La feria de tecnología de Barcelona ha mostrado las novedades del sector
La feria de tecnología de Barcelona ha mostrado las novedades del sector - EFE
MWC 2018

Plagio en el Mobile World Congress: hasta tres empresas chinas en el punto de mira de la Justicia

Se trata de las firmas de nacionalidad china Shenzen Doke Electronic (Doke), Shenzhen Boway Electronics (Boway) y Shanghai Niuyu Networks Technology (Vernee)

PATRICIA BIOSCA
BARCELONAActualizado:

El Mobile World Congress lleva unos años siendo un paraíso de los fabricantes chinos: en cada giro de stand, en cada pasillo, en cada pabellón (y hay ocho), los móviles «made in China» salpican la mayor feria destinada a la tecnología móvil, con diseños que muchas veces recuerdan a los de grandes marcas, pero con sutiles diferencias que evocan imágenes, pero que legalmente no son una copia.

Pero a veces, las diferencias son tan ligeras que la justicia se ve obligada a actuar. Durante la primera jornada del MWC 2018, los juzgados mercantiles de Barcelona llevaron a cabo varias ejecuciones cautelares contra tres compañías chinas, retirando algunos de los móviles expuestos para su evaluación por parte de los expertos.

El propio Tribunal Superior de Justicia de Cataluña era quien informaba del hecho en un comunicado. Una situación que no se da por primera vez e incluso una de las marcas denunciadas es reincidente. En concreto, se trata de las firmas de nacionalidad china Shenzen Doke Electronic (Doke), Shenzhen Boway Electronics (Boway) y Shanghai Niuyu Networks Technology (Vernee).

«Estas tres medidas cautelares han consistido en la prohibición a estas tres compañías chinas participantes en esta feria, fabricantes de móviles, de realizar actos de ofrecimiento, comercialización o cualquier tipo de explotación de teléfonos móviles y cualquier dispositivo electrónico que infrinja una patente europea cuya titularidad corresponde a una compañía española», señalan fuentes judiciales.

La firma de la que habrían plagiado los modelos sería la catalana Fractus, conocida marca que lleva denunciando este tipo de prácticas desde hace casi una década y que acaba de conseguir, por ejemplo, que la compañía francesa Wiko les pague 500.000 euros como fianza para poder exponer algunos de sus terminales sospechosos de «plagio de patentes».

Desde GSMA, organizadora del MWC, ni afirman ni desmienten la retirada efectiva de los terminales señalados, pero aseguran que los mossos no han echado el cierre a ningún stand: «Podemos confirmar que los representantes de las autoridades judiciales de Barcelona han visitado a un pequeño número de expositores en el Mobile World Congress, pero no se cerraron stands por esta actividad», aseguram fuentes de la organización a este diario. Una situación que se repite un año más, ya que Boway fue acusada en la edición de 2017, llegando a ser retirados hasta cuatro terminales del stand de la feria por los mismos motivos.

Previo al inicio del Congreso Mundial de Móviles, el fabricante chino Xiaomi tuvo que abonar unos 200.000 euros como medida cautelar, según informó «El Confidencial», para poder exhibir tres de sus modelos de teléfono móvil inteligente después de una denuncia presentada por una «startup» española, Top Optimized Technologies (ToT), que con anterioridad también había acusado de robo a Vodafone. El juez del Juzgado de lo Mercantil de Barcelona consideró que la firma asiática, considerada la «Apple china», infringía patentes de tres dispositivos (Mi Mix 2, MiA1 y Redmi 5A).

La innovación en la industria de la telefonía se ha ralentizado en los últimos años, lo que ha forzado a los fabricantes a buscar nuevas alternativas y a explorar otras áreas tecnológicas como los vehículos o los productos enmarcados dentro del llamado «Internet de las Cosas». Todo ello se puede apreciar en el evento catalán, en donde muchas de las propuestas se parecen a nivel estético entre sí.

En la feria se han podido ver, de hecho, hasta once marcas asiáticas que presentaban en sus terminales diseños similares al iPhone X, el dispositivo estrella de Apple, que se ha diferenciado del resto de competidores al incluir una polémica pestaña -conocida como «notch»- en donde se albergan los ocho sensores y cámaras. Esta «ceja» ya se ha incorporado en propuestas de Leagoo, Ulefone Oukitel, Noa, Otot o Vernee, que han presentado diseños clónicos de esta firma, aunque se desconoce por el momento si puede tener un encaje legal. Una tendencia al alza que, según «Bloomberg», irá a más a lo largo de este año.