Martes, 23-09-08
La actual crisis económica no sólo afecta a nuestros bolsillos. La inestabilidad y falta de seguridad en el empleo, la subida del euríbor y las dificultades económicas para afrontar las hipotecas también están marcando cambios sociales. De hecho, todo ello parece haber afectado a una tendencia que parecía imparable. Hasta ahora, cada año aumentaba el número de matrimonios que decidía divorciarse o separarse. Pero desde 2007, año en que comenzaron a sentirse los primeros síntomas de una profunda crisis, muchas parejas se lo piensan ya dos veces antes de romper sus vínculos. No en vano, es la primera vez en la última década que desciende el número de rupturas matrimoniales. En total, se produjeron 137.510, un 5,8% menos que en 2006, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Si bien el número de rupturas fue creciendo año tras año, la reforma de la ley del divorcio, que entró en vigor en 2005, provocó que éstas se disparasen. La nueva legislación facilita el acceso directamente al divorcio sin pasar antes por una separación previa, suprime la necesidad de alegar causas para la disolución y permite que un sólo cónyuge pueda presentar la demanda. A esta normativa que favoreció los divorcios acompañó un momento de bonanza económica. De ahí que en 2006 se batiera un récord histórico con 145.919 rupturas matrimoniales, el 87% de ellas terminaron en divorcios.
Lo que sí se confirma es que las parejas ya no se dan una tregua ni un periodo de reflexión, pues la mayor parte de ellas (91%) acceden directamente al divorcio y sólo un 8% se concede antes cierto tiempo de separación. Además, son más los que rompen sus vínculos de forma consensuada: más de la mitad de las separaciones (57%) fueron de mutuo acuerdo y también el 63% de los divorcios. Sea por acuerdo o no, la mayor parte de estos procesos (69%) se resolvieron antes de seis y sólo el 7% tardó más de un año.
Pero hay otras connotaciones. Por ejemplo, en más de la mitad de las rupturas se concedió una pensión alimenticia, que pagan los hombres en el 89% de los casos. Sin embargo, la custodia de los hijos menores es otorgada casi siempre a las madres. Y sólo en el 9% de las disoluciones se acordó la custodia compartida.

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...