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El jefe de Gabinete de Sánchez, un politólogo de los que salía en televisión

Iván Redondo no sirve para la televisión. En la política da el pego

Iván Redondo
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Iván Redondo es de los que se tapan la calva con sus propios pelos. Como Sergio de «Supervivientes», a quien vimos el cartón el día de aquella prueba en la que los enterraron en la arena y solo dejaron la cabeza fuera. Redondo, jefe de Gabinete del Gobierno, dice que la política es el arte de lo que no se ve. Como la calva mal tapada, que tan bien se ve. No me canso de decir que no tenemos una televisión politizada sino una política dictada por la televisión. Y sigue siendo así incluso con los elementos de relleno. Redondo, más allá de su trabajo con Albiol, Basagoiti o Monago (a la Junta de Extremadura la llamaba Gobex), era un politólogo de los que salían en televisión. Con pizarrica. Explicándonos la política, el mundo, la vida.

Jefe de Gabinete. Lo malo es que empiezas a pensar en el Leo McGarry de «El ala oeste» o en el Simon Kapita de «En la sombra» y acabas en Iannucci. En «The thick of it» o en «Veep». No sé, es que me acuerdo de cuando hizo que un candidato del PP en Extremadura se acompañara de una rapera en sus mítines. «Espejo público» ha colocado a dos. O por lo menos a Redondo, que lo de Pedro Baños no veo que esté confirmado como responsable de seguridad nacional amante de Putin cuando escribo.

Baños también salía en «Al rojo vivo», desde donde Antonio García Ferreras conduce gran parte de la agenda política. Ha confesado a De la Morena que Zapatero le ofreció ser ministro. «No quise ser ministro con Zapatero porque no soy del PSOE ni de ningún partido. No soy político ni sirvo para la política. Yo soy heterodoxo, me siento un espíritu libre. Y no he sido llamado para la política. Yo solo sé ser periodista». Hombre, para la política sí sirve, aunque desde la televisión. ¿Y quién dice que Pedro Sánchez no le haya ofrecido también ser ministro? Pero es lógico el rechazo. Ferreras es más importante que un ministro (igual que ser presidente del Real Madrid es más importante que ser ministro, que diría Ramón Mendoza). Redondo tampoco sirve para la televisión. En la política da el pego. Todavía hay quien cree que la televisión es menos que la política.