El ayuno no ayuda a compensar
El ayuno no ayuda a compensar - abc

La inutilidad del ayuno para compensar los excesos navideños

Las dietas demasiado restrictivas perjudican al organismo y favorecen el efecto rebote

cristina garrido
Actualizado:

Cuando hablamos de dieta, los extremos siempre son perjudiciales. Las fiestas navideñas son sinónimo de excesos y claro, cuando terminan, a algunos se les ocurre que la mejor cura es hacer todo lo contrario: ayunar o semiayunar. Ponerse solo a fruta, verdura o a infusiones es una mala idea. Está bien disminuir la ingesta calórica, pero siempre que comamos de forma equilibrada.

Durante estas fechas solemos engordar entre dos y cuatro kilos y para librarnos de ellos de forma saludable necesitaremos, al menos, una semana por kilo. «Cuando el cuerpo pierde más de un kilo a la semana está perdiendo agua y no grasa, y la obesidad es un exceso de grasa», explica a ABC la doctora Irene Bretón, miembro del área de nutrición y obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición ( Seen).

El ayuno, lejos de ser una práctica depurativa, nos pone en una situación de estrés metabólico que pasa factura. «Nuestro organismo está preparado para salvarse del hambre y no de la opulencia. Cuando hacemos ayuno, aunque sea voluntario, entiende que pasamos una época de hambre y como defensa baja nuestro gasto metabólico basal», advierte la doctora Pilar García Durruti, jefa del servicio de endocrinología de HM Montepríncipe y HM Torrelodones.

El metabolismo basal es el gasto que tenemos por el simple hecho de vivir, estando en reposo, a una temperatura normal y sin movernos. Nuestro organismo lo rebaja porque entiende que, como no hay comida, tiene que gastar poco. Por eso, con en este tipo de prácticas tan restrictivas se nota una reducción rápida de peso a corto plazo, pero luego se estanca y, al final, cuando la persona vuelve a su alimentación normal, se produce el efecto rebote y recupera los kilos a mayor velocidad.

Lo ideal si queremos recuperarnos tras los festines gastronómicos y empezar bien el año es mantener una actividad física diaria y hacer «una dieta con más frutas y verduras (cinco piezas al día), alimentos con menos grasas y más proteínas, agua y nada de alcohol», aconseja la doctora Bretón.

Lo que más calorías aporta son las grasas, por lo que la doctora Durruti recomienda limitar las de origen animal para cocinar y optar por el aceite de oliva. «Si haces un primer plato de verdura o legumbre con una gotita de aceite de oliva, un alimento rico en proteínas a la plancha y fruta o yogur de postre es difícil pasarse de calorías», asegura la experta, que también aboga por evitar la ingesta de dulces y refrescos azucarados.

La importancia del desayuno

Respecto a si es mejor hacer tres o cinco comidas al día, depende de nuestro estilo de vida. Se puede hacer un snack a media mañana o a media tarde si el intervalo entre las comidas principales se prolonga más de seis-siete horas. Lo que es muy importante y no todo el mundo cumple es el desayuno. Hacer bien la primera comida del día (fruta, cereales, proteínas y un lácteo) pone en marcha el cuerpo tras muchas horas de ayuno mientras descansamos y reduce el riesgo de desarrollar síndrome metabólico (obesidad abdominal, altos niveles de triglicéridos, niveles bajos de colesterol bueno, hipertensión y altos niveles de glucosa en sangre).

Conseguir el peso ideal es siempre uno de los propósitos del año nuevo. Empezamos con muchas ganas, pero luego se van desvaneciendo. Para evitarlo, la doctora Bretón recomienda pensar primero en qué estrategia vamos a aplicar para conseguir nuestro objetivo, analizando nuestras fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas.

Si a pesar de todo, se encuentran dificultades, hay que buscar la ayuda del especialista para descartar que pueda haber algún otro problema que obstaculice la consecución de este objetivo. También es aconsejable consultar con el médico cuando se produce una ganacia de peso en poco tiempo, si el índice de masa corporal está por encima de 30 o cuando la obesidad está muy localizada en la cintura.