SEGUNDA GUERRA MUNDIALBattlefield V: un videojuego para bucear por la Segunda Guerra Mundial

La nueva entrega de la serie bélica ahonda en nuevas mecáncias pero mantiene firme sus postulados sobre cómo abordar una aventura bélica, apostando sobre todo por un impecable entorno multijugador

MADRIDActualizado:

Es poco cerebral y tiende a la visceralidad. «Battlefield V», nueva entrega de la serie de juegos de disparos en primera persona, se asoma al mismo planteamiento del que ha hecho gana, a tirar de gatillo fácil, aunque con algunos matices. Es una fórmula que se sostiene sobre el mismo patrón que sus predecesores. Y no solo de la serie, sino del conjunto de títulos del género al que pertenece. Es curioso que conforme la industria ha profundizado en otros roles y fomentando la exploración, los «shooters» siguen anclados en una jugabilidad, aunque divertida y directa, más clásica.

Este título ha regresado a su raíces, la Segunda Guerra Mundial, para representar un conflicto a gran escala, que es sin lugar a dudas su mayor aportación. En este terreno es el rey de los enfrentamientos bélicos. No tiene rival en su apartado multijugador online, en donde luce todo su potencial. Está diseñado para exhibirse. Cada modo de juego exige un comportamiento distinto, pero se equilibran los niveles de pericia con lo que el jugador menos avezado en este tipo de operaciones puede sentirse cómodo. A su vez, los maestros del rifle no se ven frustrados por una carencia de desafíos. Lo relevante es que ofrece una singular experiencia marcada por batallas masivas y abiertas que supera a sus rivales aunque deja ciertos sinsabores.

Sensación agridulce es, en cambio, el contenido de juego, más bien escaso en el debut, aunque esperanzador porque se sabe que se irá añadiendo nuevos mapas y actualizaciones a lo largo de los próximos meses. Esa visión de juego con capacidades de servicio es apasionante porque puede lograr mantener una masa de jugadores fieles. Más si cabe teniendo en cuenta que llegará de manera gratuita en un giro radical de su estrategia comercial.

Una de las decisiones que nos llevan a cuestionar una posible premura en su lanzamiento es la ausencia de un modo de supervivencia extrema o «Battle Royale», que desembarcará próximamente pero que puede resultar contraproducente para mantener a una audiencia firme. La interpretación es que Battlefield V tiene vocación de ser un proyecto de larga duración, lo que se agradece en estos tiempos de micropagos.

Como reclamo el modo multijugador funciona, lo contrario que su modo campaña. El juego se compone de cuatro historias de guerra en donde se plasman diversos escenarios (Noruega, África, Francia…), un año y ubicación en concreto y en los que el jugador se asoma a varias perspectivas, que van desde las operaciones encubiertas a la conducción de vehículos. Una serie de atributos que permiten hilar la historia, pero que palia, sin embargo, sus carencias narrativas. Las vicisitudes y atributos del conflicto se deja ligeramente al margen, aunque hay que valorar el esfuerzo por buscar una mayor variedad de personalidades, así como la eliminación de un elemento clásico, el minimapa, que se utiliza para ubicarse.

La trama, en cambio, está cogida con pinzas, es demasiado corta en su duración y resulta incoherente. Tiene picos emotivos, pero en general se pasea por una serie de clichés habituales que desvirtúan en parte la seriedad del mayor conflicto bélico que se ha vivido sobre la faz de la Tierra. La primera aborda las vivencias de un joven soldado llamado Billy Bridger.

Únicamente estos capítulos sirven como mero pasatiempo para coquetear con las mecánicas en combate, abusando de las misiones de sigilo y fases encubiertas en donde el principal objetivo es pasar desapercibido. Aunque sin ambages la tensión está dirigida y jerarquizada para que secuencias en las que, al final, debes abandonar la infiltración para ponerse manos a la obra. Pese a detectar algunos pequeños «bugs», el título muestra un apartado gráfico descomunal y un sistema de destrucción de escenarios asombroso.