Edwin Hardeman atiende a los medios tras la condena a Bayer
Edwin Hardeman atiende a los medios tras la condena a Bayer - REUTERS

Bayer pagará 70 millones de euros al afectado de cáncer por el glifosato

Teniendo en cuenta que la compañía tiene pendientes solo en EE.UU. 11.200 juicios por esta misma causa, el golpe para la empresa puede resultar fatal

Corresponsal en BerlínActualizado:

El grupo Monsanto ha sido declarado culpable de negligencia por un jurado de California y condenado a pagar cerca de 81 millones de dólares (unos 70 millones de euros) a un jubilado estadounidense que sufre de un cáncer que él atribuye al Roundup, el polémico herbicida del grupo. El dictamen representa un grave revés para el gigante alemán Bayer, el nuevo propietario de Monsanto, que ya fue condenado en un juicio similar celebrado en agosto también en Estados Unidos.

La semana pasada, el mismo jurado había determinado que la exposición al Roundup fue un «factor determinante» en el desarrollo del cáncer de Edwin Hardeman. Tras esa decisión se abrió la segunda fase del juicio, dedicada a la responsabilidad de Monsanto, que se cierra definitivamente con esta condena. El jurado ha considerado que Monsanto no hizo lo suficiente para advertir a los usuarios del riesgo potencialmente cancerígeno de su producto, que contiene glifosato. Ambos jurados coinciden en que Roundup tenía un «defecto de diseño», que «carecía» de advertencias sanitarias sobre los riesgos y que Monsanto ha sido «negligente». Del total de la condena, 75 millones son por daños «punitivos», para castigar al grupo por su conducta.

La sentencia llega en un monento crítico para la química alemana. Junto con su socio estadounidense Janssen Pharmaceuticals, tiene pendientes de pago otros 775 millones de dólares a partes iguales a demandantes en EE.UU. contra otro de sus productos, el anticoagulante Xarelto para tratar la enfermedad arterial coronaria o periférica. El acuerdo resuelve las 25.000 demandas contra Xarelto en EE.UU. por haber causado daños a la salud como consecuencia de hemorragias y la imagen de la empresa queda seriamente dañada en este país. Bayer insiste en que considera que esas demandas no son merecidas y no hay admisión de responsabilidad bajo el acuerdo. «Sin embargo, este acuerdo favorable permite a la compañía evitar la distracción y el coste significativo de continuar el litigio», que comenzó hace más de cinco años, ha dicho la farmacéutica alemana en un comunicado. Bayer prevé que su parte de la indemnización será cubierta, al menos en parte, por el seguro obligatorio sobre este producto, que es uno de sus medicamentos más vendidos.

El grupo farmacéutico y agroquímico alemán Bayer se encuentra además en pleno proceso de reestructuración y tiene previsto suprimir unos 12.000 puestos de trabajo en todo el mundo hasta finales de 2021. Una «parte significativa» de estos puestos será eliminados en Alemania. La mayor parte de los recortes de plantilla se producirán en el negocio de protección de cultivos y en las funciones corporativas generales, según ha informado la empresa con sede en Leverkusen. Al mismo tiempo, Bayer ha acordado con el comité de empresa en Alemania un programa para evitar en el futuro más despidos de la plantilla de Bayer AG en Alemania hasta finales de 2025.

El objetivo de todas estas medidas de eficiencia y estructurales es aumentar la competitividad del grupo y generar contribuciones anuales de 2.600 millones de euros, incluidas las sinergias previstas de la adquisición de Monsanto. «La reducción de personal es parte de un programa con el que la empresa pretende aumentar significativamente la productividad y la rentabilidad», asegura la firma, que señala que otros componentes son la venta del negocio de sanidad animal, la venta de las marcas Coppertone y Dr. Scholl y la venta de la participación del 60 por ciento en el proveedor alemán de servicios de instalaciones químicas Currenta.

La demanda que ha dado lugar a esta última sentencia, que guiará el resto de juicios por indemnizaciones, fue interpuesta por Edwin Hardeman, un hombre que hoy tiene 70 años y que entre que entre 1980 y 2012 utilizó de forma regular en su jardín de California el polémico herbicida, que se comercializa bajo el nombre de Roundup. Hardeman padece un linfoma no hodgkiniano, un cáncer que afecta a los linfocitos de la sangre, y llevó a los tribunales a Monsanto por comercializar el glifosato, causante de su enfermedad, si las necesarias advertencias. Ahora, una vez concluido por un jurado en la corte federal de San Francisco que Roundup fue un «factor sustancial» en el desarrollo de su cáncer, millones de enfermos de cáncer en todo el mundo podrían reclamar compensaciones a la empresa, cuya matriz es la alemana Bayer. Monsanto tiene recurrido un anterior veredicto de culpabilidad, ya que considera que «no está respaldado por las pruebas ni por la ley», y seguramente recurrirá también esta segunda sentencia, pero los abogados de Hardeman aseguran que pueden presentar evidencias que demuestran los esfuerzos de la compañía para influir en científicos, reguladores y el público en general sobre la seguridad de sus productos.