Centro de desintoxicación en Esados Unidos
Centro de desintoxicación en Esados Unidos - AFP

Una comisión de la Casa Blanca recomienda declarar «emergencia nacional» la epidemia de opiáceos

Las sobredosis por opiáceos provocan 142 muertes cada día en EE.UU., en una crisis de salud pública a la que nadie pone coto

Corresponsal en Nueva York Actualizado: Guardar
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La epidemia de adicción a los opiáceos debe ser declarada como «emergencia nacional» para poder activar una respuesta contra esta crisis de salud pública, según la recomendación de la comisión de expertos de la Casa Blanca en este asunto. El pasado marzo, Donald Trump estableció la comisión para que preparara un informe con recomendaciones sobre cómo detener la epidemia, que ha asolado amplias zonas de EE.UU., sobre todo en antiguas cuencas mineras y zonas industriales deprimidas de la costa Este.

La comisión la lidera Chris Christie, gobernador de New Jersey, una figura política lastrada por escándalos y que aspiraba a un papel relevante en la Casa Blanca. El panel de expertos tiene previsto publicar un informe completo en octubre, pero ha adelantado las primeras conclusiones. La «primera y más urgente» es la declaración de ‘emergencia nacional’, asegura.

«Con cerca de 142 muertes cada día, EE.UU. sufre una factura humana que equivale al 11-S cada tres semanas», explica el informe al presidente de EE.UU. «Su declaración daría poder a su Gobierno para tomar pasos rotundos y forzar al Congreso en mejorar la financiación», para atajar la epidemia.

También hace un llamamiento para ampliar el acceso a medicamentos que tratan la adicción, para mejorar los procesos de prescripción de opiáceos y para que se generalice el uso de la naloxona, un medicamento contra la sobredosis.

Los gobernadores de Arizona, Florida, Maryland y Virginia ya ha declarado el estado de emergencia en sus estados, mientras que el de Alaska lo ha declarado como de «desastre».

Desde finales de los años 90, la comercialización y prescripción agresiva de opiáceos contra el dolor como la oxicodona ha disparado la adicción a los opiáceos un 900%, y la epidemia, a pesar de las advertencias, no se ha detenido. El año pasado, según datos recopilados por «The New York Times», fallecieron entre 59.000 y 65.000 personas por adicción a las drogas, un 19% más que el año anterior.

La prescripción masiva de opiáceos contra el dolor es la principal causa de la epidemia, a la que se suman los problemas en la financiación y el acceso a tratamiento en el sistema de sanidad estadounidense. La adicción a las pastillas contra el dolor hizo que muchos pacientes acabaran buscando alivio en la heroína, cuyo precio se ha hundido respecto al de los opiáceos de la industria farmacéutica, que mueve unos 10.000 millones de dólares al año en ventas.