Abre el primer autocine de Madrid: una postal para disfrutar entre palomitas

ABC vivió una jornada de época en la primera sala para vehículos de la capital, que abrirá hoy sus puertas al público con «Grease»

MADRIDActualizado:

Si los coches están de moda y el cine nunca dejó de estarlo, la mezcla, cuanto menos, promete. Con las cuatro torres de fondo, una gran pantalla emerge entre decenas de vehículos en el Autocine Madrid RACE, el primero en la capital y el más grande de Europa. Un espacio de 25.000 metros cuadrados en el distrito de Fuencarral-El Pardo (Isla de Java, 2), que abrirá este viernes por primera vez sus puertas con la proyección de «Grease» (21 horas).

Cincuenta años después de alcanzar su máxima popularidad en EE.UU. -con cerca de 4.000 autocines en su territorio-, el modelo desembarca ahora con visos claros de convertirse en el escenario ideal para pasar un buen rato entre palomitas. «Tu coche es tu propio palco», señala con audacia Tamara Istambul, promotora junto a otras tres personas del proyecto. Un lugar donde aparcas, enciendes la radio y disfrutas de la película. «Puedes elegir el volumen, comentar lo que quieras, encender un cigarro o, incluso, venir con tu propia mascota», añade.

Con capacidad para un total de 350 coches y 1.500 personas, dos filas de acceso componen el paso por la zona de taquillas en las que, al más puro estilo americano, podrás pagar sin apearte del turismo. Los precios -por persona- varían en función del día y la edad: adultos, 8 euros los fines de semana y 7 los lunes, martes y jueves; niños, 4,5; y el miércoles, día del espectador, todos los boletos a 4,5 euros. Además, existen descuentos para familias numerosas, universitarios, desempleados o poseedores del carnet joven.

En cuanto a la temática de los filmes, la oferta será variada. «Nuestra fórmula será combinar estrenos con clásicos y algunos preestrenos», desvela Istambul, al tiempo que recuerda el esfuerzo empleado para llegar hasta aquí. «Somos cuatro amigos que perseguíamos un sueño en común: montar nuestra propia empresa. Nos decíamos a nosotros mismos, ¿qué podemos hacer que no haya en Madrid?». Y lo que no había resultó ser un autocine. «Costó lo suyo, ¡eh! Solo en encontrar el terreno, tardamos cerca de un año y medio», sostiene.

Dentro del recinto, siete trabajadores -además de los cuatros socios-, se encargan de poner en marcha el engranaje. Dos personas distribuyen a los vehículos por las «butacas», diseñadas bajo un mismo patrón: dos plazas entre postes. Apagado el motor, los asistentes podrán amenizar la espera en un «diner» americano, recreado con todo lujo de detalles. «Desde un par de horas antes de la producción, serviremos pizzetas, nachos,... también diversas bebidas como gin-tonics, coca-colas. Y, por supuesto, no faltarán las palomitas», advierte el dependiente, Flavio Martín.

Sintonizar la radio

Por ahora, el cliente tiene la opción de tomar algo en la cabina o llevárselo a su propio turismo. «Aunque estamos desarrollando una aplicación móvil para que puedan pedir desde el coche y ya nosotros se lo acercaríamos a la ventanilla», advierte la promotora. Mientras eso llega, toca disfrutar del cine. Respecto al sonido, basta con sintonizar el dial 93.7 de FM para escuchar la película con la máxima calidad y sin ningún dispositivo adicional.

El proyector digital de última generación (2K), enclavado en el interior de un contenedor marítimo, está colocado a la misma altura del centro de la pantalla, de 250 metros cuadrados. Para tal fin, otro módulo hace las veces de soporte. Dentro de la cabina, el ruido es constante, por lo que la proyeccionista, Azahara Gómez, reconoce que, durante las pruebas, «es normal salir un rato fuera».

Con todo el papel vendido para la primera semana de «Grease», desde el autocine anuncian que la próxima emisión será el estreno de «Logan». El proyecto promete, y, para no faltar a su cita, aseguran que no habrá obstáculo alguno que impida desarrollar la sesión. «Ni siquiera la lluvia, porque la imagen no se verá afectada».