Oscar del Pozo
EDITORIAL

Otro fiasco en el V centenario de Cortés

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Considera el ministro de Cultura, José Guirao, que el quinto centenario de la llegada de Hernán Cortés a México no merece programa alguno de conmemoraciones. En cambio, el Gobierno sí tiene pensado celebrar, como seguramente también merece, los ochenta años del «exilio republicano» en México, cuando aquel país se convirtió en tierra de acogida de españoles tras la Guerra Civil. De nuevo, el sectarismo vuelve a alzarse como una de las señas de identidad del sanchismo, que no hay tópico «progre» que no incluya en su devocionario y, lo que es peor, en su acción política. Guirao cree que celebrar la formidable gesta de Cortés, que sí conmemorarán por ejemplo prestigiosas universidades e instituciones mexicanas, puede «molestar» en México y que, por tanto, es mejor que tan redonda fecha pase sin pena ni gloria. El ministro le compra entero el discurso a los defensores de la «leyenda negra» y claudica en la defensa de la historia y mérito de España a la hora de alcanzar el mundo tal y como lo conocemos. Resulta demoledor que un responsable político en esa magistratura ministerial sea incapaz de medir las dimensiones de lo que la llegada del expedicionario extremeño a México supuso para ese país y para el mundo. Aún es peor que, sabiéndolo, se acobarde y renuncie a hacer justicia de tan esencial momento, primer vagido de la nación mexicana que hoy conocemos y que surgió del encuentro de dos continentes.

España ya ha llegado tarde y mal a la celebración del quinto centenario de la primera circunnavegación del planeta, obrada por Magallanes y Elcano por encargo de la Corona española. Convendría corregir ese error desde el principio y no renunciar a conmemorar todas las esenciales intervenciones de España en la historia del planeta. Será difícil mientras el sectarismo y los complejos sean la carta de navegación de un Gobierno a la deriva que no entiende, por ejemplo, que sin Hernán Cortés México nunca hubiera acogido a aquellos españoles del exilio.