La Guardia Civil investiga la falsificación de títulos de catalán para poder trabajar de peón en Palma

La Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado del consistorio palmesano ha presentado, por su parte, una denuncia ante la Fiscalía para que indague sobre la presunta existencia de una trama de manipulación de certificados lingüísticos

Palma de MallorcaActualizado:

La presunta falsificación de títulos de catalán para poder presentarse a unas pruebas de peón en la Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado (Emaya) de Palma está siendo investigada no solo por la propia Emaya sino también por la Guardia Civil, a raíz de la denuncia presentada días atrás por un particular ante la Benemérita. Agentes de la Guardia Civil se han puesto ya en contacto con Emaya para informar a dicha empresa municipal sobre esa circunstancia.

Cabe recordar que la gerente de Emaya, Imma Mayol, había informado ya el pasado martes en rueda de prensa de que seis aspirantes a las oposiciones de peones especialistas de redes del ciclo del agua habrían falsificado la titulación de catalán que se exigía para poder presentarse a estas pruebas concretas, que era tener el nivel A2 o básico. Emaya presentó el mismo martes una denuncia ante la Fiscalía para que investigue la presunta existencia de una trama de manipulación de certificados lingüísticos.

En el presente mandato gobierna en el Ayuntamiento de Palma un tripartito conformado por el PSOE, MÉS y Podemos. El alcalde es en la actualidad el ecosoberanista de MÉS Antoni Noguera. Por lo que respecta a Emaya, la presidenta de dicha empresa municipal es la teniente de alcalde de Ecología, Agricultura y Bienestar Animal, Neus Truyol, también de MÉS. Por su parte, los dos partidos de la oposición, el PP y Cs, han acusado a la dirección de Emaya de «falta de transparencia» en este asunto.

Proceso selectivo

Emaya había convocado cinco plazas de peones especialistas de redes del ciclo del agua a mediados de este año. Los aspirantes que querían presentarse a estas oposiciones debieron inscribirse entre el 2 y el 11 de julio, aportando entonces la documentación que se exigía para poder optar a estas pruebas, incluido el nivel A2 de catalán. El examen teórico se celebró el 6 de septiembre y el examen práctico se llevó a cabo el 8 de octubre. Los resultados definitivos se dieron a conocer el 22 de octubre. En aquel momento se volvió a pedir a quienes habían obtenido la plaza y también a quienes habían aprobado los exámenes sin lograr la plaza que presentasen otra vez la documentación exigida, así como un posible listado de méritos. Fue entonces cuando Emaya tuvo la sospecha de que un título de catalán de uno de los aspirantes al trabajo de peón podría haber sido falsificado.

En ese contexto, Emaya decidió solicitar a la Dirección General de Política Lingüística del Gobierno balear la comprobación de la veracidad de todas las titulaciones de catalán presentadas en el proceso selectivo para las mencionadas oposiciones. Una vez hecha la comprobación, la Dirección General de Política Lingüística comunicó por escrito a Emaya el pasado viernes, 9 de noviembre, que seis de las titulaciones de catalán presentadas eran falsas. De éstas, cuatro correspondían a personas que habían suspendido las pruebas y dos a personas que las habían aprobado. Asimismo, de las citadas seis titulaciones falsas, tres correspondían a trabajadores temporales actualmente en activo en la empresa municipal, mientras que las otras tres eran de aspirantes a trabajar en Emaya.

Expedientes disciplinarios

Con anterioridad a que la Dirección General de Política Lingüística hubiera informado por escrito a Emaya sobre las comprobaciones que había hecho, la propia empresa municipal había abierto ya tres días antes, el 6 de noviembre, un expediente disciplinario a los tres trabajadores que actualmente estaban ya en activo en Emaya, al considerar que habrían cometido una presunta falta muy grave. Una vez finalizada la tramitación del actual expediente, si se confirmasen los hechos, se propondría al Consejo de Administración el despido de esas tres personas.

Además de los seis casos mencionados, Mayol explicó anteayer que fue detectada también otra presunta falsificación, en ese caso en la documentación aportada por un aspirante a la bolsa de trabajo para la contratación temporal de oficiales de segunda de electricista. Ante las sospechas suscitadas por un documento de titulación de Formación Profesional de grado superior, Recursos Humanos solicitó la preceptiva verificación a la Consejería de Educación, que comprobó que no existía tal título. En este contexto, se ha requerido ya al interesado que presente el título original o la certificación de estudios. En estos momentos dicha documentación no ha sido aún aportada, por lo que se le ha abierto a esta persona un expediente disciplinario —por una presunta falta muy grave— por la supuesta falsificación del documento mencionado.

La gerente de Emaya añadió el martes que había presentado un escrito de denuncia ante la Fiscalía de Baleares contra los siete sospechosos, al entender que, supuestamente, los hechos citados podrían ser constitutivos de sendos delitos de estafa y falsificación de documento oficial. Las pruebas disponibles hasta ahora apuntan, además, a la posible existencia de una trama de falsificación de titulaciones, por lo que ya se han pedido a la Dirección General de Política Lingüística nuevas comprobaciones de las certificaciones de catalán presentadas en otras convocatorias. A lo largo de este mandato se calcula que han sido realizadas en torno a unas 500 contrataciones en total en Emaya, sumando los empleados que han sido aceptados en las bolsas de trabajo y los que han participado en los procesos de promoción interna.