Pintadas a favor de la libertad de los presos del «procés» en Barcelona
Pintadas a favor de la libertad de los presos del «procés» en Barcelona - Reuters

Los Mossos aportarán 500 antidisturbios para blindar el Consejo de Ministros

El dispositivo de seguridad contempla hasta siete itinerarios para los ministros y se prevé un colapso absoluto en Barcelona

Madrid/BarcelonaActualizado:

Los Mossos d’Esquadra se enfrentan mañana, viernes, a una de las pruebas más complicadas desde su creación. La celebración de un Consejo de Ministros en la Lonja de Mar, en el centro de Barcelona, en medio de un clima político incendiado por el secesionismo, supone un reto mayúsculo para la Policía autonómica, cuando acaba de ser puesta en cuestión por sus jefes políticos por las cargas que se vio obligada a realizar contra los radicales de los Comités de Defensa de la República (CDR) en Tarrasa y Gerona. Sólo para la protección del Consejo de Ministros se movilizará a medio millar de agentes de la Brigada Móvil (Brimo), los antidisturbios de este Cuerpo.

El plan, diseñado conjuntamente con la Policía, la Guardia Civil y la Guardia Urbana, prevé hasta siete itinerarios alternativos que pueden seguir los ministros hasta la Lonja de Mar. Obviamente hay uno que es el principal, pero se han previsto todos los escenarios para tener capacidad de reacción ante cualquier eventualidad. «La seguridad del Consejo de Ministros, el acceso al edificio y su posterior salida están garantizados», explican fuentes de los Mossos consultadas por ABC. No contemplan que sea necesario el uso de helicóptero para la llegada de los ministros. No se prevé, por tanto, una imagen similar a la del expresidente de la Generalitat Artur Mas llegando en junio 2011 por aire al Parlament para esquivar a los «indignados».

El Consejo de Ministros será más breve de lo habitual e incluso cuando Pedro Sánchez dé su rueda de prensa, su equipo ministerial habrá abandonado ya la Lonja y llegado al aeropuerto para su inmediato traslado a Madrid. En la zona donde se celebra la reunión se espera la presencia de secesionistas violentos y los Mossos no les consentirán que los ministros puedan sentirse presionados.

«Todos los agentes disponibles van a trabajar mañana, porque no sólo hay que dar seguridad al Consejo, que obviamente es lo prioritario, sino también dar respuesta a las acciones que están convocando los CDR», afirman fuentes de los Mossos. Estas fuentes añaden que no hay capacidad para atender todos los frentes a la vez, de modo que se han establecido una serie de prioridades a la hora de actuar. Por ejemplo, no se va a permitir el asalto a las vías del AVE en la estación de Sants, al aeropuerto y a otras infraestructuras de comunicación claves. «En esos puntos se va a responder con contundencia». «El resto de problemas, como pueden ser cortes de carretera, se solucionarán poco a poco». Los «Arro» de los Mossos también jugarán un papel clave.

Edificios de Estado

Como ya adelantó ABC, los Mossos son conscientes de que no tienen fuerza para responder en toda Cataluña a cada incidente que se produzca, y de ahí que se haya pedido colaboración a la Policía y a la Guardia Civil. El primer cuerpo policial va a movilizar en Cataluña 15 grupos de las Unidades de Intervención -750 antidisturbios-, cuando en principio estaba previsto que fueran cinco. En Barcelona protegerán La Lonja –los Mossos se encargan del primer cinturón de seguridad–, pero además custodiarán sedes de partidos políticos, judiciales, la Delegación y subdelegaciones del Gobierno en toda la comunidad. El paso fronterizo de La Junquera será también vigilado por estos agentes. Además, 200 agentes de los Grupos Rurales se desplegarán por el territorio.

No obstante, la idea es que los estatales sólo actúen cuando los Mossos se vean superados y por petición de éstos. Se quieren evitar a toda costa imágenes como las del referéndum del 1-O, que usaron los secesionistas para vender un mensaje de supuesta brutalidad policial. Entre sus medidas de prevención, los Mossos han decidido controlar al máximo el viernes la presencia de ciudadanos tanto en el parque de la Ciutadella, donde está el Parlament, como en la plaza de San Jaime, ya que se han detectado convocatorias de los CDR para asaltar ambas instituciones. Mañana servirá, sin duda, para calibrar la capacidad de movilización de los CDR y la respuesta de los Mossos ante los previsibles disturbios. De lo que no cabe duda es que la ciudad quedará colapsada y que las pérdidas para comercio y hostelería serán enormes en unos días clave para ambos sectores. Un paro de un par de horas convocado por los taxista complica aún más la situación.