Se fija fecha para el próximo trasplante de cabeza: será en Navidad de 2017 a manos del «doctor Frankenstein»

El doctor Cannavero trasplanta por primera vez la cabeza de un mono en China

El trasplante en China valdría 15 millones de dólares, mientras que en Europa o Estados Unidos el coste sería de 100 millones de dólares

Corresponsal en RomaActualizado:

El cirujano italiano Sergio Canavero (Turín, 1964) al que se parangona con el «doctor Frankenstein», afirma que se ha realizado en China, siguiendo su metodología, el primer transplante de cabeza en un mono. A pesar de los enormes problemas médicos, científicos y éticos que el tema suscita, el doctor Canavero no oculta su entusiasmo al asegurar que se ha dado un paso muy importante en el camino para hacer realidad su sueño de hacer un transplante de cabeza en una persona, con el objetivo de curar tetrapléjicos. Según Canavero, ex neurocirujano del hospital turinés Molinette y hoy profesor honoris causa en la Universidad Harbin de Medicina en China, el experimento lo ha llevado a cabo en este centro de médico un equipo de investigadores encabezados por el doctor Xiaoping Ren. Los cirujanos conectaron el suministro de sangre entre la cabeza del mono y el nuevo cuerpo, pero no intentaron conectar la médula espinal, que es sin duda la parte más delicada de la operación, considerada imposible por muchos investigadores. La clave, que aún hoy no es posible resolver, es unir las fibras nerviosas que salen del sistema nervioso central y llegan a la médula, para luego dar el movimiento a brazos o piernas. Si se hubiera resuelto este problema fundamental, se habría podido curar las tetraplejias o paraplejias, lo que sería un adelanto espectacular para la ciencia.

Canavero subraya que el experimento chino repite el conocido trabajo del norteamericano Robert White en 1970, demostrando ahora que si la cabeza se enfría a -15 º C, un mono puede sobrevivir a la operación sin sufrir daño cerebral. Robert White fue pionero al transplantar la cabeza a un chimpancé que luego no pudo moverse, porque no se unió la médula espinal, y sobrevivió nueve días. En el caso chino, el doctor Canavero dice que el «el mono ha sobrevivido totalmente el procedimiento sin ninguna lesión neurológica; se le mantuvo con vida durante solo 20 horas tras la operación, por razones ética»”.

Experimentación

El primer medio en dar la noticia ha sido «New Scientist», revista especializada que reconoce que no ha podido obtener más detalles sobre el experimento del doctor Xiaoping Ren, cuyo trabajo está patrocinado por el gobierno chino, habiendo realizado ya experimentos con cadáveres, en preparación para el trasplante de cabeza. «New Scientist» escribe que la experimentación está muy adelantada, gracias a la colaboración con otros investigadores chinos y surcoreanos. El experimento del trasplante de cabeza en el mono será descrito con detalle en siete artículos que serán publicados en los próximos meses en las revistas especializadas «Surgery» y «CNS Neuroscience & Therapeutics». El encargado de cuidar la publicación de las investigaciones es uno de los colaboradores del doctor Canavero.

Canavero a ABC: «Es posible»

Antes de realizarse este último experimento, ABC mantuvo una larga conversación con el cirujano italiano, quien afirmó que «la operación es absolutamente posible»: «Todas las críticas que me hacen son equivocadas. Dan su opinión sobre cosas que no conocen. Yo llevo trabajando en este proyecto 30 años y he inventado un montón de cosas para llegar a este objetivo. Algunos dicen que es imposible, pero no saben de qué hablan». El doctor Canavero no se plantea ni siquiera el problema ético, cuando se trata de salvar a una persona con una enfermedad degenerativa: «Si uno tiene una enfermedad degenerativa, no hay un problema ético. Con pacientes de este tipo, el transplante se hace, y punto. No me interesa lo que piensen otros. No me importa lo que dicen los italianos. Lo escriba: lo que dicen los italianos cuenta cero, cero, cero…», nos dijo el doctor Canavero. Obviamente, cirujano italiano se muestra enojado con su propio país, porque la Sociedad italiana de neurocirugía considera que su proyecto no es científico.

Fecha clave: Navidad 2017

El neurocirujano confirmó a ABC que cuenta numerosos voluntarios para el trasplante: «Ciertamente. Ya hay unas cincuenta personas, la mayor parte transexuales. Y también decenas de personas con distrofia muscular y parapléjicos». El doctor Canavero está convencido de que podrá realizar la operación en Navidad de 2017. Necesita un equipo de unos 150 expertos. Y la realizará en China, porque cuenta con más facilidades y un menor coste: Hacerlo en China valdría 15 millones de dólares, mientras que en Europa o Estados Unidos el coste sería de 100 millones de dólares. La semana pasada, el director del Hospital Vietnam-Alemania en Hanoi (Vietnam), Trinh Hong Son, se ofreció a acoger el experimento del primer trasplante de cabeza en una persona, según afirma en «New Scientist».

Súplica al fundador de Facebook

Al tratarse de unos costes muy elevados, el doctor Canavero está inmerso en una campaña para difundir su idea en libros y buscar patrocinadores. Tiene la intención de recurrir a Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, al que le hará llegar su último libro titulado «El cerebro inmortal, en el que expone que “la conciencia no está generada en el cerebro; cuando uno muere la conciencia perdura», afirma el neurocirujano. Va más lejos, Canavero, al señalar que «con el trasplante de cabeza serán inútiles las religiones, que existen porque la gente tiene miedo de morir».

«¿Frankentein? Un honor»

El neurocirujano italiano no es profeta en su patria, donde es conocido como doctor Frankestein. «Para mí es un honor ser parangonado a Frankenstein», afirma, mientras con su espíritu volcánico, siempre agitado, rechaza las críticas feroces que le hacen muchos de sus colegas que lo tachan de visionario, porque cree en cosas quiméricas.

Él, en cambio, despedía de ABC afirmando que es «un visionario en sentido positivo»: «Me adelanto al futuro, al pensar y en ver qué será posible en el mañana, y por haber empezado a trabajar en un campo treinta años antes que otros. Yo tengo un lema: Quien arriesga, gana».