Susana Díaz: de profesión, política; especialidad, aparato

Actualizado:

Política voraz. Carne del aparato. Catedrática en maquinaria interna del partido. Medradora nata. Susana Díaz Pacheco(Sevilla, 1974) presentará su candidatura a las primarias de los socialistas andaluces en un acto en Antequera (Málaga) que se desarrollará después de la reunión del Comité Director del PSOE-A del martes día 2. La mujer llamada a sustituir a José Antonio Griñánvino al mundo en una sede del PSOE.Concretamente en la de Triana, donde milita desde su más tierna infancia. Hija de un veterano socialista que trabaja en el Parque Móvil del Ayuntamiento de Sevilla, obrero de verdad, la niña bonita del socialismo andaluz a los ojos de Griñán no ha trabajado en nada que no tenga relación con la política. Su vida laboral está impoluta como hasta hace apenas un par de años lo estaba su expediente académico. En la web del Parlamento, a Susana Díaz le han borrado dos entradas que sí aparecen en los perfiles de los demás parlamentarios: profesión y estudios. Ahora es licenciada en Derecho y diplomada en Alta Dirección de Instituciones Sociales por la Fundación San Telmo, dos títulos que ha alcanzado desde el sillón de escay de la cámara andaluza.

La heredera del PSOE andaluz ha tenido que librar muchas batallas internas hasta llegar aquí. Su primer ídolo fue Alfredo Sánchez Monteseirín, a quien se pegó en la campaña para las elecciones municipales de Sevilla del año 1999. La hizo concejal con 25 años. El siguiente salto lo dio junto a José Antonio Viera, por aquella época paladín del PSOE de Sevilla tras su paso «triunfal» por la Consejería de Empleo. El grupo socialista del Ayuntamiento se había escindido entre los oficialistas, de Monteseirín, y los críticos, de Viera. Susana no tuvo dudas en olvidar quién le había ofrecido el salto a la política institucional. Junto a Viera eligió a Juan Espadas como candidato del PSOE para las últimas elecciones en Sevilla y terminó de fulminar a su mentor. En esos años pasó por el Congreso de los Diputados en Madrid y por la cámara andaluza. Viera entró en horas bajas por el escándalo de los ERE y Susana lo vio claro otra vez: su gran amigo José Antonio ya no le servía. Se juntó con Griñán, colocó a decenas de compromisarios en la Diputación, y se enfrentó al alcalde de Alcalá de Guadaíra, Antonio Gutiérrez Limones, para acceder a la secretaría del PSOE en Sevilla.

Contra Rubalcaba

Luego se subió al carro de Carmen Chacón y perdió ante Rubalcaba. Ahora alcanzará el poder orgánico en Andalucía gracias a unas primarias convocadas a toda prisa para evitar que los críticos armen una candidatura. Quienes la conocen saben que su ambición no tiene límites. La actual consejera de Presidencia e Igualdad ha sido presidenta de «taitantas» comisiones parlamentarias, concejal, senadora, diputada en las Cortes y en Andalucía, secretaria de su agrupación local, secretaria del partido en su provincia, secretaria de organización a nivel regional… Siempre ha ido a trabajar en coche oficial. Representa, por tanto, al Gran Hermano de la actual casta, pero jamás se ha sometido a la votación del público. Susana Díaz es, en definitiva, el triunfo de las intrigas con carné, el símbolo de la decadencia del PSOE y, por ende, el reconocimiento implícito de que Andalucía está hundida.