Dos trabajadores protegidos en la sexta planta del Hospital Carlos III donde se encuentra ingresada Teresa Romero - reuters
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El director del Carlos III admite que están «esperanzados» con Teresa Romero aunque pide prudencia

Las quince personas que se encuentran aisladas tras mantener contacto con la auxiliar permanecen afebriles

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El director del Hospital Carlos III y miembro del comité especial para la gestión del ébola, Antonio Andreu, ha reconocido que el equipo médico que trata a Teresa Romero está «esperanzado dentro de la prudencia», en cuanto a una posible evolución favorable de la paciente aunque ha recordado que «en medicina, hacer afirmaciones predictivas, es tremendamente arriesgado».

«A medida que van pasando los días, sobre todo si la paciente se mantiene estable, las esperanzas de supervivencia van aumentando», ha indicado Andreu, en una entrevista en Onda Cero, aunque ha insistido en que «la prudencia aconseja ser extremadamente cautelosos».

Andreu ha resaltado que las quince personas que se encuentran aisladas tras mantener contacto con Teresa Romero permanecen afebriles. «El periodo en el cual llevan en esta situación se acerca a los ocho días y a partir de ahí está demostrado que la probabilidad de desarrollar la infección baja de manera muy significativa, día que ha pasado día que hemos ganado», ha indicado Andreu.

El experto ha incidido en que la «situación desde el punto de vista clínico y epidemiológico está extremadamente controlada». Ha fijado como fecha determinante el día 27 de octubre para decir que «la situación quedará completamente libre» de ébola y ha hecho hincapié en el hecho de que los mecanismos de control de una posible extensión de la enfermedad se «hayan maximizado».

Asimismo, ha destacado la decisión del comité especial de ponerse en contacto con la embajada de EE.UU. y con el centro de enfermedades de Atlanta para intercambiar información, tras el contagio de una sanitaria estadounidense. «Tenemos la obligación de identificar todos los elementos que pueden ayudar en otros países para que el flujo de información permita que todos los sistemas sanitarios actúen de manera muy rápida», ha explicado.

En cuanto a la posibilidad de que el suero de Teresa Romero pueda ser utilizado en el tratamiento de otros casos si finalmente supera la enfermedad, ha asegurado que se trata de «un material biológico que se debe tener en cartera». En este sentido, ha recordado que «ha sucedido ya con el de la hermana Paciencia cuyo suero se está administrando a Teresa Romero, porque quienes superan el ébola crean anticuerpos de defensa que, algunos, tienen la capacidad de atacar al virus».