Una mujer protesta ante el Congreso de EE.UU.
Una mujer protesta ante el Congreso de EE.UU. - AFP

¿Por qué hay miles de españoles afectados por el robo de datos de Facebook?

A pesar de que solo 44 personas se descargaron la aplicación que recabó los datos que luego Cambridge Analytica utilizó con fines ilícitos, el compromiso de datos personales ha llegado hasta casi 137.000 personas

MADRIDActualizado:

El escándalo de Cambridge Analytica ha llegado a afectar a 87 millones de personas en todo el mundo. Una cifra que llama la atención, ya que «solo» 270.000 usuarios fueron los que «de facto» de descargaron «This is yout digital life», la aplicación con la que se recabaron todos los datos que luego fueron vendidos a la empresa de análisis. La explicación es sencilla: esta herramienta permitía recabar información no solo de las personas que se bajaban el programa, sino también de sus contactos de Facebook, plataforma donde se alojaba (al estilo de los juegos que proliferan en esta red social).

Haciendo el cálculo, saldría una media de unos 300 afectados por cada persona que se descargó la aplicación, lo que parece un número lógico. Sin embargo, si tenemos en cuenta los datos en España, donde solo 44 personas utilizaron la aplicación, aunque el suceso ha salpicado a casi 137.000, la media se dispara hasta los 3.000. ¿A qué se debe esta progresión?

Contactos en todo el mundo

«Estas cifras son posibles. Por ejemplo, yo tengo contactos estadounidenses que es probable que utilizaran la aplicación. Así es como yo mismo podría ser uno de los afectados», explica Luis Corrons, experto en ciberseguridad de Avast. La escalada se explicaría porque, en un mundo interconectado y sin barreras, como es el online, la «infección», como pasa también con los virus, puede llegar desde casi cualquier parte.

Pero Corrons hace un llamamiento a la calma. «Tal y como explicó Mark Zuckerberg, lo que hizo esa aplicación ahora no es posible. Lo que no quita que los datos estén aún ahí y tengamos que fiarnos de muchos intermediarios que nos digan que los han borrado». Exactamente lo que pasó con Cambridge Analytica, quien aseguró a Facebook haber eliminado los millones de datos que obraban en su poder, si bien despúes se demostró que no fue así. «Cualquier dato que sale del control de Facebook es casi imposible de rastrear por la propia compañía», afirma el experto en ciberseguridad.

El mercado negro de los datos

Y el problema llega, precisamente, por el recorrido que lleven esos datos. Existe un «mercado negro» en el que se compran y venden «al peso» ingentes cantidades de información, donde cibercriminales o incluso algunos organismos gubernamentales acceden para utilizar de manera lucrativa todo este contenido. «No es algo que pase desde que las redes sociales existen, sino que viene de mucho tiempo atrás, cuando existían cuentas de email y se vendían con usuarios y contraseñas», asegura Corrons.

De aquí se puede extraer información valiosa o, simplemente, atacar al eslabón más debil: el trabajador de una gran compañía. «Si elaboras un perfil con sus gustos, es más fácil crear mensajes para que el trabajador “pique”», afirma. Por todo ello, es complicado saber las verdaderas consecuencias de uno de los escándalos de filtración de datos más grandes de la historia.