Dmitry Glukhovsky, en una imagen de archivo
Dmitry Glukhovsky, en una imagen de archivo
Entrevista

Dmitry Glukhovsky: «Con Putin y Trump hemos vuelto a los nacionalismos de los años 30»

La saga literiaria Metro, escrita por el periodista político, da forma a una serie de videojuegos homónima cuya última entrega, «Metro Exodus», recrea un apocalipsis en Rusia en donde el jugador se debe enfrentar a criaturas hostiles

MADRIDActualizado:

La trilogía «Metro» llega a su fin con su última entrega, «Metro Exodus», por lo menos aquellas que siguen el argumento de las famosas novelas de Dmitry Glukhovsky que concluyen con «Metro: 2035».

El último «shooter» en primera persona del estudio 4A, «Metro Exodus» ya está disponible en Xbox, Playstation 4 y PC, recrea una historia que, por fin, transcurre fuera del metro donde los remanentes de la sociedad se han refugiado tras una guerra nuclear. Artyom, el protagonista, debe huir del metro y explorar una Rusia postapocalíptica llena de monstruos mutantes, en una historia no lineal, pero mucho más abierta que sus antecesores, con mucho espacio abierto que explorar. Hablamos con Dmitry Glukhovsky autor de las novelas de ciencia ficción sobre el nuevo lanzamiento de «Metro Exodus» donde ha colaborado en su creación.

¿Cuál es el argumento de la trilogía?

Llevo 20 años escribiendo sobre este mundo postapocalíptico. Comencé en la universidad con «Metro 2033», basado en mi experiencia de la Rusia Soviética. La trama es una mezcla entre una visión real, mitología, la Segunda Guerra Mundial y la revolución, que refleja la visión del proyecto comunista, el crear un mundo mejor a costa de todo. Nuestro mundo era hermético debido al telón de acero, no se sabía mucho del otra parte del mundo, y de un día para otro todo acabó: 25 años de aislamiento del bloque comunista respecto al resto del mundo.

Intenté reconstruir ese mundo en 2033: como la gente sobrevive en el metro de Moscú después de una catástrofe nuclear. El gobierno colapsa y todo queda reducido a unas pocas ciudades estado medievales, algunas nacionalistas, otras comunistas, que imitan las problemas del siglo XXI.

¿En qué punto se encuentra esta historia?

En «Metro 2034» vuelve el mundo a la nostalgia imperial. Volvemos a la propaganda, como una continuación de la guerra fría. Estas mentiras que parecen tan primitivas, pero que el 85% de los rusos las creían durante el comunismo. La cuestión que plantea la novela es por qué preferimos orden y mentiras confortables, antes que la libertad. Por qué no hemos encontrado una solución al virus imperialista y seguimos condenados a dos mundos que se enfrentan en un conflicto inevitable. En 2035 los supervivientes no quieren salir del metro y prefieren creer lo que se les dice porque es más sencillo de aceptar. Las profecías autocumplidas refuerzan sus creencias. En ese momento es cuando surge un héroe que quiere creer que hay vida más allá del metro e intenta huir de él.

¿Crees que un apocalipsis así podría llegar a ocurrir?

Realmente el libro no pretende ser una profecía. Es cierto que algunas cosas de las que he dicho se han cumplido, pero es porque soy periodista político desde hace años y están basadas en la observación. Gracias a Putin y a Trump , hemos vuelto a los nacionalismos de los años 30: su táctica es la de imitar los conflictos de esa década para conseguir más poder político. Están testeando a la gente con ideas extremas. Y eso es lo más preocupante, la manipulación que sufre la población. En América todo son «ratings» y en Rusia, mensajes engañosos y prejuicios.

¿Cuál es la relación entre el libro y el juego?

No se corresponden completamente. «Exodus» no está basado en «Metro 2035», sino que lo continúa. Te da la posibilidad de vivirlo en primera persona. Si lees el libro antes, entenderás mejor el juego, y seguramente lo disfrutarás más. Los libros y los videojuegos son medios diferentes. Cada uno tiene sus fortalezas: los libros son más estáticos, pero más imaginativos; en cambio los videojuegos ofrecen una experiencia más inmersiva. «Metro» ha sido siempre una saga transmedio. No es solo juegos y libros, sino que es todo universo. Además de las dos trilogías existen más de 100 historias en paralelo escritas por terceros, por ejemplo, hay una novela cubana, escrita por Miguel Sánchez, en español, en el mismo universo 2033 pero que tiene lugar en las catacumbas de la Habana.

¿Qué va a pasar con los juegos y los libros como trilogía? ¿Va a haber una continuación?

Los libros ya han acabado. Ahora el universo tiene vida propia, inspira a la gente y aunque yo ya lo deje, la historia va a continuar a través de la comunidad. Me encantaría que hubiera más juegos, pelis y series.

¿Cuál es tu parte favorita de «Exodus»?

He jugado mucho a los otros dos juegos previos, pero a éste último he podido jugar poco. Es, de lejos, el mejor «Metro» que se ha creado, con mucha libertad y una tecnología muy superior a los anteriores. A los otros dos los llamo «juegos de corredor rompe corazones 3D» porque transcurrían en el metro, en túneles estrechos llenos enemigos. ¡Parecía un campo de tiro! En «Exodus» por fin salimos de los túneles, dándole al juego mucha libertad y amplitud. No es un juego abierto realmente, pero la historia es muy personal, gracias a las relaciones de clases y el vínculo con la esposa del protagonista.