Romaní, Tizón, Labrador,Tirado, Page, Escalona, la presidenta Cospedal, Moreno y Ventura del Álamo, en la inauguración del Mercado de San Agustín
Romaní, Tizón, Labrador,Tirado, Page, Escalona, la presidenta Cospedal, Moreno y Ventura del Álamo, en la inauguración del Mercado de San Agustín - abc

El Mercado de San Agustín quiere atraer el 30% del turismo que llega a Toledo

Este miércoles abre sus puertas este innovador centro de ocio y gastronomía en pleno corazón del Casco Histórico de Toledo

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Entre quesos, fruta, chocolates, pan, flores, jamones y vinos, los carpinteros, electricistas, decoradores y limpiadoras daban la tarde de este martes los últimos retoques al flamante edificio del Mercado de San Agustín que este miércoles, por fin, tras tres años de ilusiones y proyectos abre sus puertas a todo el público con la esperanza de convertirse en el centro gastronómico y de ocio de la ciudad de Toledo. Y había nervios pero, sobre todo, mucha ilusión entre los impulsores de este Mercado de San Agustín de Toledo, que veían que, por fin, el sueño era realidad. A las siete de la tarde tuvo lugar la inauguración oficial, con la presencia de la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal y el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, entre otras muchas personas que no quieron perderse este importante acto para la ciudad de Toledo. [Fotogalería: Las imágenes de la inauguración]

Pese a la difícil situación económica, confían en que el edificio, cargado de vanguardia y frescura, sea visitado, al menos, por el 30 por ciento de los dos millones de turistas que recibe anualmente la ciudad. Esta es la cifra que maneja uno de los accionistas del proyecto y conocido empresario toledano, Ventura del Álamo, que anunció, además, la firma de un convenio con la asociación de guías turísticos de la ciudad para lograr el objetivo de que este nuevo espacio tenga la mayor afluencia posible y se convierta en un referente gastronómico. Este empresario, que controla una parte importante del ocio en la ciudad, sabe de lo que habla porque en los también difíciles años 90 apostó por una oferta distinta en el Casco Histórico, recuperando edificios como La Abadía y el Trébol para convertirlos en locales que se han convertido en imprescindibles en la ciudad.

Junto a él, otro hombre de éxito, el cocinero Pepe Rodríguez, asesor gastronómico del mercado y copropietario del restaurante «El Bohío» de Illescas, que se mostró convencido de que estos reconocidos profesionales «le darán nombre a Toledo, que es lo que necesita la gastronomía toledana», y confió en que la gente se anime a venir a este nuevo espacio, «que se gaste dinero, coma, beba y disfrute de la ciudad en otra versión». Dijo que podrán contar con él en todo lo que necesiten a la hora de mejorar una carta, un plato o una tapa, «pero juez no voy a ser», bromeó en referencia a su papel como jurado en el popular programa Masterchef de TVE.

Mientras Pablo Alguacil, uno de los arquitectos del estudio AMA, y el empresario Eugenio Escalona, otro de los promotores, daban las últimas instrucciones por los pasillos del mercado, otro de los arquitectos, Luis Moreno, actuaba de anfitrión y destacaba la «sorpresa arquitectónica» que se va a llevar el cliente al entrar en el Mercado, un edificio de 1.400 metros cuadrados, dividido en cinco plantas, con una rotura de espacios en su interior y que el equipo de arquitectos que ha trabajado en el proyecto ha denominado «mercado en vertical», al situarse además en una calle en vertical y gozar de un jardín vertical de más de 50 metros cuadrados, «el más grande interior que hay en estos momentos en España», con unos sótanos medievales cuyos restos conviven con las vinotecas de mercado y culminado con una terraza donde se puede disfrutar de unas maravillosas vistas de la ciudad.

En estos 1.400 metros cuadrados, a cien metros de la plaza de Zocodover, se puede encontrar casi de todo y a cualquier hora del día en los 23 puestos que se han habilitado. En lo sótanos se puede disfrutar de una vinoteca, en la que se irán turnando diferentes bodegas de la región y toda España para mostrar sus productos y un bar de pinchos y cócteles de la mano del restaurador de Los Yébenes, Manuel Sánchez.

En la planta baja, junto a la entrada, están instalados los puestos de flores, productos gourmet, embutidos ibéricos, quesos, panadería, frutas, verduras, postres e, incluso, un café. En la primera planta acoge la zona de fuegos, en la que se distribuyen los espacios para parrillas, frituras, asados y mariscos, así como una cervecería.

Primer restaurante japonés

Es la segunda planta la que alberga una hamburguesería gourmet, un espacio para actividades de showcooking en directo y un restaurante dedicado a la cocina fusión de la alta gastronómica. Esta es precisamente uno de las sorpresas que ayer se dieron a conocer, la instalación del primer restaurante japonés en Toledo que estará gestionado por el chef Javier Brichetto con el grupo gastronómico «La Musa». Es un local de fusión de tapas japonesas con platos de gastronomía peruana. En la terraza, uno de los lugares con más encanto del edificio, se encuentra la coctelería y un bar junto al mural del colectivo Boa Mistura.

La empresa Gastrozoco S.A. está formada por un grupo de empresarios vinculados a la hostelería, la cultura y la economía de la ciudad que decidieron en 2011, en plena crisis económica, lanzarse a esta aventura empresarial y gastronómica. El proyecto cuenta con la colaboración de Sodicaman, la Sociedad para el Desarollo Industrial de Castilla-La Mancha.