Captura de Cubavision del momento en el que el Papa Francisco y Fidel Castro se intercambiaban los regalos
Captura de Cubavision del momento en el que el Papa Francisco y Fidel Castro se intercambiaban los regalos - afp

El sutil mensaje del Papa Francisco a Fidel Castro

El Pontífice regaló al exmandatario cubano un libro de su antiguo maestro jesuita que pidió su conversión

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El Papa Francisco regaló a Fidel Castro varios libros durante el encuentro familiar que mantuvieron durante cuarenta minutos en el domicilio del expresidente cubano en La Habana. El propio Castro le había pedido a Benedicto XVI en 2012 que le recomendara algunos títulos y el Pontífice eligió para él un lote con su reciente encíclica « Laudato sí» sobre ecología ambiental y humana, así como su exhortación apostólica «La alegría del Evangelio». Incluía también dos volúmenes de espiritualidad, pero sin duda el regalo más especial fue el libro y los dos CD con las predicaciones del padre Armando Llorente, un jesuita fallecido que fue profesor y mentor de Fidel Castro en el Colegio de Belén de La Habana en la década de 1940.

El jesuita español, que se vio obligado a salir de Cuba en 1961, pidió la conversión de Fidel Castro antes de morir. En 2007, tres años antes de su muerte, afirmó en una entrevista para la agencia Efe desde su exilio en Estados Unidos que si «en algún momento de lucidez» Castro lo llamaba o pedía encontrarse con él, estaba dispuesto a ir «inmediatamente» para confesarle.

«Lo primero que haríamos sería darnos un abrazo tremendo, reírnos recordando las aventuras que tuvimos juntos, que fueron innumerables y muy bonitas» y después le diría: «Fidel, ha llegado el momento de la verdad», declaró a Efe.

El sacerdote aseguró que conservaba el anhelo de absolver a Castro si antes pedía «perdón públicamente, porque sus pecados no son sólo personales» y se arrepentía «de todo el mal que ha hecho».

Armando Llorente era un joven novicio jesuita español de 24 años cuando lo enviaron a Cuba en 1942 para completar su formación. Trabajó como maestro en el Colegio de Belén donde Castro estudió cuando tenía 16 años de edad. Fidel fue su mejor alumno y se hicieron muy amigos, recuerda la agencia católica Aciprensa.

El sacerdote escribió en 1945, al pie de su fotografía de estudiante en el libro escolar del Colegio de Belén: «Fidel Castro, madera de héroe, la historia de su patria tendrá que hablar de él».

El padre Llorente recordó a Efe que los años de escuela fueron los más felices de Fidel porque hasta entonces «no se había sentido querido por nadie», estaba lleno de «complejos y traumas» por saberse el hijo de una relación extramatrimonial de su padre, Ángel Castro, con Lina Ruz, quien trabajaba en su casa como sirvienta.

En diciembre de 1958, el jesuita llegó a la Sierra Maestra haciéndose pasar por ganadero, para entrevistarse con Castro durante la revolución. «Él me confesó que había perdido la fe, y yo le respondí: 'Fidel, una cosa es perder la fe y otra la dignidad'», recordó.

En esos años, el sacerdote ayudó a establecer en la isla la Agrupación Católica Universitaria (ACU), un movimiento juvenil de inspiración jesuita, fundado en la década de los años 30. El padre Llorente se vio obligado a abandonar Cuba en 1961 por el acoso del régimen de Castro contra la Iglesia Católica y estableció ACU en Estados Unidos. Vivió en Miami hasta su muerte el 28 de abril de 2010, a la edad de 91 años.

Austen Ivereigh, autor de la biografía sobre Francisco « El Gran Reformador», cree que el Papa envió un mensaje sutil a Fidel Castro con el libro y los CD de su antiguo profesor. «No puedo más que pensar que el Papa Francisco está invitando a Fidel Castro a hacer las paces con su pasado», señaló Ivereight en Twitter. El periodista y escritor británico añadió: «Es el tipo de cosas que hace un sacerdote para un moribundo».