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Eva Braun y Adolf Hitler: la cara oculta de un amor enfermizo separado por 23 años

DMAX estrena «Eva Braun en la intimidad de Hitler», un documental elaborado con imágenes del archivo personal de la esposa del «Führer». El objetivo de la cinta es mostrar cómo era el líder germano cuando se hallaba lejos de los desfiles y de las salas de mapas

Imagen del archivo personal de la esposa de Hitler
Imagen del archivo personal de la esposa de Hitler
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Corría una tarde cualquiera de octubre en pleno año 1929 cuando, tras tres semanas trabajando a las órdenes de Heinrich Hoffmann en un estudio fotográfico, una todavía desconocida Eva Braun (la futura esposa del «Führer») se topó con su destino. Y es que, fue precisamente ese día cuando un talludito Adolf Hitler (por entonces nada más que el líder de un partido extremista en clara ascensión) abrió la puerta del establecimiento y ambos se vieron por primera vez. Según dejó escrito posteriormente la joven, en su momento le llamó la atención que aquel hombrecillo le mirase las piernas pensando que ella no se daría cuenta.

En aquel momento, esta curiosa pareja (ella no superaba las 17 primaveras, mientras que él ya atesoraba sus buenos 40 años) desconocía que su destino no tardaría en entrelazarse y que, poco después de una década, ambos morirían como marido y mujer en el búnker de Berlín. Un suicidio, según dice la historia, que perpetraron para evitar las vejaciones del Ejército Rojo.

El encuentro hizo saltar la chispa del amor. En las siguientes semanas, Hitler no podría olvidar a aquella joven a la que había «cazado» colocando objetos en una estantería. Braun, por su parte, también se sintió interesada en aquel curioso sujeto. Al menos, así lo dejó claro en una carta que envió posteriormente a su hermana Ilse: «Me había quedado después de cerrar la tienda para ordenar algunos papeles, y estaba subida a una escalera de mano para llegar hasta los archivadores situados en lo alto del armario. En ese momento entró el dueño acompañado de un señor de cierta edad, con un gracioso bigotillo, abrigo claro de género inglés, y un gran sombrero de fieltro en la mano».

Poco después, en 1932, esta extraña pareja empezó una relación cuyo recuerdo quedó plasmado en las decenas y decenas de instantáneas hechas por la propia Eva Braun (amante del mundillo) y el fotógrafo personal del «Führer», Heinrich Hoffman. Unos documentos que no han sido olvidados por la historia, sino que han sido recuperados este 2017 por DMAX para elaborar un documental llamado «Eva Braun en la intimidad de Hitler». Un largometraje que será estrenado en el susodicho canal este jueves a las 22:30 horas y que, por primera vez, mostrará en la pequeña pantalla cómo era aquel «hombre del gracioso bigotillo» en el día a día, cuando no miraba por el destino de la guerra.

El documental, a su vez, intenta desentrañar como era la relación entre ambos. Algo nada sencillo, pues se ha hablado (y se ha escrito mucho) sobre ella. De hecho, hace algunos meses un periodista germano dio un paso más en las intrigas sobre Hitler y Eva al confirmar de una vez un rumor que llevaba años forjándose: el que afirmaba que el «Führer» tomaba drogas para poder cumplir en la cama con la que, a posteriori, sería su esposa.

Independientemente de ello, este documento gráfico demostrará que, durante los años que duró su relación (y hasta que ambos se suicidaron en el búnker de Berlín), Braun fue una compañera inseparable del furioso dictador y un testigo de excepción de su vida privada. Así pues, aquellos que se animen a dedicar un rato al documental, podrán ver al líder nazi más cercano. A ese que se iba de vacaciones con su amada; a ese que recibía a sus visitas alegre y, en definitiva, a ese hombre que se mostraba más que contento por poder compartir su vida con Braun.