.

–A: El libro de horario, corríjame si me equivoco en la terminología, el libro de horario cien se llama, ¿verdad? Ese libro dice, ¿lo tiene usted?, ese es un libro, ¿usted sabe quién lo emite?

–I: Todos los maquinistas tienen su libro de horario.

–A: Y de ese libro ¿hay alguna copia es un libro estándar?

–I: No... O sea, la empresa cuando cambia los horarios de los trenes te entregan el libro de horario, si cambia algún tren de hora para los viajeros también nos mandan los, eh... las modificaciones y nosotros tenemos que ponerlas al día, que llevarlo al día. Si no viene uno cualquiera de seguridad y si no lo llevamos al día pueden exigirnos... no llegar hasta el final, claro.

–A: Bien. Usted dice «la empresa nos da el libro» y se refiere a Renfe.

–I: Claro, sí, mi jefatura inmediata, renfe le manda 30 libros horarios y las jefaturas reparten uno para cada uno.

–A: Señoría yo no se si puede solicitar en este momento un oficio y si no lo presentaré...

–J: Luego, luego...

–A: Bien, de acuerdo. Francisco José, a la salida del túnel ¿había alguna señal que limitara la velocidad?

–I: No.

–A: Ninguna.

–I: Señal física.

–A: Usted ha manifestado antes que en el recorrido que usted efectúa entre Orense y Santiago hay muchos túneles. En el resto de los túneles no existía esta problemática y con lo cual usted podía mantener esa velocidad.

–I: Normalmente vas todo el recorrido a 200. Todo el recorrido. Hasta llegar a ese punto.

–A: Francisco José, esto es una conclusión, una pregunta. Si usted ha dicho que normalmente en un momento anterior a lo que pasó ese día usted ya aminoraba o disminuía la velocidad del tren pero que era aproximadamente unos 4 km antes de donde se produjo el accidente, en una velocidad media de unos 200km/h quiere decir que ese trayecto de 4 km tiene lugar en apenas un minuto

–I: Te los comes en... los kilómetros te los comes en nada.

–A: Bien, Francisco José, en el libro horario 100 que usted manifiesta se indica que en el km que le ha indicado antes a su señoría tiene que haber un cambio, ¿no?, un cambio de velocidad, una disminución

–I: Que hago una constancia. El iPad...

–A: ¿El qué dice, que no le he oído?

–I: Que hago un... Yo utilizo gafas y en el iPad se puede aumentar entonces para verlo mejor lo llevo para más comodidad mía para verlo mejor los horarios y las velocidades y todo eso, que en el libro horario. Porque el libro horario es como si estuviera leyendo un libro y entonces te tendrías que estar sentando así y sin embargo si te fijas así lo ves perfectamente ampliando.

–A: En su experiencia que ya nos ha explicado, en esta vía de alta velocidad ¿es frecuente que se de una situación en la que tenga que pasarse de 200 km o de 190 km de repente tenga que pasarse a 80 km/h?

–I: Yo la única que conozco es esta porque es la única que conozco.

–A: Y en esa línea que usted trabaja ¿hay algún punto más donde eso suceda?

–I: En las circunstancias así, no.

–A: No hay más preguntas, señoría.

–J: ¿Quiere usted añadir algo más, Francisco?

–I: Yo respondí de todo de usted de eso y yo creo que...

–J: Muy bien. Pues ya está, damos por concluida.

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