El Papa nombra cardenal al arzobispo aragonés Santos Abril, arcipreste de Santa María la Mayor

Será uno de los cinco electores entre los diez cardenales españoles

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Poco después de celebrar la misa de la Epifanía, Benedicto XVI anunció desde el balcón de su apartamento el nombramiento de 22 nuevos cardenales entre los que figura el arzobispo Santos Abril Castelló, Vicecamarlengo y Arcipreste de la basílica de Santa María la Mayor desde el pasado mes de diciembre. A partir del momento de la imposición de la birreta el próximo 18 de febrero, Santos Abril será uno de los cinco electores entre los diez cardenales españoles, ya que los otros cinco han superado los 80 años y no pueden participar en el cónclave.

Los cardenales electores son, por orden de mayor edad, Carlos Amigo Vallejo, arzobispo emérito de Sevilla; Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid; Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona; y Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la Congregación para la Liturgia.

Los cardenales mayores de ochenta años son Francisco Álvarez Martínez, José Manuel Estepa Llaurens, Ricardo María Carlés Gordó, Eduardo Martínez Somalo y Julián Herranz.

Un diplomático en la Santa Sede

El arzobispo aragonés Santos Abril, de 76 años, es uno de los diplomáticos más veteranos al servicio de la Santa Sede pues, además de prestar servicio en Pakistán y Turquía ha sido, desde 1985, nuncio en Bolivia, Camerún, Gabón, Guinea Ecuatorial, Yugoslavia, Argentina, Eslovenia, Bosnia-Herzegovina y Macedonia. Es, en definitiva, un experto en Asia, América Latina, África y los Balcanes.

Pero entre sus recuerdo favoritos figura uno muy personal: profesor de español de Juan Pablo II al comienzo de su pontificado, cuando monseñor Abril trabajaba en la sección española de la Secretaría de Estado y el Papa le pidió que le ayudase a practicar nuestro idioma.

Santos Abril y Castelló nació en Alfambra (Teruel) y fue ordenado sacerdote en 1960. Es un aragonés sólido y serio, que ha prestado de modo discreto grandes servicios a la Santa Sede antes y después de ser ordenado obispo en 1985 por el entonces cardenal secretario de Estado, Agostino Casaroli. En su línea de sucesión apostólica directa –documentada hasta 1586- figuran nada menos que siete papas pues Casaroli fue ordenado obispo por Pablo VI y la línea directa se remonta a Pio XII, Benedicto XV, san Pio X, Clemente XIII, Benedicto XIV y Benedito XIII en el siglo XVIII.

El arzobispo Santos Abril goza de la confianza personal de Benedicto XVI, quien le nombró Vicecamarlengo en enero de 2011, a las órdenes del cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado y Camarlengo, un cargo decisivo a partir del momento en que fallece el Papa, pues se ocupa de la administración del Vaticano durante el periodo de “Sede vacante” y de supervisar tareas decisivas hasta la elección de un nuevo Pontífice.

El pasado 18 de diciembre, Santos Abril tomó posesión como Arcipreste de la basílica papal de Santa María la Mayor en Roma, una de las cuatro grandes basílicas de la Ciudad Eterna junto con las de San Pedro, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros.

El primer gran templo dedicado a la Virgen es, de modo especial, la “basílica de España” pues el canónigo mayor es el Rey Juan Carlos I y la puerta de entrada luce una gran estatua de Felipe IV. El 29 de mayo de cada año, fiesta de San Fernando III -rey de Castilla y León en el siglo XIII, conquistador de Córdoba, Jaén y Sevilla- se celebra la misa solemne por Su Majestad el Rey y por el bienestar del pueblo español.

Entre los 22 nuevos cardenales figura también el arzobispo portugués Manuel Monteiro de Castro, quien fue nuncio en España durante largo tiempo antes de pasar a secretario de la congregación para los Obispos. En la actualidad es Penitenciero Mayor en la Curia vaticana.