Tras salir de la nada y vivir un año de éxitos, Lourdes Hernández asegura que se siente estafada por la discográfica que la «descubrió»
Russian Red, del sueño a la pesadilla
La cantante Lourdes Hernández /ABC
Actualizado Viernes, 05-06-09 a las 13:07
Sólo unos pocos sabían que entre Russian Red y su discográfica, Eureka, había tensiones. Pero el último desencuentro ha debido ser la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de Lourdes Hernández, que finalmente ha decidido hablar con ABC para denunciar públicamente su situación.
Hasta hace poco, Lourdes contaba con ilusión cómo la casualidad la puso en contacto con Fernando Vacas, fundador del sello Eureka, con el que fraguó una relación que en muy poco tiempo se revelaría muy fértil, pues el primer disco publicado en comandita, “I love your glasses”, fue nada más y nada menos que el álbum revelación, con mayúsculas, de 2008. Los titulares de “ha nacido una estrella” se convirtieron casi en norma periodística, e incluso los sectores más puristas de lo indie se rindieron sin miramientos al insultante talento de la madrileña. Poco después, llegaron tres nominaciones a los Premios de la Música y una colaboración para la banda sonora de la peli de la temporada, “Camino” de Javier Fesser.
DesprevenidaA ella, las dimensiones de su propio éxito la pillaron un poco desprevenida. Era muy joven, 21 añitos, y la ingenuidad –hermosa ingenuidad- se palpaba en ella. “Al principio no me preocupaba por los asuntos más puramente “de negocio”, pero en cuanto me he interesado por ello he descubierto que me estaban engañando”, dice ahora con amargura. “Yo estaba muy contenta por el éxito de “I love your glasses”, no sólo por mí, porque aunque yo fuera la dimensión pública del disco había mucha gente detrás. Durante un año he cumplido con todas mis obligaciones de buenísima gana [incluso hizo promoción en algún programa de televisión en el que se veía que no estaba precisamente en su salsa], pero ahora me he dado cuenta de que los demás no estaban haciendo lo mismo, de que me estaban tomando el pelo. Se han vendido muchos discos y me dicen que hemos perdido dinero, lo cual es incomprensible. Y ahora ni siquiera me dejan que abandone la discográfica, porque me exigen una cantidad de dinero que es una locura, casi como lo de las cláusulas de los futbolistas. Ya estoy con abogados y todo eso, pero tenía la necesidad de que esto se supiera de una vez”.
Así pues, lo que parecía una bonita historia de “chica cuelga canciones en internet-discográfica descubre a chica-chica cumple su sueño” ha tenido su temido lado oscuro. “Pero lo peor es que la cosa no acaba ahí, están tratando de ponerme las cosas cada vez más difíciles –asegura la cantante-. Ahora por ejemplo, gracias a ellos, la canción que he grabado con The Sunday Drivers para el Día de la Música no se podrá publicar. Y hay muchas cosas más, que si me pongo a contarlas la gente alucinaría”.
En Eureka, si tienen algún argumento para defenderse, no han sabido darlo: “el tema es mucho más complejo, pero no queremos hablar de ello ni que se airee”, contestaron a este periódico.

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