Algunas curiosidades del estanque del Retiro que probablemente desconocías

Algunas curiosidades del estanque del Retiro que probablemente desconocías

Este lago artificial fue construido por orden de Felipe IV para recrear batallas navales y podría acoger la competición de voley-playa en los Juegos Olímpicos de 2020

Actualizado:

El estanque del parque del Retiro es uno de los símbolos de Madrid. Cada día, miles de personas se fotografían, pasean o practican deporte junto a este enclave que preside el parque más emblemático y transitado de la capital. A pesar de su popularidad, muy pocos conocen qué se esconde detrás de este concurrido oasis urbano. Por ello, en el blog «Secretos de Madrid» han decidido desvelar algunas curiosidades de este enclave cuya construcción fue ordenada por el rey Felipe IV.

La función original de este estanque fue servir de escenario para simulacros de batallas navales y espectáculos acuáticos en los que muchas veces participaba el propio monarca. En su diseño primitivo, el Estanque Grande del Retiro -ese es su nombre oficial- contaba en sus orillas con la presencia de seis norias que lo alimentaban de agua. Del mismo modo, en su centro existía una isleta de forma ovalada que se utilizaba tanto para pescar como para desarrollar representaciones teatrales.

Las dimensiones de este lago son 280 metros de largo por 140 metros de ancho y su capacidad asciende a 55.000 metros cúbicos de agua. Su profundidad oscila entre 60 centímetros y 1,81 metros. A pesar de ello, durante la época romántica fue escenario de numerosos intentos de suicidios. En sus aguas nadan alrededor de 8.000 peces. La mayoría son carpas, aunque también hay peces gato o percasoles. Además, cuenta con otros seres como galápagos o cangrejos. De todos ellos, su habitante más famoso fue ‘Margarita’, una carpa de casi 12 kilos de peso y un metro de longitud.

Pero no solo hay animales en sus aguas. En 2001 hubo que repararlo e impermeabilizarlo, ya que perdía 5.000 litros de agua cada día. Al vaciarlo por completo salieron a la luz 192 sillas, 40 barcas, 41 mesas, 20 papeleras, nueve bancos de madera, tres contenedores, 19 vallas del Ayuntamiento, 50 teléfonos móviles, una máquina expendedora de chicles, varios carros de la compra, numerosos monopatines y una caja fuerte entre otros muchos desperdicios. Finalmente, si Madrid logra los Juegos Olímpicos de 2020 está previsto vaciarlo, cubrirlo de arena, y que en él se dispute la competición de voley-playa.