Rajoy saluda a un vecino de la localidad toledana de Mora
Rajoy saluda a un vecino de la localidad toledana de Mora - efe

La sorpresiva visita de Rajoy

El presidente del Gobierno de España ha estado este sábado en Mora, donde recorrió una cooperativa aceitera y mantuvo un encuentro con jóvenes en la Casa de la Cultura

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El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, habló este sábado en Mora de la calificación de la deuda de Cataluña, de la «seguridad» y la «solvencia» de su partido (el PP), de las formaciones políticas emergentes, de los jóvenes, de la agricultura, de la exportación, de la educación y del paro, además de visitar una «modélica» almazara de aceite. Pero, ¿por qué elige este municipio toledano para un acto «preelectoral» en pleno puente del Pilar?

Viernes 9 de octubre, cinco de la tarde. Muy poca gente sabe en Mora, un municipio olivarero de apenas 11.000 habitantes, que el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, va a recorrer sus calles 17 horas más tarde.

Los vecinos de este pueblo gobernado por el PP se van enterando por las informaciones de los medios de comunicación, a los que la visita de Rajoy también pilla por sorpresa por la premura de la convocatoria. De hecho, los periodistas tienen menos de dos horas para acreditarse si quieren asistir a los dos actos organizados en Mora. Mientras, la secretaria general del PP y presidenta de este partido en Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, adelanta que no podrá acompañar a Rajoy por asuntos de agenda.

Ausente Cospedal, el alcalde de Mora, Emilio Bravo –reelegido en mayo con el apoyo del 56,9% de los votos–, será el cicerone de Rajoy por un pueblo que vive principalmente de sus olivos. Pero no estará solo. El secretario general del PP en Castilla-La Mancha, Vicente Tirado, y el presidente provincial del partido en Toledo, Arturo García-Tizón, irán hasta Mora para acompañar a Rajoy.

Primera hora de la mañana de este sábado. En el patio porticado, y cubierto, de la Casa de la Cultura se ha distribuido un centenar de sillas blancas alrededor del pozo con brocal. Se deja libre un rincón donde Emilio Bravo y Mariano Rajoy se van a dirigir al público al mediodía. Pero no será el primer lugar de Mora que visite el presidente del Gobierno. Antes pasa por la cooperativa Nuestra Señora de la Antigua, una almazara fundada en 1963 que cuenta con más de 700 socios. Produce una media de dos millones de kilos de aceite de oliva virgen extra por campaña y una cosecha de uva de entre ocho y diez millones de kilos.

Desde hace 39 años, su presidente es Andrés Gómez Mora, que también está al frente de la Caja Rural Castilla-La Mancha. Gómez Mora es precisamente una de las cuatro personas que recibe al presidente del Gobierno a la entrada de la cooperativa. Tirado, García-Tizón y Bravo están igualmente para dar la bienvenida a Rajoy. Visita didáctica por las instalaciones antes de subirse a los coches para llegar a la Casa de la Cultura, adonde llega a su hora.

Todos en pie

El patio porticado está llenó de público. Unas 300 personas, más de la mitad de pie, mientras que en el salón de actos hay otras tantas para seguir las intervenciones a través de una gran pantalla. El acto se ha anunciado como un encuentro de Rajoy con jóvenes, aunque en el patio hay gente de todas las edades, desde niños hasta personas ya maduras. Todos, en pie, le reciben con aplausos y con el himno del PP sonando al mismo tiempo.

En la tarima de los oradores, cuatro taburetes de color blanco para sentarse. Rajoy ocupa uno, entre dos mujeres jóvenes. Bravo, de pie, presenta al invitado. No ahorra en halagos a Rajoy, a quien agradece que haya sacado a España del «atolladero». También le informa al presidente del Gobierno de que es el primer presidente no socialista que gana unas elecciones en Mora (Rajoy sonríe).

Turno del invitado. Como si alguien le hubiera chivado al oído el lema de la cooperativa Nuestra Señora de la Antigua en su web –«la calidad de nuestros productos es nuestra mejor carta de presentación»–, Rajoy habla de que la «solvencia» y la «seriedad» de su partido. «Quien vota al PP sabe a quien vota», remarca.

Varios jóvenes le preguntan al presidente. Mónica, sobre los emprendedores, y Pablo, acerca del modelo educativo. Irene le sirve en bandeja la mala imagen que España parece que tiene en el exterior, según la experiencia de esta diplomada en Magisterio tras su etapa de Erasmus en Finlandia. «Hay cierta tendencia a decir lo malos que somos», afirma Rajoy, quien enumera cualidades del país, como el sistema de pensiones, la sanidad pública universal y gratuita, el seguro de desempleo, el AVE o las infraestructuras en carreteras.

Antes de decir esto, el presidente ya ha conminado a los jóvenes a que luchen por su futuro. «Cuando uno es joven no se puede rendir», arenga. Después del acto, que dura 55 minutos, Rajoy se da un pequeño paseo por el pueblo. Su alcalde lo acompaña, además de miembros de la corporación municipal, Tirado y García-Tizón. Numerosos vecinos completan el cortejo, que se detiene en un bar de la plaza del Ayuntamiento. El local está abarrotado de gente porque es la hora de las cañas. Y Rajoy, muy dado a refranes como buen gallego, se aplica uno muy apropiado para la ocasión: «Donde fueres, haz lo que vieres».

Y entre pincho y caña Rajoy da besos, estrecha manos y se fotografía con militantes y simpatizantes del PP. El momento cumbre ha sido cuando, entre aplausos, el presidente del Gobierno se ha pasado al otro lado de la barra para hacerse una instantánea con todo el personal del bar. Terminado el aperitivo, Rajoy recibe como regalo una botella de aceite de oliva, con la que se ha fotografiado con el alcalde, otros miembros del gobierno municipal y del partido.

La pregunta vuelve: ¿Por qué ha elegido este municipio toledano? Algunos dicen que luego se ha marchado a descansar a la finca estatal Quintos de Mora, a 50 kilómetros, quizá atraído por el espectáculo de la berrea.