Daniel Múgica: «Si los arcángeles buscaran la libertad aterrizarían en Nueva York»
El escritor Daniel Múgica, en Madrid - de san bernardo

Daniel Múgica: «Si los arcángeles buscaran la libertad aterrizarían en Nueva York»

El autor mezcla en su última novela aventuras policíacas y ficción en un futuro muy cercano

Actualizado:

Autor de catorce libros y numerosos relatos, Daniel Múgica es también guionista, dramaturgo y director de cine. Su último trabajo podría ser el argumento de una película, pero se trata de una novela de aventuras policíacas en la que se entremezclan ficción y realidad. «Bienvenido a la tormenta» transcurre en un no muy lejano Nueva York de 2016, con el asesinato de un secretario general de la ONU como punto de partida, una mujer detective como protagonista y en un mundo al que se le avecina una Tercera Guerra Mundial mientras ángeles y demonios libran sus propias batallas. Una continua sucesión de acontecimientos con alguna connotación política a la que acompaña la sensación de estar viendo una película de acción, y en la que la tormenta que se desata no solo es una lucha externa sino interna.

-¿Cuál es el mensaje de «Bienvenido a la tormenta»?

-Allegra, el personaje protagonista, busca la libertad a través de dos cosas importantes para ella: una, combatir el mal, que es lo opuesto al bien, y está concebido como libertad; y otra, la búsqueda del amor. Me apetecía crear una trama de aventuras policíacas con anticipación y una parte erótica en la que jugasen demonios y ángeles cansados de trabajar para Dios y Satán, además de compartir esa parte fundamental de ser bueno. La reflexión a la que invita este libro es a no bajar la guardia, tener la cabeza alta y estar siempre defendiendo la libertad y la democracia.

-La trama transcurre en varias ciudades del mundo y sobre todo, en Nueva York.

-Es la ciudad que más me gusta, y también es la más abierta culturalmente. Si los arcángeles buscaran la libertad, seguramente aterrizarían en Nueva York.

-¿En qué se diferencia «Bienvenido a la tormenta» de sus otros libros?

-Estoy calificado como autor de novela seria y me decidí por una popular, pero sin olvidar la calidad de la prosa, que es lo que marca el estilo del escritor. La ficción siempre me ha atraído, sobre todo desde que leí la edición que publicó Siruela sobre la literatura fantástica de Borges. Pero son hechos fantásticos que pueden acontecer en la realidad.

-¿Qué podría causar una Tercera Guerra Mundial?

-Como ocurre en la novela, tal vez podría estallar si no se detienen las ambiciones belicistas de Irán, si no deja de pasar armas a los grupos terroristas del mundo. O podría ocurrir en Sudamérica si no se paran las ambiciones dictatoriales de Maduro en Venezuela. He elegido esos dos países como foco porque considero que son dos potencias económicas y armamentísticas. Vivimos en un mundo en el que los dirigentes políticos están perdidos y no saben qué hacer. En el caso de los españoles, aprecian tan poco a sus políticos que les da igual lo que les digan.

-La historia tiene un ritmo rápido y es muy visual, incluso aparece algún «flashback». ¿Influye su faceta como guionista?

-La novela tiene muchos elementos cinematográficos, porque debe saber captar todo lo que aporta el cine. Me gusta ser muy descriptivo para que al lector no se le escape ningún detalle de lo que está sucediendo. He imprimido rapidez fijándome en novelas de aventuras, por ejemplo de Salgari, en las que no dejan de pasar cosas, muchas y muy rápido, pero sin perder el punto de reflexión sobre el mundo en el que estamos. He intentado que sea bastante visual porque parece que el género fantástico está devaluado en los libros y en auge en el cine y en la televisión.

-Entre la novela, el guión y dirigir cine, ¿con qué se queda?

-Con la primera. La disciplina que tiene es la más difícil porque, como las otras, intenta capturar la realidad, pero es la única que por su tiempo y longitud puede entrar en la psicología de los personajes y adentrarse más en esa realidad.