Las terapias con perros son las más conocidas. En la imagen, un grupo de adolescentes con Kiara, la perra utilizada por el equipo de psicólogos del colegio La Salle de Valladolid
Las terapias con perros son las más conocidas. En la imagen, un grupo de adolescentes con Kiara, la perra utilizada por el equipo de psicólogos del colegio La Salle de Valladolid - Francisco Heras

SaludZooterapia: conoce a los animales que nos curan

Las interacciones con perros, caballos, delfines e incluso águilas y búhos son en ocasiones la clave para el éxito de una terapia. Gracias a ellos, niños con autismo, síndrome de Down o trastornos de aprendizaje o conducta mejoran considerablemente su bienestar

MADRIDActualizado:

En su declaración de Chicago en 2013, la International Association of Human-Animal Interaction Organizations, ( IAHAIO), una de las organizaciones más relevantes en el entorno de las relaciones humano-animal, afirma que «los animales de compañía juegan un papel clave en la salud compartida a través de la salud y los beneficios sociales de la unión entre humanos y animales. Las interacciones entre los animales de compañía y los seres humanos pueden tener una influencia positiva en la salud humana y en la salud animal a través de procesos similares».

Los animales que se utilizan en las terapias con niños con autismo, síndrome de Down o espina bífida, y también con menores que presentan problemas de aprendizaje o de conducta son variados. Los más conocidos son los perros, pero también se realizan intervenciones asistidas con caballos, delfines e incluso con águilas, halcones y búhos. La clave está en el vínculo especial que el animal establece con el pequeño. Esa relación sin prejuicios, en la que animal no juzga, se convierte en un catalizador positivo del bienestar para estos pequeños a los que la vida no se lo ha puesto precisamente fácil.

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  1. El amigo que nunca juzga

    FRANCISCO HERAS

    Como ocurre con otros animales usados en terapias, los perros son usados como vehículos de comunicación en las intervenciones con niños, explica Carmen Castro, de la asociación Hydra. «Establecen una comunicación distinta porque no te juzgan. Llaman la atención de los pequeños y consiguen, por ejemplo con los niños con autismo, que se centren por unos instantes. Gracias a los perros vamos ganando momentos de tranquilidad con ellos y que disminuya el numero de enfados y de expresiones violentas de su frustración».

    Además de las sesiones puntuales, los perros pueden convertirse en una ayuda inestimable para los padres cuando el animal pasa a convivir con la familia. «Comparten con el niño el momento del baño o de la comida. Si se despierta por la noche y se levanta, avisan a los padres. Y cuando están en el parque no se separan del niño, acompañándolo en todo momento y mejorando su calidad de vida y autonomía personal, lo que brinda un plus de tranquilidad a los padres», asegura Castro. Pero antes, avisa la psicóloga, los progenitores tienen que trabajar mucho con los perros.

  2. Bienvenido a la manada

    Los caballos son animales muy sociables y muy curiosos
    Los caballos son animales muy sociables y muy curiosos - JORGE SEGURA

    Sandra Marín García, psicóloga de Psicoanimal, lleva muchos años trabajando con niños con autismo y con mujeres víctimas de violencia de género. «Queremos que el caballo se convierta en un compañero, no en una simple herramienta. Por eso cuando el pequeño llega a la hípica, la primera parte de la sesión consiste en saludar al equipo de terapeutas, en cepillar al caballo», cuenta. Con estos pequeños trabajan el lenguaje corporal y la postura, que es muy importante para estos niños. «Se trata de crear un entorno multisensorial, con muchos estímulos diferentes para unos niños que viven dentro de su mundo. Cuando están encima del caballo no les queda más remedio que centrarse y sujetarse al caballo. El caballo les pone aquí y ahora», cuenta Marín. las terapias con estos animales se convierten así en una «excusa» para pasar un rato jugando sin darse cuenta de que están trabajando su cuerpo. «La biomecánica del caballo imita el patrón de movimiento de la marcha humana, les hace moverse y les desbloquea la cadera», señala.

    Cuando se trata de sesiones con mujeres, primero se hacen ejercicios de comunicación entre ellas, para que poco a poco los caballos, por iniciativa propia, se vayan acercando. «Son muy curiosos y muy sociables. Las olisquean, juegan con ellas y se dejan acariciar y cepillar. De repente ya no se separan, pasan a formar todos una manada».

  3. Ultrasonidos beneficiosos

    Normalmente son las hembras que han sido madres las que se acercan voluntariamente a participar en las sesiones con los niños
    Normalmente son las hembras que han sido madres las que se acercan voluntariamente a participar en las sesiones con los niños - Mundomar

    Mundomar es una de las pocas fundaciones del mundo que hace terapia con delfines de manera altruista. Atiende de mayo a octubre en Benidorm a más de doscientos niños al año con síndrome de Down, espina bífida, autismo o hidrocefalia. «Se trata de una terapia de la felicidad», afirma María José Marcos Fuster, portavoz de la fundación. «No es curativa, es paliativa. Mejora su calidad de vida porque permite a estos niños abrirse más a su entorno, ser más receptivos a los estímulos que les rodean. Mejoran su medio social y su interacción. Los ultrasonidos que emiten los delfines generan impactos positivos en su sistema nervioso».

    En Mundomar siguen una pauta muy respetuosa con los delfines, todos nacidos en cautividad; dejan que sea el animal el que decida acercarse porque le apetece participar. «Normalmente son las hembras que han tenido crías las que acuden a jugar cuando el niño entra en la piscina. Yo he visto a una madre llorando después de escuchar por primera vez a su hijo con autismo pronunciar la palabra ma-má. Es increíble lo que consiguen estos animales con su inteligencia y su generosidad», asegura María José Marcos.

  4. La atracción de las rapaces

    Las rapaces llaman mucho la atención de los adolescentes porque se identifican con su carácter independiente
    Las rapaces llaman mucho la atención de los adolescentes porque se identifican con su carácter independiente - DOGNATURE

    Aunque pueda parecer increíble, las águilas, los halcones y los búhos también son empleados en intervenciones terapéuticas. En concreto, son especialmente eficaces con los adolescentes que presentan trastornos de conducta. «Les llama mucho la atención porque, paradójicamente, son animales que no muestran emociones. Se produce una antropomorfización del animal. Los adolescentes se ven reflejados en el carácter de estas aves, independientes y altivas», cuenta Álvaro Reyes, de Dognature. Pero también trabajan con niños con autismo o con otras discapacidades.

    «Les ayudamos a mejorar la motricidad fina porque les hacemos que nos ayuden a darle la comida al águila o a sujetarla sobre su brazo si se trata de la motricidad gruesa. También usamos aves en recuperación para que el niño participe del proceso de cura. Así, cuando ven cómo un halcón que ha perdido una pata se recupera y vuelve a volar y a cazar como el resto, se motivan. El mensaje que se les transmite es que si el animal puede superarlo, ellos también», asevera Reyes.