Reino Unido construye un satélite que monitorizará la calidad del aire en el mundo

Ha sido lanzado desde una base rusa y realizará veinte millones de observaciones diarias

Corresponsal en LondresActualizado:

Desde ayer mismo ya surca los cielos embarcado en una misión importantísima para el futuro del planeta Tierra. Estamos hablando del Sentinel-5P, un satélite fabricado íntegramente en Reino Unido y que tendrá la misión de monitorizar la calidad del aire y sus niveles de contaminación en todo el mundo.

Lanzado desde una base rusa montado sobre un misil balístico intercontinental, esta nave de diseño holandés hará hasta 20 millones de observaciones diarias, construyendo mapas de gases contaminantes y partículas perjudiciales para la salud humana tales como el dióxido de nitrógeno el ozono o el monóxido de carbono. Todos afectan el aire que se respira y, por lo tanto, a la salud

Esta nueva nave forma parte del proyecto Copérnico, llevado a cabo por la UE con la ayuda de la Agenia Espacial Europea (ESA). Ambas están desarrollando un equipo de satélites, llamados Centinelas, que ayudarán a recopilar datos que puedan utilizar los diferentes países del club comunitario para desarrollar sus políticas en materias como la gestión de la pesca o la planificación urbana.

Cinco de ellos, incluido este Sentinel-5P que es la gran contribución de Reino Unido al proyecto, ya están en funcionamiento orbitando alrededor de todo el planeta.

Construído en Reino Unido

S5P, por sus siglas, fue construido en Stevenage, al norte de Londres, por Airbus Defence and Space UK. Su coste final no ha sido desvelado, aunque en el contrato que se firmó en el año 2011 el gasto llegaba hasta los 40 millones de libras, unos 45 millones de euros. Aunque esta no es la única aportación que ha hecho la industria británica al proyecto Copérnico. Reino Unido ha proporcionado componentes para otros Centinelas que ya están en órbita, pero este satélite sí que es el primero cuya construcción se ha llevado a cabo desde aquí.

Y aunque este programa es una iniciativa de la UE, el Gobierno británico ya ha dejado claro que no quieren abandonarlo cuando el país salga definitivamente de la Unión Europea en marzo de 2019. En uno de los recientes documentos sobre la posición del Brexit en cuanto a la ciencia se puede leer que Reino Unido desea continuar participando en los programas espaciales que lleve a cabo Bruselas. Lo confirmó el propio Director Ejecutivo de la Agencia Espacial del Reino Unido, Graham Turnock, que aseguró que Copérnico había sido una fantástica historia de éxito para los británicos. «Tiene una visión global y proporciona mediciones casi en tiempo real de la Tierra a una escala sin precedentes, y nosotros hemos sido una parte clave de él», señala