El Cristo de Mena o de la Buena Muerte ha salido por primera vez de Málaga para presidir los actos castrenses de la JMJ - fotos: jaime garcía
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El arzobispo castrense asegura que la visita del Papa es «necesaria para cargar las pilas»

Una misa rociera ha abierto los actos con los que 2.000 militares arroparán a Benedicto XVI. El Cristo de Mena sale por primera vez de Málaga y ocupará el viernes la undécima estación en su «segunda Semana Santa» del año

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Frente al Cristo de Mena o de la Buena Muerte, conocido popularmente como el Cristo de la Legión desde que en 2002 se le nombrase por decreto protector oficial de los uniformados, hoy se han arrodillado 2.000 militares procedentes de una decena de países, una hermandad rociera entera y decenas de fieles. Por primera vez, la impresionante talla que portan los legionarios cada Semana Santa en Málaga ha salido de esta ciudad, y tras llegar el pasado viernes a la catedral castrense de Madrid custodiada por la Guardia Civil y en un desembarco sin precedentes para este tesoro del patrimonio eclesiástico español, ha presidido la misa castrense de bienvenida al Papa Joseph Ratzinger a la JMJ (Jornada Mundial de la Juventud), que se desarrollará entre los días 16 al 21 de agosto.

El oficio ha comenzado con la andadura de un tamborilero por el centro de la iglesia y de un joven matrimonio militar, que han depositado una bandeja con las prendas representativas de los tres Ejércitos y la Guardia Civil a los pies del Bendito Simpecado, como símbolo de amparo para las Fuerzas Armadas. Tras ellos, el arzobispo castrense Juan del Río Martín ha sido el encargado de oficiar la misa rociera y ha saludado la llegada el próximo jueves del Santo Padre como "necesaria para cargar las pilas"."Necesitamos que se carguen nuestros corazones de esos valores eternos", ha señalado el prelado, al tiempo que en el resto de las iglesias madrileñas también se recordaba que "el Papa no viene a hacer negocio, y, además, se le va a criticar en medio mundo. El Papa viene en nombre del Señor", decía un sacerdote en la Iglesia Virgen de Fátima, en el barrio de Quintana.

«Razones para luchar en estos tiempos»

En la catedral de las Fuerzas Armadas, en pleno centro de Madrid, las palabras de monseñor Del Río han estado acompañadas por los cánticos de la Hermandad castrense de Nuestra Señora del Rocío. El prelado ha añadido que Benedicto XVI viene a mostrarnos "dónde fundamentar nuestras vidas, dónde arraigar la existencia de las personas, dónde poner las bases para que vuestra vida tenga sentido". Su Santidad viene "para que tengamos razones para luchar en estos tiempos tan difíciles. "Viene a mostrarnos a Jesucristo", ha completado.

En los bancos escuchaban cientos de militares españoles y extranjeros (procedentes de Alemania, Colombia, Francia, Guatemala o Estados Unidos, entre otros países) que llegarán estos días a Madrid para la visita del Papa Benedicto XVI, como cualesquiera otro feligrés.

Ha continuado el arzobispo su homilía calificando de "acontecimiento de Gracia" la llegada del Santo Padre con motivo de la JMJ, y seh a mostrado optimista con que a partir de este acontecimiento, "se abra un año de conversión y un tiempo de vuelta a Dios". "Tenemos que estar atentos a lo que diga el Papa", ha indicado del Río, quien ha señalado que los militares acogerán en sus unidades y cuarteles a los peregrinos militares para que "vivan estos días".

Las paredes de la catedral han transpirado durante el oficio religioso Andalucía y devoción con las sevillanas interpretadas por el coro de la Hermandad Castrense de la Virgen del Rocío, dedicadas al recordado Papa Juan Pablo II, que fueron compuestas por Carlos Peinado con motivo de la visita de Wojtyla a Sevilla en el año 1982. La Hermandad Castrense de la Virgen del Rocío tiene sus orígenes en los años 80 del pasado siglo, cuando un grupo de vecinos de la barriada militar de Tablada (Sevilla), visitaba la aldea del Rocío para rezar ante la Santísima Virgen. En 1992 empezaron a rendirle culto en la Parroquia del acuartelamiento aéreo de Tabalda e iniciaron los trámites para convertirse en la Asociación Castrense del Rocío. Por ello, ahora fomenta el culto a la Virgen dentro de la familia castrense. Finalizada la Santa Misa, se ha procedido a la bendición de un velario dedicado a Su Santidad el Papa Juan Pablo II, beatificado el pasado 1 de mayo y nombrado Patrono de la presente JMJ.

Con este acto se da apertura a los actos castrenses que tendrán lugar con motivo de la JMJ y que, en el caso del Cristo de Mena, tocarán su punto álgido el próximo viernes, a partir de las 19.30 horas, cuando esta destacada obra de la imaginería española ocupe, según explican a ABC desde la madrileña Cofradía de Mena, la undécima estación, en el recorrido que une la Plaza de Colón, el Paseo de Recoletos hasta llegar a Cibeles. El Pontífice recorrerá, a lo largo de una hora y media, este trayecto acompañado por representantes de quince naciones que reflejarán, en sendas paradas, los problemas que vive el mundo y portarán la cruz que simboliza la Jornada Mundial de la Juventud y que, de Madrid, viajará después a la brasileña ciudad de Río de Janeiro.

«Es como una segunda Semana Santa, pero esta vez la verá el Santo Padre»

Este Vía Crucis "veraniego" pretende ser una muestra única de cómo se vive la Pasión de Cristo en España y tendrá el día 19 una ventana de proyección directa al resto del mundo. Por ello, las Cofradías, consciente de la importancia devota y de relevancia internacional del acto, han cuidado con esmero el viaje y traslado de las imágenes a la capital. "Es una segunda Semana Santa -dicen a este periódico en la Cofradía de Mena, que ha desplazado a un "séquito" de mil personas-, pero esta vez la verá el Santo Padre". In situ.