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Probamos el OnePlus 6: cinco cosas que me gustan y dos que no

La firma china renueva su teléfono móvil con un diseño casi sin bordes al que le meten la pestaña que ha hecho popular el iPhone X, mejora ligeramente su apartado fotográfico y ofrece una relación calidad-precio imbatible

MADRIDActualizado:

China se quiere comer, definitivamente, el mundo. El mundo de la telefonía móvil inteligente. Copan los primeros puestos de las listas de mayores fabricantes, solo lideradas por el binomio Samsung y Apple, que ahora puede resquebrajarse con el impulso de estas marcas han abrazado una relación calidad-precio contenidos. Una de las que empieza a sacar tajada del asunto es OnePlus.

Tras una semana de pruebas con su último modelo, el OnePlus 6, queda patente su estrategia; ofrecer un terminal equilibrado de gama alta pero bastante más accesible que sus más directos competidores. Con su nueva propuesta rozan la excelencia. Es una máquina potente alimentada por una gran cilindrada que no escatima en prestaciones. El chip de Qualcomm más avanzado hasta la fecha, el Snapdragon 845, que viene propulsado por una memoria RAM de 6 GB que le confieren un rendimiento apabullante. Sobra por todos los lados, te pongas como te pongas.

Una combinación que se aprecia notablemente en el curso de los juegos móviles, donde saca punta a su endiablada potencia. De comportamiento rápido y solvente, su manejo es muy fluido en la mayoría de tareas realizadas. Sin lugar a dudas, estamos a un «iPhone killer» pese a que se trata, en realidad, de una leve evolución respecto a su antecesor, el OnePlus 5T, lanzado hace escasos seis meses. Una decisión, sin embargo, algo controvertida, porque además la firma trasladaba una imagen renqueante porque sus anteriores modelos dejaban una imagen por debajo de la prometida.

Pantalla equilibrada

Con este terminal dan en el clavo. Su tamaño, de 6.2 pulgadas, y su diseño sin bordes consiguen que sea manejable y resulte muy compacto. Tan solo pesa 177 gramos. Y eso se nota en la mano. En conjunto, les ha salido un producto bastante redondo que saca músculo en muchos aspectos como su pantalla, de tipo OLED, que ofrece una combinación de negros profundos y colores intensos, y que apuesta por una relación de 19:9. Rasca una escasa resolución Full HD+ (2.280 x 1.080 píxeles), que consigue que la reproducción gráfica sea bastante buena, logrando así situarse entre lo mejorcito del mercado.

Diseño renovado, pero con «ceja»

Fabricado en cristal de perlas trituradas, es cierto que este material puede ser un imán para las manchas y «dedazos», sobre todo la versión negro brillante (el negro mate puede ser la mejor opción), pero es pecata minuta en comparación con todo lo que ofrece. Su esbelta figura se plasma con un diseño casi sin bordes que aprovecha el 87% del frontal para su superficie táctil.

Más controvertida es la decisión de incorporar una «muesca» o «notch», puesto que recuerda no solo al iPhone X sino a otros terminales basados en Android que han decidido añadir la «ceja» de turno. Esta muesca que se adentra en la imagen se ajusta a las diferentes aplicaciones, pero se puede cambiar para que se ajuste o no a los bordes. Esa falta de personalidad no le pasa factura, dado que en líneas generales es una verdadera máquina que sirve en bandeja la excusa de no gastarse más de mil euros por un «smartphone». Es más, por relación calidad-precio bien podríamos hablar de uno de los mejores teléfonos Android del momento.

Interacción por gestos opcional

El OnePlus 6 ha integrado, además, unos gestos más intuitivos a su interfaz, que recuerdan a una de las grandes aportaciones del iPhone X. Lo extraño es que viene desactivado por defecto, es una opción, y no resulta tan intuitivo como cabría desear. Se agradece el esfuerzo, pero da la sensación que es una función diseñada solo para eliminar la barra de comandos principales. Es fácil acostumbrarse. Dos toques se enciende el móvil. Desplazando el dedo de abajo hacia arriba se vuelve a la pantalla de inicio. Si se mantiene, sin embargo, se activa la multitarea.

Cámara competente y mejorada ligeramente

La cámara, no obstante, puede representar algunas dudas al respecto. Se ha mejorado ostensiblemente respecto a su predecesor, pero su evolución no es tan grande como uno desearía. Manteniendo su configuración técnica de dos lentes en su parte trasera -ubicada en este modelo de manera vertical- hay que hablar de dos sensores de 16 y 20 megapíxeles con apertura focal de F1.7 que logra captar mucha luz, algo que se agradece en condiciones de baja iluminación como las imágenes nocturnas.

Gracias a esta combinación se puede jugar con la profundidad de campo y producir el aplaudido modo retrato. El recorte de la figura y el procesamiento de la imagen está muy bien conseguido, aunque no es perfecto y sufre ligeramente a la hora de enfocar y en ciertos ambientes. Es un resultado bastante convincente, que no está nada mal resuelto. Un detalle a tener en cuenta: el sensor principal viene estabilizado ópticamente, con lo que se pueden captar imágenes de una forma más óptima. El video también forma parte de su ecosistema, pudiendo grabar a calidad 4K e, incluso, en super cámara lenta a 480 cuadros por segundos, algo inferior, sin embargo, de lo conseguido por otros móviles de la competencia como el Galaxy S9 Plus o el Sony Z5 Premium.

Reconocimiento facial rápido pero poco seguro

Entre otros aspectos interesantes del OnePlus 6 hay que señalar la nueva ubicación del lector de huellas dactilares y la presencia, nuevamente, de un sistema de reconocimiento facial que, aunque no tan seguro como el integrado en el iPhone X, es sorprendentemente rápido. Es una medida más pensada para desbloquear la pantalla, puesto que para realizar pagos móviles se prescinde su uso.

Batería acorde

Su batería es similar a sus predecesores, de 3.300 miliamperios por hora que, durante las pruebas realizadas, aguanta perfectamente día y medio. Además, el sistema operativo informa del tiempo estimado de duración, algo útil y práctico para hacerse una idea de cuándo habrá que volver a enchufarlo a la corriente. Lo bueno es que incorpora un sistema o propio de carga rápida que nos recarga la pila con algo más de velocidad pero sin llegar al nivel de otros móviles de la competencia. Por cierto, conserva la entrada minijack para los auriculares en comparación con la tendencia actual del mercado.

Por extraño que parezca, aunque la marca asegura que es resistente al agua, el móvil no viene protegido realmente por una certificación técnica que así lo acredite, pero se puede usar perfectamente bajo la lluvia; no es recomendable hacerlo en el baño. Su precio comienza en 519 euros, con lo que pocas excusas valen y viene en tres versiones, de 64, 128 y 256 GB, aunque no se puede ampliar la memoria por tarjetas microSD.