¿Qué hacer si me quiero divorciar?

Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística Dicha cifra en 101.294 las rupturas del año pasado, un 0,1% menos que en 2015.  Por regiones, la Comunidad Valenciana y Cataluña encabezan las disoluciones matrimoniales, con una tasa de 2,5 por cada mil habitantes; frente a Castilla y León y Extremadura (1,7 por mil).

MADRIDActualizado:

Según los demógrafos, «el matrimonio ya no nace concebido para toda la vida». Antes de quebrar, las uniones conyugales duran entre 16 y 20 años de media en nuestro país.

Son algunas de las conclusiones que se desprenden de las últimas cifras aportadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) referente a las nulidades, separaciones y divorcios registrado en 2016.

Dicha estadística cifra en 101.294 las rupturas del año pasado, un 0,1% menos que en 2015.  Por regiones, la Comunidad Valenciana y Cataluña encabezan las disoluciones matrimoniales, con una tasa de 2,5 por cada mil habitantes; frente a Castilla y León y Extremadura (con una tasa de 1,7 por mil, muy por debajo del promedio nacional).

Que el matrimonio ya no es «hasta que la muerte nos separe» no solo lo dicen las estadísticas. También puede desprenderse (o es una consecuencia de lo anterior) de la cada vez menor dificultad que hay en España para romper las uniones.

Sin embargo, la mayor o menor facilidad para hacerlo dependerá en buena medida de si se trata de un divorcio de mutuo acuerdo o uno contencioso, es decir, que implica un duelo en los tribunales.

Tal y como explica la OCU en su página web, «la diferencia entre ambos tipos de divorcio es enorme. Con un divorcio de mutuo acuerdo se obtienen muchas ventajas: el proceso puede resolverse en un plazo mucho más corto que si el divorcio es contencioso, los costes son muy inferiores, ya que solo hace falta un abogado y un procurador para presentar la demanda conjunta, en vez de un par de profesionales por cada miembro de la pareja», son algunas de las diferencias.

Una vez se ha establecido el tipo de divorcio, el siguiente paso se basará en buscar un abogado, un procurador y, si se recurre a la mediación familiar, un mediador.

Por otro lado, es muy normal que el matrimonio tenga una masa común de bienes y derechos, sujeta a cargas y obligaciones. En tal caso, tendrán que liquidar los bienes gananciales, es decir, componer dos lotes proporcionales teniendo en cuenta tanto las deudas como los bienes. Si la pareja se pone de acuerdo acerca de la liquidación del patrimonio común, pueden añadir a la demanda su propuesta de liquidación. Pero también lo pueden hacer antes de interponer la demanda de divorcio, acudiendo a un notario, en cuyo caso habría que buscar también a este profesional, explica desde la OCU.

Convenio regulador

Por último, hay que tener en cuenta el convenio regulador. Recoge las medidas que van a definir la vida de los ex cónyuges después del divorcio: patia potestad, guarda y custodia si hay hijos, atribución del uso de la vivienda familiar, etc. Es decir, es un documento crucial si hay hijos en común.

En los divorcios de mutuo acuerdo, la demanda de divorcio debe presentarse obligatoriamente junto a un borrador de convenio regulador, que será revisado por el fiscal (si hay hijos) y por el juez, para asegurar que se ajusta a la legalidad y no resulta perjudicial para ninguno de los interesados. Es decir, que la sentencia puede aprobar el convenio, no aprobarlo o aprobarlo solo parcialmente.