David Remnick, editor de The New Yorker
David Remnick, editor de The New Yorker - TNY
«Muro de pago»

«The New Yorker» apuesta por un cambio radical en su estrategia en internet

Durante los próximos tres meses abrirán todo su archivo, que se remonta hasta 1925, después implantarán un muro de pago en su web

Actualizado:

Las crónicas que Jon Lee Anderson o los perfiles que David Foster Wallace escribieron para « The New Yorker» estarán por fin disponibles para todos. Por primera vez en sus 89 años de historia, el semanal neoyorquino, conocido por su cuidada escritura y la profundidad de sus reportajes, abrirá su archivo al público a través de su página web.

«The New Yorker» quiere cambiar su modelo de negocio online. Para ello implantarán un muro de pago («paywall») dentro de tres meses. Hasta ese momento esperan atraer a nuevo público ofreciendo de manera gratuita todo lo publicado desde 2007 en la web y abriendo su archivo histórico.

Será a partir del 21 de julio cuando se pueda disfrutar de la hemeroteca del New Yorker. Un privilegio que hasta hoy solo tenían los suscriptores. Y es que hasta ahora el público general solo podía leer la selección de temas que los editores decidían abrir. Con la nueva estrategia comercial todo cambia: los próximos tres meses estará todo disponible a la espera de la implantación del famoso muro de pago.

Se trata de un cambio radical en la forma que hasta ahora tenían de concebir el negocio online. Según recoge el New York Times, David Remnick, editor del New Yorker, aseguró que el sistema actual era «un poco raro». Lo definió como «una especie de muro de pago» en el que protegían solo algunas cosas. Sin embargo ese sistema híbrido parece que ya no le convence: «hace tiempo que sobrevivió a su concepción», explica en el NYT.

Cobrar por la web y el papel

Cuando se implante el nuevo sistema, dentro de tres meses, equiparará el papel a la web: habrá que pagar por ambos contenidos, unos en el kiosco y otros en la red. Eso sí, el editor ya ha asegurado que en este tiempo buscarán un «precio razonable» para la suscripción; precio que todavía no está decidido.

El muro de pago que planea Remnick no es una experiencia nueva. El «Financial Times», «The Wall Street Journal» y «The New York Times» ya cuentan con plataformas similares. El secreto es, según explica Ravi Somaiya en su blog del NYT, la apuesta por el periodismo de profundidad. Tanto es así que uno de los artículo más leídos en la historia del New Yorker –sobre la iglesia de la Cienciología– tiene 25.000 palabras.

El 2013 fue el año con más beneficios en las últimas décadas para «The New Yorker», que además acumula un millón de suscriptores en papel y 12 millones de usuarios únicos en internet.