Margallo y Aguirre discrepan sobre la necesidad de investigar la muerte de Oswaldo Payá
Esperanza Aguirre y la portavoz de las Damas de Blanco de Cuba durante el acto en la Casa de América - efe

Margallo y Aguirre discrepan sobre la necesidad de investigar la muerte de Oswaldo Payá

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José Manuel García-Margallo y Esperanza Aguirre han vuelto a discrepar este martes públicamente sobre la necesidad de abrir una investigación internacional independiente acerca de las circunstancias que rodearon la muerte en Cuba de los disidentes Oswaldo Payá y Harold Cepero, cuando viajaban en un coche conducido por el dirigente juvenil del PP Ángel Carromero.

La presidenta del PP de Madrid, que participó en un acto con Berta Soler, la presidenta de las Damas de Blanco, se reafirmó en su demanda de que se abra esa investigación después de que Carromero haya declarado que su vehículo fue embestido por un automóvil con placas del Gobierno cubano. El ministro de Asuntos Exteriores le respondió, en declaraciones a los periodistas antes de participar en un Foro sobre la Marca España. que si alguien tiene nuevas evidencias sobe el caso, lo que debe hacer es ir a los Juzgados.

No es la primera vez que se produce esta discrepancia entre la ex presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, que, como ha dicho, se niega a creer «a pies juntillas» la versión dada por el régimen cubano, y García-Margallo, que subraya que la «única constancia» que su departamento tiene sobre el asunto son los telegramas que recibió de la Embajada española en Cuba, la declaración de Carromero en el juicio y el memorándum de entendimiento que firmó el cónsul español con las autoridades cubanas para hacer posible la repatriación del vicesecretario general de Nuevas Generaciones del PP en Madrid.

Margallo advirtió recientemente en el Congreso de los Diputados que las manifestaciones que cuestionan la versión del accidente suscrita por Carromero antes de su salida de Cuba pueden poner en riesgo la posible repatriación de otros cuatro presos españoles que están en la isla pendientes de juicio.

Aguirre, por su parte, se ha mostrado especialmente beligerante a la hora de pedir la apertura de una investigación, no dando por buena la versión de «un régimen dictatorial» y subrayando las numerosas irregularidades que se dieron en el juicio, en el que Carromero fue condenado a cuatro años de prisión por homicidio.

Aguirre ha hecho estas declaraciones en un acto celebrado en la Casa de América en el que se ha podido escuchar a una emocionada Berta Soler, líder actual de las Damas de Blanco, tras la muerte de Laura Pollán, y a quien por vez primera el régimen ha permitido salir de Cuba. Berta Soler, según ha podido saber ABC, será recibida mañana por el ministro García-Margallo y por el secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica, Jesús Gracia.

El acto se ha visto interrumpido, cuando iba a hablar Esperanza Aguirre, por un grupo de procastristas, que ha tratado de boicotearlo, exhibiendo una pancarta con el texto «Viva la Revolución Cubana» y una fotografía del Che Guevara. Ante la provocación la mayoría de los asistentes dieron gritos de «Viva Cuba libre» y «Cuba, sí; Castro, no» hasta que los procastristas abandonaron la sala.

Rosa María Payá ante la ONU en Ginebra

También hoy, Rosa María Payá, hija de Oswaldo Payá, ha intervenido ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y ha difundido una carta abierta al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y a la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, en la que dice que el Gobierno cubano pudo estar detrás del accidente de tráfico en el que murió su padre. «Las crecientes y creíbles alegaciones de que el Gobierno cubano puede haber sido cómplice en el asesinato de su crítico más prominente, una figura principal en la lucha por los derechos humanos, no puede ser ignorada por la comunidad internacional», ha indicado.