La autopista del futuro es solar e inteligente

Un grupo de emprendedores estadounidenses diseña unos paneles solares fotovoltaicos que permiten reemplazar el asfalto, producir energía limpia y convertir las carreteras en una «smart-grid»

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Una pareja de emprendedores estadounidenses quiere aprovechar la red mundial de carreteras para transformar el modelo energético del planeta. Han diseñado unos paneles solares fotovoltaicos que, instalados como reemplazo del asfalto, pueden aportar electricidad a las viviendas cercanas y, también, a los vehículos que circulen sobre ellos. Aunque todavía están en una etapa experimental, ya han recibido financiación del gobierno de EE.UU. para poner a prueba la viabilidad de su proyecto

Los paneles de Solar Roadways están pensados para implantar una red de carreteras inteligente. Incorporan la circuitería necesaria para conectarse los unos a los otros, y para reprogramarlos a través de internet. También pueden llevar luces LED que permiten crear señalizaciones adhoc durante la noche, y calentadores para evitar que se formen nieve y hielo sobre ellos durante los meses de invierno.

Aunque según sus creadores sus carreteras de paneles solares generarían mucha más energía de la que consumirían –serían incluso rentables, afirman–, estarían conectados a la red eléctrica convencional. Durante las noches, o los días que es necesario usar los calentadores, necesitan el aporte energético extra. «Los calentadores usan más energía de la que pueden generar en días nublados, pero hay que tener en cuenta que estos solo se tienen que usar cuando sea necesario. La temperatura puede ser de -20 ºC, pero si no hay precipitaciones o ventiscas no hace falta activar los calentadores», explican los creadores.

Vidrio de alta resistencia

Los automóviles no circularían directamente sobre las células fotovoltaicas, sino que estas están recubiertas por un vidrio de alta resistencia, capaz de soportar 113 toneladas de peso sin romperse, y con una tracción equivalente a la del asfalto convencional. «El diseño original pretendía soportar 36 toneladas, que se supone que es el límite legal máximo para los trailers. Pero descubrimos que algunas compañías petroleras a veces reciben permisos especiales para transportar maquinaria y pueden llegar a las 105 toneladas, así que apostamos por ir más alla», aclaran desde Solar Roadways.

Según sus creadores, una de las ventajas de su sistema es que se puede instalar –con obra– sobre una buena parte de carreteras ya en uso. Una vez instalado, además, puede reemplazar la actual red de transporte de electricidad, y mantenerla a cubierto bajo el suelo. Es, afirman, una oportunidad de instalar «smart-grids».

Cada panel es un hexágono de unos 50 centímetros de lado, que pesa 50 kilos y, afirma Solar Roadways, se puede reemplazar en pocos minutos. «Como nuestro sistema es modular, la reparación es mucho más rápida y fácil», afirman en su página web. «Cada panel tiene su propio microprocesador con el que se comunica, de manera inalámbrica, con los de su alrededor. Si uno se estropea el resto de paneles comunicará el problema. Por ejemplo, ‘en la I-95, en el punto kilométrico 114,3, dirección norte, el panel número A013C419 no responde’».

Entre las tecnologías que esperan incorporar a sus paneles está la posibilidad de recargar, mediante inducción, los vehículos que circulen por ellos. También, aseguran, podrán ayudar a los coches autónomos –sin conductor– a tener una referencia más de su posición, clave cuando falla la señal GPS.