Un «smartwatch» de LG con la apariencia de un reloj tradicional. ¿Será así el presumible iWatch de Apple? - REUTERS
KeYNOTE - ¿Posible iWatch de Apple?

¿Temen los relojeros suizos a los nuevos «smartwatches»?

A la espera del posible anuncio del iWatch de Apple, el mundo más tradicional de la relojería mira a Silicon Valley

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Cuando el pasado julio Patrick Pruniaux, director de ventas de Tag Heuer, se convirtió en el fichaje estrella de Apple, el mundo de los relojes inteligentes comenzó a mirar a la meca de la relojería: Suiza. Pero la atención no fue recíproca: las grandes marcas del lujo se mostraron muy poco preocupadas por lo que pudiera pasar en Silicon Valley.

Una de las grandes marcas de lujo, Patek Philippe, lo dejó muy claro el pasado marzo: «No queremos hacer nada que no agregue valor al cliente, no estamos interesados en el lanzamiento de un reloj inteligente», tal y como contó el diario ABC.

Una de las claves de este desdén de la industria suiza del lujo hacia los «smartwatches» es, precisamente, ese valor del que hablaba la marca Patek Philippe. Un Rolex, un Cartier o un Breitling no se devalúa con el tiempo; al revés, adquieren un atractivo superior. Sin embargo la tecnología actual es efímera y a los pocos años está tan anticuada que no tiene ningún sentido mantenerla ni en el bolsillo (con un móvil) ni en la muñeca (con smartwatches).

Buena parte de culpa la tiene el precio de los productos. Un reloj suizo de una gran marca cuesta miles de euros mientras que el coste medio de un «smartwatch» está entre los 150 y 500 euros. El problema llega con las compañías relojeras que se mueven en esa franja de precios.

¿Entrarán las compañías relojeras suizas al mercado de los «smartwatch»?Una de ellas es Swatch, una marca suiza para el público de gama media que es el mayor fabricante del mundo. Aunque pudiera parecer que el posible nuevo reloj inteligente que se espera que Apple presente en su Keynote vaya contra ellos, desde Swatch aseguran que no es así. Al menos según las declaraciones del director ejecutivo de la empresa, Nick Hayek, recogidas por la BBC. El motivo es que Swatch podría estar pensando en lanzarse al mercado de los «smartwatches».

Es esa vía la que quizá podría marcar el futuro de los relojes inteligentes. La unión entre las grandes compañías tecnológicas que aportarían el «software», lo que va en el interior, y las relojeras suizas, que demostrarían toda su experiencia con un «hardware» tremendamente atractivo y que no perdería valor.

Quizá de esta manera se podría revertir la estadística que asegura que un 60% de los jóvenes entre 18 y 35 años consulta la hora en el teléfono móvil.