Una mujer escucha música a través de sus auriculares
Una mujer escucha música a través de sus auriculares - de san bernardo
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El desafío del nuevo paradigma del consumo de música

Las grandes empresas tecnológicas han adquirido en los últimos meses servicios y herramientas para la reproducción de archivos multimedia y toman posiciones en este mercado cambiante

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El consumo de música es «streaming». Cada vez más. Los hábitos de los consumidores ha cambiado en los últimos años y se está llevando por delante a la tradicional industria discográfica. Al menos tal y como la conocíamos. El vinilo, que goza de una segunda y privilegiada segunda juventud actualmente, tuvo su momento, pero queda relegado a unos pequeños amantes de este formato. El casete se quedó en la guantera de aquel viejo coche, y los discos compactos, que fueron el pilar de la digitalización de la música, se venden cada vez menos.

La venta de música ha matenido la tendencia de bajada de los últimos doce años, y llegó a registrar un descenso del 15% en 2013. En España, por primera vez, se truncó el despegue generado en los últimos años en el mercado digital, según la asociación de productores Promusicae, con un pequeño descenso del 0.35% respecto al año anterior. Pero en el ámbito digital solo han subido los servicios de «streaming» por suscripciones, que permiten escuchar música «online» sin necesidad de descarga, que el año pasado supusieron un desembolso anual de 20.3 millones, un 9.4% más que en 2012.

Es el nuevo paradigma de la música, porque internet lo ha cambiado todo. De arriba a abajo. Lo que no se conecta a la Red pierde encanto y, aunque la era del «Internet de las cosas» aún está dando sus primeros pasos, los nuevos productos tecnológicos intentan aportar nuevas funcionalidades gracias a poder conectarse a la Red. Los nuevos productos lanzados en los últijos meses así lo constatan. Todo tiene internet. También ha alterado la forma en la que los ciudadanos disfrutan de las canciones. Al calor de servicios de reproducción de música en «streaming» como Spotify, Rhapsody, Pandora o Deezer, nuevas plataformas para móviles han surgido para completar el círculo de un nuevo concepto de música, toda a mano.

Porque si algo puede aportar internet al ámbito de este género artístico es su capacidad de almacenamiento. El usuario puede acceder a millones de canciones fácilmente sin la necesidad de tener que contar con un engorroso soporte físico que ocupa demasiado espacio. De nuevo con la movilidad por bandera, las grandes firmas tecnológicas buscan posicionarse dentro de este mercado cada vez más apretado.

Google cuenta con Google Play Music, su propio servicio por suscripción desde 2011. Aunque no se dan detalles de usuarios, cuenta con un amplio catálogo de hasta 22 millones de canciones. En aras de enriquecer a esta plataforma, el gigante de internet adquirió Songza, una aplicación que permite crear listas de reproducción basadas en los gustos del usuario. Pero aún no es un actor principal en este negocio.

No obstante, se ha especulado con que la empresa ha valorado la compra de Spotify. «The Guardian» recogía en un artículo publicado recientemente una serie de razones por la que debería comprar el servicio de música en «streaming» líder del mercado, con permiso de YouTube que cada vez más se usa para reproducir canciones. Esta empresa sueca creada en 2008 irrumpió muy fuerte en los últimos años principalmente en Europa y ahora cuenta con una masa de 10 millones de suscriptores mensuales.

Caída ingresos iTunes

Pero no nada comparado con el ambicioso reto de Apple, que en su momento cambió la concepción de consumo de música con la llegada del iPod hace más de diez años. Había otros reproductores de mp3, pero su idea de «walkman» del siglo XXI caló hondo entre los consumidores y ha llegado a vender 400 millones de unidades. No es ningún secreto que las ventas del iPod han caído en los últimos años. En el tercer trimestre de 2013, Apple vendió 4.57 millones de iPods, pero en el tercer trimestre de de este año ha llegado a 2.9 millones, lo que en cómputos generales baja en ventas un 48% cada año.

Lo que va como un tiro son las ventas de iTunes, que genera unos 12 mil millones de dólares cada año. Sin embargo, en el último trimestre generó unos 4.550.000 millones de dólares, un 10% menos que el año anterior y se suma así a una constante reducción de sus ingresos (el pasado año redujo su impacto en un 26% respecto al año anterior). Y es que el mercado del consumo de música y contenidos multimedia ha cambiado y Apple planea introducir ahí su capacidad de hacer palanca. Cambió el modelo de reproducción al permitir la descarga por una pequeña cantidad de dinero (un euro) de un archivo de música, pero insistimos, la música es cada vez más en «streaming».

Y este nuevo concepto no ha pasado por alto. Tras adquirir Beats, fabricante de los auriculares, la empresa de Cupertino ha sumado además su reproductor de música en «streaming» similar a Spotify. Ahora, suena la compra de Swell Radio, una «app» de podcast capaz de generar propuestas a los usuarios en función de sus gustos. Nadie quiere perder terreno en este mercado.